Valora positivamente la victoria ante Athinaikos pese al sabor agridulce de una renta que pudo ser mayor y pone el foco en el calendario y el partido de vuelta
Perfumerías Avenida completa el primer tramo de la odisea con botín corto pero valioso
El equipo de Montañana gobierna el partido durante tres cuartos y resiste el último empuje de Athinaikos para volver con ventaja, 65-71
Perfumerías Avenida salió de Atenas con la sensación de haber superado una primera prueba con buena nota pero insuficiente para lo que pudoser. El resultado pudo resultar incluso mejor tras un tercer cuarto de claro dominio, pero no deja de ser un marcador que, de haberse conocido antes de viajar, habría arrancado más de una sonrisa. En una cancha exigente y ante un rival con recursos, el equipo salmantino firmó un partido serio, con momentos de notable control y otros de resistencia, para dar el primer paso en una eliminatoria que aún guarda capítulos por escribir.
Como en toda epopeya griega, el viaje comenzó incluso antes de pisar el escenario. La primera prueba para Perfumerías Avenida llegó en forma de contratiempo, con la baja de última hora de Mouss Djaldi-Tabdi, obligando a volver a tirar de ingenio y polivalencia. Belén Arrojo asumía el reto en el cuatro, dispuesta a batallar en territorio hostil junto a Khadijiah Cave, en un Dimitris Kaltsas Sports Hall que prometía exigencia desde el primer salto inicial.
Athinaikos mostró pronto las armas que justifican su condición de aspirante. Alexis Prince, vieja conocida, y Borislava Hristova abrieron el duelo con dos triples consecutivos, como un aviso temprano del peligro exterior ateniense. Avenida, advertido de que el rival podía enlazar aciertos sin previo aviso, respondió con temple. Ajustó atrás, frenó el primer envite y encontró puntos al otro lado de la pista con la dirección de Iyana Martín y el acierto de Abby Meyers desde el perímetro, mientras Arrojo igualaba el marcador (10-9) desde el esfuerzo y la inteligencia.
Con paciencia, como exige toda travesía larga, el equipo de Montañana comenzó a imponer su plan. La defensa retrasaba los ataques locales y Cave firmaba la primera ventaja azulona. Cada desajuste, eso sí, seguía siendo castigado por Hristova desde 6,75, pero la primera línea defensiva, con Claudia Soriano incomodando la dirección griega, equilibró el intercambio de golpes. La igualdad se instaló en el marcador (16-16) antes de que Andrea Vilaró volviera a sumar y se produjera uno de los momentos más esperados: el regreso de Regan Magarity tras un año de ausencia de las pistas. El primer cuarto se cerró con Avenida un paso por delante, 17-18.
El segundo acto arrancó con Soriano leyendo el juego como quien conoce el terreno enemigo. Vertical hacia el aro, firmó un 2+1 que dio continuidad al buen momento visitante. Con dos bases en pista y una presión alta que sembraba dudas, Avenida alcanzó su máxima renta tras un triple de Virág Kiss (19-24). La defensa desde campo contrario lograba su objetivo: rebajar porcentajes, forzar posesiones sin tiro y desgastar al rival. Todo parecía seguir el guion previsto… hasta que Athinaikos encontró una nueva vía.
Tras el tiempo muerto de Kaltsidou (21-27), Anigwe emergió con rapidez para devolver la igualdad y obligar a Montañana a frenar el impulso local. Las griegas comenzaron a castigar con mayor continuidad el bloqueo y continuación y el juego al poste de Prince ante Arrojo. La norteamericana devolvía el mando a las suyas (32-31), en un final de cuarto de intercambio constante, donde cada golpe encontraba respuesta. Una posesión concedida en el cierre permitió a Athinaikos marcharse al descanso con mínima ventaja (37-36), pese a un triple inverosímil de Iyana Martín sobre la bocina, dibujado para apenas tres segundos. El viaje, como en toda odisea, aún tenía muchas pruebas por delante.
Si el intercambio de golpes había sido aceptable para Avenida en el primer tiempo, donde realmente se había sentido cómodo era en el terreno del sacrificio, del esfuerzo compartido atrás. Y esa fue la consigna con la que salió al segundo tiempo, como quien sabe que en toda epopeya hay un tramo en el que toca remar contracorriente. Dos defensas sólidas de inicio marcaron el camino y, al otro lado, Khadijiah Cave y Iyana Martín encontraron el acierto exterior para abrir una primera brecha.
La base asturiana jugaba con una serenidad impropia del contexto. Cómoda, decidida, generando ventajas y dudas constantes en su par, mientras Athinaikos encontraba refugio en la línea de tiro libre para no perder contacto. Pero el plan visitante seguía intacto. El banquillo local buscó alternativas en la dirección, sin éxito inmediato, porque la conexión Martín-Cave, con el resto del equipo entendiendo cuándo abrir la pista, seguía castigando una y otra vez. El tiempo muerto llegó con el 41-49 y la sensación de que Avenida había tomado el control del relato.

Montañana dio aire a Cave con la entrada de Magarity, pero nada alteró el ritmo. Iyana sumó tres puntos más antes de sentarse a respirar, dejando el marcador en un claro 41-52. El único aviso llegaba en forma de bonus a falta de cinco minutos para cerrar el cuarto, aunque el mensaje era inequívoco: no conceder nada fácil, aunque el peaje fueran las faltas.
