Un siglo de fe y emoción en la tarde del Jueves Santo: el Cristo de la Agonía

La Seráfica Hermandad ha revivido la Pasión de Cristo en su estación de penitencia por las calles de la ciudad en un año en el que celebra su centenario

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Procesión de la Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía (Fotos y vídeo: Arai Santana)
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 2 min.
Última actualización: 

Salamanca ha revivido la Pasión de Cristo en la tarde de este Jueves Santo al paso de la Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía. Una estación de penitencia muy especial con la que una de las hermandades más icónicas de la Semana Santa salmantina ha cumplido cien años. Un siglo de fe y emoción que se han dejado sentir en las calles de la ciudad durante la marcha de los nazarenos.

Mucho ha cambiado la Semana Santa desde 1926, año de la fundación de esta hermandad, pero lo que no ha cambiado ha sido la devoción y el cariño que los salmantinos sienten por esta procesión y, como cada año, cientos de personas han esperado a que se abrieran las puertas del Convento de Las Úrsulas para presenciar la salida de un cortejo con cuatro pasos. Cuatro escenas de la Pasión que han desfilado por las calles de la ciudad escoltados por los hermanos, ataviados con su característica túnica blanca, capa del mismo color, cíngulo y capirote morado con el anagrama de la hermandad, guantes blancos y zapatos con hebilla plateada.

El cortejo procesional de la Seráfica se compone por el paso del Prendimiento, una obra de Damián Villar (1948), que escenifica el momento del beso de Judas en el Huerto de los Olivos. Le sigue Jesús ante Pilatos, un paso de Francisco González Macías, y el Cristo de la Agonía, obra también de Damián Villar en 1959.

La procesión se completa con la Dolorosa, tallada por Inocencio Soriano Montagut en 1939 tomando como modelo a una popular salmantina, Doña Romana Serra, motivo por el cual la imagen se denomina popularmente 'La Ramona'.

A lo largo de todo el itinerario, que este año no ha entrado en la Catedral y ha vuelto a pasar por la Plaza Mayor, como se hacía antiguamente, se ha vivido un ambiente de recogimiento, roto únicamente por la música de las bandas acompañando el paso lento y solemne de los cofrades. La Agrupación Musical de Cristo Yacente, la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella y la Banda de Cornetas y Tambores Bendito Cristo de las Tres Caídas han sido las encargadas, con su música sacra, de anunciar el paso de una de las procesiones más señeras de Salamanca.

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