La Oficina del Defensor del Contribuyente del OAGER tramitó 1.780 actuaciones en 2025 y logró una satisfacción récord
Salamanca recicla más que nunca y convierte sus residuos en ocho récords históricos
La ciudad bate marcas en envases, vidrio, textil y uso de puntos limpios mientras crece el reciclaje doméstico y electrónico
El reciclaje en Salamanca atraviesa su mejor momento. Coincidiendo con el Día Internacional del Reciclaje, el Ayuntamiento ha presentado un balance histórico que confirma un cambio de hábitos entre los salmantinos y una consolidación del sistema municipal de recogida selectiva. Durante 2025, la ciudad alcanzó ocho récords históricos relacionados con la recuperación de residuos, tanto en los contenedores urbanos como en los puntos limpios repartidos por la capital.
Los datos reflejan una tendencia al alza prácticamente en todas las fracciones reciclables. En total, Salamanca recogió 8.738 toneladas de envases, vidrio, papel y cartón, lo que supone 230 toneladas más que el año anterior y el mejor registro desde que existen estadísticas municipales. La mejora se traduce también en un incremento de la participación ciudadana y en una mayor implicación con el reciclaje doméstico.
El crecimiento más destacado se produjo en el vidrio y en el papel-cartón. Los contenedores verdes alcanzaron las 2.173 toneladas de vidrio, 225 más que en 2024, mientras que los azules sumaron 4.103 toneladas de papel y cartón, con un aumento superior a las 124 toneladas. Por su parte, el contenedor amarillo destinado a envases ligeros también marcó un nuevo máximo histórico con 2.461 toneladas recicladas.
Pero el avance no se limita a los residuos tradicionales. El Ayuntamiento destaca especialmente el auge del reciclaje orgánico. Los nuevos contenedores marrones destinados a restos orgánicos domiciliarios permitieron recoger 1.320 toneladas, unas 300 más que el año anterior. Esta evolución confirma que la separación de residuos en los hogares comienza a consolidarse entre la población salmantina.
Más contenedores morados
Uno de los apartados que más creció durante 2025 fue el reciclaje de ropa, calzado y textil doméstico. Los contenedores morados y blancos distribuidos por la ciudad recogieron 542 toneladas, unas 60 más que el ejercicio anterior, otro récord histórico para la capital.
A ello se suman cerca de 32 toneladas depositadas directamente en los puntos limpios. El Ayuntamiento considera que este incremento demuestra una mayor conciencia ciudadana sobre el impacto ambiental de la moda y los residuos textiles, uno de los grandes desafíos ecológicos actuales debido a la enorme cantidad de prendas que terminan en vertederos.
Con el objetivo de reforzar esta línea de trabajo, Salamanca ampliará este año la red de reciclaje textil gracias a financiación europea Next Generation EU. El plan contempla la instalación de 52 nuevos contenedores y la distribución de 500 sacas reutilizables para facilitar la recogida y transporte de ropa usada. Los nuevos recipientes se sumarán a los 83 ya existentes en la ciudad.
Más usuarios y más residuos puntos limpios
Los cuatro puntos limpios municipales -ubicados en La Aldehuela, Capuchinos, Chinchibarra y El Zurguén- también cerraron 2025 con cifras récord. Las instalaciones recibieron 80.728 usuarios, casi un 8% más que el año anterior, mientras que la cantidad de residuos gestionados alcanzó las 3.083 toneladas, un 6,3% más.
Entre los datos más llamativos sobresale el fuerte incremento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Salamanca recicló 276 toneladas de RAEE, lo que supone un crecimiento del 23,4% respecto a 2024. También aumentó notablemente la entrega correcta de escombros, que superó el millón de kilos y creció un 7,7%.
El Ayuntamiento considera que estas cifras evidencian una mejora progresiva en la cultura del reciclaje y una mayor utilización de infraestructuras específicas para residuos que no deben depositarse en los contenedores convencionales.
Otro de los pilares del sistema municipal son los nuevos puntos limpios de proximidad, pequeñas instalaciones integradas en el entorno urbano que permiten depositar residuos domésticos especiales de forma rápida y accesible.
Estos espacios admiten residuos como pilas, baterías, fluorescentes, pequeños aparatos electrónicos, tóners, sprays vacíos, radiografías, tapones o aceite doméstico usado, entre otros materiales. El objetivo es evitar que terminen mezclados con la basura convencional y facilitar su posterior valorización o tratamiento. El sistema está diseñado para minimizar molestias vecinales. Los módulos son completamente estancos para impedir filtraciones, vertidos u olores, y cuentan con compartimentos específicos adaptados a cada tipo de residuo.
En el caso del aceite de cocina usado, Salamanca recogió durante 2025 un total de 50 toneladas en los contenedores naranjas. Aunque la cifra descendió ligeramente respecto al año anterior, el Ayuntamiento insiste en la importancia de este reciclaje, ya que el aceite puede transformarse posteriormente en biocarburantes como el biodiésel. Para ello recuerda que siempre debe depositarse en botellas de plástico cerradas y nunca verterse directamente al contenedor.
Con estos resultados, Salamanca consolida una tendencia ascendente en reciclaje y economía circular. La ciudad no solo mejora sus cifras históricas, sino que refuerza un modelo basado en la separación doméstica, la reutilización y la reducción del impacto ambiental urbano.
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