La USAL impulsa en la Raya la minería del futuro: así es el centro de Recursos Minerales Estratégicos

El nuevo espacio de Fuentes de Oñoro, unirá ciencia y empresa para liderar la gestión de minerales críticos y la restauración sostenible de emplazamientos impactados por la minería

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La USAL impulsa en la Raya la minería del futuro: así es el centro de Recursos Minerales Estratégicos
Mina Feli en La Fregeneda (Fotos: USAL)
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 6 min.

En un contexto marcado por la creciente demanda mundial de materias primas críticas y la necesidad de avanzar hacia un modelo económico más sostenible, la gestión responsable de los recursos minerales estratégicos se ha convertido en un desafío. Con el objetivo de impulsar la investigación, la innovación y la cooperación internacional en este ámbito, la Universidad de Salamanca pondrá en marcha el Centro de Excelencia en Recursos Minerales Estratégicos y Sostenibilidad Transfronteriza, una iniciativa que aspira a convertirse en un referente en el desarrollo de soluciones para una minería más eficiente, respetuosa con el medio ambiente y alineada con la transición energética.

Durante décadas, hablar de minería era hacerlo de grandes cicatrices en el paisaje. Hoy, sin embargo, el reto es muy distinto: extraer los minerales que Europa necesita para fabricar baterías, vehículos eléctricos o dispositivos móviles sin comprometer el territorio y otorgándole más autonomía a nivel global. Esa es precisamente la filosofía del nuevo centro, un proyecto que quiere situar a la Raya hispano-portuguesa en el mapa europeo de la innovación minera.

La iniciativa, financiada con 500.000 euros por la Junta de Castilla y León, nace con un doble objetivo. Por un lado, ofrecer apoyo científico y técnico a las empresas que explotan o investigan recursos minerales. Por otro, demostrar que la minería del siglo XXI puede convivir con la protección del medio ambiente y convertirse en una oportunidad de desarrollo para el medio rural.

"La idea es poner en valor estos recursos minerales de forma sostenible. Buscamos una minería totalmente respetuosa con el medio natural. Abarcará geográficamente el sector de La Raya, desde Puebla de Sanabria hasta el límite con Cáceres, Zamora y Salamanca. La idea es establecer las necesidades que tiene la minería y dar opciones y soluciones a esa minería sostenible para favorecer la obtención de esos minerales críticos", resume Antonio Miguel Martínez, director del futuro centro y decano de la Facultad de Ciencias de la USAL.

El proyecto contará, además, con la participación de la profesora Agustina Fernández, especialista en Yacimientos Minerales, y del profesor Rubén Forján, especialista en restauración de suelos mineros mediante la aplicación de Soluciones Basadas en la Naturaleza y la revalorización de subproductos, quienes ejercerán como subdirectores de un centro que también pretende convertirse en un polo de atracción de talento para el sector.

"La idea fundamental y clara es impulsar desde Fuentes de Oñoro, y con vocación a toda la Raya, un proyecto integrador capaz de conectar universidad, administraciones, empresas, territorio y conocimiento científico para promover la minería sostenible, responsable y alineada con los grandes retos europeos. Los retos europeos son la transición energética, la autonomía estratégica y, fundamentalmente, la protección medioambiental", ha asegurado Antonio Miguel Martínez.

Una comarca estratégica para los minerales críticos

La elección de Fuentes de Oñoro no es casual. La comarca se sitúa en una de las zonas con mayor potencial minero del oeste peninsular. A ambos lados de la frontera existen yacimientos de litio, wolframio, el tantalio y otros minerales considerados críticos por la Unión Europea debido a su importancia para la transición energética y la industria tecnológica.

La geología, recuerdan los investigadores, no entiende de fronteras. Por ello, el centro nace con una clara vocación transfronteriza y trabajará de forma coordinada con universidades, empresas y administraciones españolas y portuguesas. "En Fuentes de Oñoro se va a juntar la logística con la ciencia y el asesoramiento en minería", han asegurado.

Uno de los referentes del nuevo centro será la mina de Barruecopardo, considerada por los responsables del centro como un ejemplo de integración de la actividad extractiva en el paisaje gracias a la restauración progresiva de los terrenos y al seguimiento ambiental continuo de la fauna y la vegetación.

