El sector denuncia pérdidas crecientes por la presión de esta especie, en un contexto ya marcado por importaciones, costes al alza y falta de ayudas
La apicultura, contra las cuerdas por el abejaruco: reclaman ayudas urgentes
El sector denuncia pérdidas crecientes por la presión de esta especie, en un contexto ya marcado por importaciones, costes al alza y falta de ayudas
La organización agraria COAG en Salamanca ha advertido de los "graves daños" que está provocando el abejaruco en las explotaciones apícolas, una situación que, según el sindicato, agrava "la ya delicada y crítica" coyuntura del sector. Ante este escenario, reclama a las administraciones medidas urgentes y compensaciones económicas por las pérdidas y el lucro cesante.
Según expone la organización, en los últimos años se ha producido una proliferación de esta especie, lo que ha incrementado la presión sobre las abejas, afectando directamente a su supervivencia y reduciendo de forma significativa la productividad de las colmenas.
El responsable del sector apícola de COAG Salamanca, Santiago Canete, explica que "las abejas no pueden salir a pecorear y las colmenas se van desabejando poco a poco hasta morir", lo que genera importantes pérdidas económicas que comprometen la viabilidad de muchas explotaciones.
Desde el sindicato se insta a la Administración, especialmente a Medio Ambiente, a dejar de "escurrir el bulto" y adoptar planes de control poblacional que limiten la presencia del abejaruco a niveles compatibles con la actividad apícola. Además, reclaman que se establezcan compensaciones por daños, como ocurre en otros sectores ganaderos ante ataques de fauna como lobos o buitres. "Esta situación ya es inaguantable y deja al sector apícola una vez más abandonado a su suerte", resumen.
A esta problemática se suma el malestar del sector con las decisiones políticas, que, a su juicio, evidencian falta de apoyo a la apicultura profesional. En este sentido, señalan el acuerdo comercial con Mercosur, que permite la importación de mieles baratas y de dudosa calidad.
Asimismo, critican la exclusión del sector apícola trashumante de las ayudas al gasóleo destinadas a paliar los efectos de la guerra en Oriente Próximo, pese a considerarse ganaderos y transportistas, lo que supone un agravio comparativo frente a otras actividades agrarias.
También denuncian haber quedado fuera de la ayuda extraordinaria por pérdida de renta para explotaciones afectadas por las borrascas, a pesar de haber sufrido graves daños y pérdidas equiparables, recordando que durante enero y febrero gran parte de la cabaña se encontraba en Andalucía y Extremadura.
Por último, coincidiendo con la campaña de la renta, el sector reclama que no se repita el "atropello" del pasado año con los módulos fiscales y exige la aplicación de medidas fiscales justas y realistas adaptadas a la situación de la apicultura.
Desde COAG concluyen que el futuro de la apicultura profesional depende de medidas inmediatas que garanticen su sostenibilidad.
Tras constatar la ausencia de casos en aves silvestres y ante la previsión de la subida de las temperaturas
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