Kaltsidou recurrió entonces a Miller, inédita hasta ese momento, buscando un giro que no terminaba de llegar. Avenida rotaba piezas para sostener la intensidad, aceptando algún desajuste puntual como precio a pagar por no bajar el nivel físico. Y cuando las piezas volvieron a encajar, Abby Meyers amplió la renta (42-55). Otra vez Claudia Soriano, omnipresente, soplando en la nuca de sus pares, robando y anotando, provocó un nuevo tiempo muerto local. El 43-57 era un golpe anímico tan revitalizante para Avenida como pesado para un Athinaikos que trataba de no dejarse arrastrar por la corriente en los doce minutos finales.
La lectura del juego seguía siendo excelente en ambos lados de la pista. Avenida jugaba también con la ansiedad de un rival obligado a acelerar, buscando puntos con más urgencia que claridad. Y así, paso a paso, como quien supera una prueba más del viaje, el equipo salmantino cerró el tercer cuarto con una ventaja aún mayor, 47-63.
No era momento ni contexto para conformarse ni para contemporizar. En toda odisea hay un tramo final en el que el peligro no avisa, y tras dos acciones locales recibiendo puntos llegó el tiempo muerto de Montañana. El técnico sabía que el listón defensivo no iba a medirse igual en ambos lados -el contador de faltas ya marcaba una diferencia clara, 12 por 24 a cinco minutos del final- y Athinaikos lo entendió rápido. Ataque directo al aro, búsqueda constante de contacto, canastas o tiros libres para ir limando la ventaja mientras Avenida comenzaba a atascarse en los 65 puntos.

El partido entró en los tres últimos minutos con un +8 que ya no transmitía la misma calma. El acierto desapareció, el equipo griego empezó a controlar el rebote y a encontrar ventajas, ya fuera atacando la pintura o desde el perímetro con una Hristova siempre dispuesta a castigar. Su triple colocó el 63-70 y encendió definitivamente el pabellón. Quedaba minuto y medio cuando Montañana volvió a detener el juego, pero el guion ya no era el soñado. La propia Hristova recortó aún más (65-70) y obligó a Avenida a gestionar cada posesión como si fuera oro.
Ahí apareció la lucha, la que había sostenido al equipo durante buena parte de la noche. Andrea Vilaró peleó un rebote decisivo que le permitió ir a la línea tras intentar el triple. Dos tiros libres que en ese contexto eran un botín: anotó el primero, falló el segundo, pero Avenida recuperó el balón en la siguiente defensa para asegurar un desenlace trabajado, menos brillante que el tramo anterior, pero suficiente para cerrar la primera batalla.
La odisea aún no había terminado, pero el regreso a casa se hacía con un botín justo pero valioso.
FICHA DEL PARTIDO
65 ATHINAIKOS (17+20+10+18): Pinelopi Pavlopaulau (0), Ana Tadic (2), Alexis Prince (15), Robyn Parks (12), Borislava Hristova (21) -cinco inicial-, Ivana Raca (0), Elena Tsineka (2), Holly Winterburn (3), Kristina Anigwe (10), Miller (0).
71 PERFUMERÍAS AVENIDA (18+18+27+x8): Abby Meyeres (5), Iyana Martín (22), Andrea Vilaró (5), Belén Arrojo (2), Khadijiah Cave (14) -cinco inicial-, Claudia Soriano (10), Regan Magarity (0), Laura Spreafico (0), Shavonte Zellous (2), Virag Kiss (11).
ÁRBITROS: Ivana Ivanovic (Serbia), Zoran Mitrovski (Macedonia) y Viktor Nagy (Hungría).
INCIDENCIAS: Partido de ida de los cuartos de final de la Eurocup Women disputado en el Dimitris Kaltsas Sports Hall de Atenas.
El equipo de Montañana gobierna el partido durante tres cuartos y resiste el último empuje de Athinaikos para volver con ventaja, 65-71
Los equipos de la escuela que dirige Guilherme Cadena fueron los primeros en todas las categorías en un evento de gran nivel
La peña Fondo Popular detendrá la animación durante los primeros minutos del próximo partido para mostrar su desacuerdo con decisiones arbitrales recientes
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FICHA DEL PARTIDO
65 ATHINAIKOS (17+20+10+18): Pinelopi Pavlopaulau (0), Ana Tadic (2), Alexis Prince (15), Robyn Parks (12), Borislava Hristova (21) -cinco inicial-, Ivana Raca (0), Elena Tsineka (2), Holly Winterburn (3), Kristina Anigwe (10), Miller (0).
71 PERFUMERÍAS AVENIDA (18+18+27+x8): Abby Meyeres (5), Iyana Martín (22), Andrea Vilaró (5), Belén Arrojo (2), Khadijiah Cave (14) -cinco inicial-, Claudia Soriano (10), Regan Magarity (0), Laura Spreafico (0), Shavonte Zellous (2), Virag Kiss (11).
ÁRBITROS: Ivana Ivanovic (Serbia), Zoran Mitrovski (Macedonia) y Viktor Nagy (Hungría).
INCIDENCIAS: Partido de ida de los cuartos de final de la Eurocup Women disputado en el Dimitris Kaltsas Sports Hall de Atenas.