Precisamente, la restauración ambiental constituirá una de las principales líneas de investigación. Frente al modelo tradicional, en el que la recuperación del terreno comenzaba una vez finalizada la explotación, la normativa vigente exige restaurar el paisaje de manera simultánea al avance de la actividad minera.

En este ámbito, los investigadores diseñarán tecnosuelos específicos para cada explotación utilizando residuos mineros y materiales orgánicos, favorecerán la implantación de especies vegetales capaces de regenerar terrenos degradados y estudiarán cómo transformar las escombreras en sumideros de carbono que contribuyan a compensar parte de las emisiones derivadas de la actividad extractiva.

"La idea es aportarles a las empresas I+D y soluciones en el ámbito de postminería. Nosotros lo que hacemos es diseñar enmiendas a la carta (medicamentos) para los suelos de mina, porque cada suelo es diferente. Y también vamos a intentar potenciar nuevas utilidades en las escombreras mineras como convertirlas en sumideros de carbono en la zona y para intentar compensar las emisiones producidas anteriormente por los suelos impactados por la minería. Los tratamientos que llevamos a cabo están hechos a la vez con residuos de diferentes minas y también con residuos orgánicos de diferentes empresas de la zona lo cual favorece la economía circular", ha explicado Rubén Forján.

El objetivo, no obstante, va más allá de devolver los terrenos a un estado lo más similar al original original. A veces esto no es posible, pero, sin embargo, antiguas explotaciones pueden transformarse, según las necesidades de cada municipio, en espacios forestales, pastizales para la ganadería o incluso áreas con potencial turístico.

"El tema de la vegetación importantes clave porque para que un suelo se considere que está totalmente restaurado tiene que ser autónomo y sostener por sí mismo una cobertura vegetal estable. Entonces, empezaremos con especies fitorremediadoras que aguantan suelos de peor calidad para que después la vegetación de la zona vaya colonizando y haya esa sucesión natural de especies. Queremos romper con la idea de que la mina llega, explota el recurso y se marcha. Cuando termina la actividad, el territorio tiene que seguir generando oportunidades. Y queremos ayudar a las empresas mineras a romper con ese estigma que llevan arrastrando, porque una empresa minera ahora cuando abre y trabaja la gente la sigue comparando con una de los años 50. Y es muy injusto, porque la legislación minera en España es muy estricta", explica el investigador y subdirector del centro Rubén Forján.

Un puente entre la universidad y el sector empresarial

El nuevo centro no será únicamente un espacio dedicado a la investigación. También actuará como nexo entre la Universidad de Salamanca con los grupos de investigación y transferencia existentes y el tejido empresarial, ofreciendo asesoramiento técnico y estratégico a compañías de los sectores minero y tecnológico.

Las empresas podrán plantear problemas relacionados con la gestión del agua, la restauración de suelos, la caracterización de recursos o la innovación tecnológica, mientras que el equipo investigador buscará soluciones desde una perspectiva multidisciplinar.

Además, el proyecto pretende convertirse en un foco de atracción de talento mediante becas, contratos predoctorales, trabajos de fin de grado y máster, así como tesis doctorales vinculadas a retos reales planteados por las propias empresas.

Para ello colaborará con entidades como el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), la Dirección General de Energía y Minas de Castilla y León, el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (INDUROT) de la Universidad de Oviedo, el Instituto Superior de Agronomía de la Universidad de Lisboa entre otros.

El edificio que albergará el centro ya se encuentra en fase de adecuación y dispondrá de laboratorios de geología, mineralogía y suelos, además de espacios destinados a la investigación y la transferencia tecnológica. Paralelamente, el Ayuntamiento de Fuentes de Oñoro impulsa un nuevo polígono industrial que ya ha despertado el interés de varias compañías del sector gracias a su ubicación estratégica junto a la frontera portuguesa.

Los promotores consideran que la combinación de ciencia, logística e inversión privada puede convertir a la localidad en un nuevo polo de desarrollo para una comarca especialmente afectada por la despoblación.

Actualmente se están ultimando los trabajos para su puesta en marcha y la previsión es que el centro pueda inaugurarse y comenzar su actividad en los próximos meses.

"Apostamos por un centro abierto a investigadores, empresas y administraciones, capaz de generar conocimiento y transferencia útil para el territorio a favor de la minería necesaria y sostenible", concluyen.

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