El neurocirujano Daniel Pascual Argente señala que el CAUSA atiende de media dos o tres casos graves cada verano, mientras que el número de lesiones leves probablemente sea mayor
La zambullida que puede acabar en tetraplejia: así actúa el Hospital de Salamanca
El neurocirujano Daniel Pascual Argente señala que el CAUSA atiende de media dos o tres casos graves cada verano, mientras que el número de lesiones leves probablemente sea mayor
Una zambullida de apenas unos segundos puede cambiar una vida para siempre. Lo que comienza como un gesto habitual del verano -tirarse de cabeza a una piscina, al río o al mar- puede terminar en una fractura cervical, una lesión medular y, en el peor de los casos, una tetraplejia. En el Hospital de Salamanca, los neurocirujanos conocen de cerca las consecuencias de estos accidentes. De media, cada verano llegan al hospital entre dos y tres casos graves relacionados con zambullidas, aunque las lesiones de menor gravedad pueden ser más numerosas.
Daniel Pascual Argente, neurocirujano en el CAUSA, advierte de que el peligro no siempre es evidente. Una persona puede sufrir una fractura cervical potencialmente grave y encontrarse aparentemente bien en los primeros momentos. Por eso, ante un traumatismo de este tipo, la inmovilización y el traslado adecuado son fundamentales hasta descartar una lesión en el hospital.
Las consecuencias pueden ser muy diferentes, desde una recuperación completa cuando no existe lesión medular hasta una tetraplejia en los casos más graves. Y cuando existe daño medular, la rehabilitación se convierte en una parte esencial del camino para recuperar la máxima funcionalidad posible. Detrás de cada accidente hay además una dimensión psicológica que puede ser especialmente dura cuando quien sufre la lesión es una persona joven que, en cuestión de segundos, pasa de estar disfrutando del verano a enfrentarse a una situación que puede cambiar radicalmente su vida.
Por eso, el mensaje final de Daniel Pascual Argente es tan sencillo como contundente: "En general la gente no debería zambullirse de cabeza". No hace falta competir en natación ni asumir ese riesgo. Y si existe cualquier duda sobre la profundidad, la recomendación es clara: entrar primero con los pies. En piscinas naturales y en el mar, donde el fondo puede variar incluso en distancias muy próximas, la prudencia resulta todavía más importante. La mejor manera de evitar una lesión de este tipo, insiste el neurocirujano, es no tirarse de cabeza.
-¿Cuántos casos de lesiones por zambullidas atiende aproximadamente el Hospital de Salamanca cada verano y ha cambiado esta cifra recientemente?
-"Lógicamente la cifra de lesiones por zambullida es muy variable según el año, pero de media puede haber 2 o 3 casos graves por verano fácilmente. Los que llegan al neurocirujano son los de más gravedad, por lo que es probable que el número de lesiones leves atendidas en el hospital sea mayor".
-¿Qué tipo de lesiones neurológicas o medulares pueden producirse al tirarse de cabeza, especialmente en piscinas poco profundas?
-"Se pueden producir lesiones neurológicas graves, así como fracturas cervicales. Los traumatismos craneales son más raros, aunque a veces ocurren, pero lo más frecuente son traumatismos raquídeos, con o sin lesión medular. Algunas fracturas afortunadamente no conllevan un daño neurológico, pero siempre son potencialmente muy graves, siendo la peor situación una tetraplejia asociada a lesiones cervicales altas".
-¿Puede una persona sufrir una lesión grave, aunque inicialmente parezca encontrarse bien?
-"Sí, es posible presentar una lesión potencialmente grave y que no sea evidente en un primer momento, aunque es raro. Esto puede pasar en algunas fracturas cervicales que son inestables, aunque no haya lesión neurológica inicialmente. Por eso siempre hay que tratar un traumatismo raquimedular con medidas de inmovilización y transporte adecuadas hasta que se descarte una lesión en el hospital".
"Es posible presentar una lesión potencialmente grave y que no sea evidente en un primer momento"
-¿Cuáles son las señales de alarma inmediatas que indican que una persona puede haber sufrido daño neurológico?
-"El hecho de tener problemas para mover brazos o piernas, un dolor cervical agudo o una sensación de gran inestabilidad del cuello deberían hacernos pensar en una lesión grave".
-Si alguien presencia un accidente de este tipo, ¿qué es lo primero que debe hacer y qué errores graves debe evitar?
-"Lo primero que hay que hacer en el caso de un traumatismo raquimedular potencialmente grave, como en cualquier urgencia, es avisar al 112. Si el paciente corre riesgo real de ahogamiento hay que sacarlo del agua y ponerlo en una posición de seguridad, intentando mover el cuello y la cabeza lo menos posible. Si no hay riesgo de ahogamiento es mejor esperar a que llegue el personal sanitario antes de movilizar a la persona".
-Cuando llega al hospital una persona que se ha golpeado la cabeza al tirarse al agua, ¿cómo se coordina la carrera contrarreloj entre Urgencias, Neurocirugía, Radiología y la UCI?
-"Una vez que el paciente llega al hospital lo primero es una exploración clínica rápida para evaluar su situación neurológica en el servicio de Urgencias. Si el paciente está inestable, presenta problemas graves a nivel general o necesita de asistencia ventilatoria para respirar se ingresará en la UCI. En caso contrario se manejará desde Urgencias. Lo siguiente es solicitar un TC urgente para evaluar la situación de la columna cervical y/o el cráneo y el cerebro. Una vez conocida la situación clínica y hechas las pruebas de imagen si es necesario se contactará con el neurocirujano para valorar si es preciso algún tratamiento quirúrgico urgente o preferente".
-Superada la urgencia, ¿qué secuelas físicas suelen quedar tras una lesión medular de este tipo y qué papel juega la rehabilitación?
-"La situación neurológica final del paciente va a depender mucho de su situación inicial y la evolución clínica en los primeros días y horas, pero es muy variable. Cuando hay una lesión medular, sobre todo si es incompleta, la rehabilitación juega un papel fundamental para maximizar la recuperación funcional. Las secuelas pueden variar mucho. Desde una tetraplejia en el peor de los casos hasta recuperaciones completas en las fracturas sin lesión medular. En los casos de lesiones medulares los pacientes a menudo necesitan una estancia en el Centro Nacional de Parapléjicos de Toledo".
"La mejor manera de asegurarse de no tener este tipo de lesiones es no tirarse de cabeza"
-¿Cómo se afronta psicológicamente una situación en la que una persona joven pasa en segundos de estar de fiesta a sufrir una lesión que le cambia la vida?
-"Lógicamente las secuelas psicológicas de este tipo de lesiones pueden ser muy importantes y requerir de atención especializada. Durante su ingreso dicha atención está centrada en el paciente".
-¿Qué mensaje lanzaría a quienes este verano se tiran de cabeza a una piscina sin comprobar antes la profundidad?
-"Mi mensaje final es que en general la gente no debería zambullirse de cabeza.
Si no te dedicas a la natación de competición en una piscina olímpica nada te obliga a arriesgarte. En caso de que quieras hacerlo hay que pensar en las consecuencias y la primera vez siempre hay que entrar con los pies para hacerse una idea de la profundidad. Aun así, en piscinas naturales o en el mar la profundidad puede ser muy variable en zonas cercanas. Por tanto, la mejor manera de asegurarse de no tener este tipo de lesiones es no tirarse de cabeza en ningún caso".
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