Las modificaciones, consensuadas con los comercios, entrarán en vigor a partir de la próxima semana
Salamanca estudiará cómo facilitar los accesos al Mercado Central, pero "no va a suponer que pasen los buses"
El alcalde reitera que el cruce de Correhuela y Pozo Amarillo es "conflictivo" y revela que plantearán "fórmulas" para salvar el tramo entre Gran Vía y el Mercado
El dilema en torno a la reordenación del tráfico en el centro de Salamanca no está cerrado. La cancelación del proyecto ha reabierto cuestiones que parecían zanjadas, como la posibilidad de recuperar el paso de los autobuses por Pozo Amarillo y la plaza del Mercado, como planteaba recientemente el PSOE, para facilitar la llegada de clientes a dicho recinto.
El alcalde, Carlos García Carbayo, ha comentado al respecto que el Consistorio está "valorando alternativas" y planteándose "fórmulas" para intentar facilitar a los usuarios la llegada al Mercado Central de abastos, aunque ha descartado de plano que eso signifique recuperar el paso de autobuses por el citado punto: "eso no va a suponer que pasen los buses".
El regidor ha explicado que el cruce entre Correhuela y Pozo Amarillo es un punto "conflictivo", con un giro muy cerrado, y ha insistido en que "no va a haber un nuevo paso" por dicho cruce-
El Ayuntamiento si analizará "si es posible" facilitar el acceso de los consumidores desde Gran Vía -donde actualmente paran los autobuses- hasta el mercado. "Son apenas 200-250 metros", por una calle "en cuesta" y "vamos a ver si conseguimos superar esas dificultades de forma que no sea muy gravosa".
Lo que no hay por ahora son plazos ni márgenes de actuación. Se actuará -si se actúa- "cuando sea factible. Hay restricciones que valorar".
Este martes ha comenzado el montaje de las casetas de las librerías y de los espacios para las diferentes actividades
El alcalde reitera que el cruce de Correhuela y Pozo Amarillo es "conflictivo" y revela que plantearán "fórmulas" para salvar el tramo entre Gran Vía y el Mercado
Las entidades sociales alertan de que más de un tercio de los contribuyentes salmantinos aún no marca la casilla de fines sociales








