Rincón desconocido de la semana en Salamanca: la otra joya de la plaza de Anaya

La Iglesia de San Sebastián fue capilla del antiguo Colegio Mayor de San Bartolomé, reconstruida por Alberto de Churriguera y destaca su campanario metálico

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Rincón desconocido de la semana en Salamanca: la otra joya de la plaza de Anaya
Iglesia de San Sebastián en la Plaza de Anaya de Salamanca.
El autor esIsabel  Rodríguez
Isabel Rodríguez
Lectura estimada: 3 min.

La iglesia que todos ven en la plaza de Anaya, pero no todos conocen. En este emblemático y céntrico espacio del casco histórico, enfrente de las imponentes Catedrales, el viandante se topa con una pequeña y discreta joya patrimonial. Se trata de la Iglesia de San Sebastián, entre cuyos muros también se relata una interesante historia. Es la otra joya de la plaza de Anaya, emblema histórico y artístico del del barroco final salmantino.

El origen del templo se remonta al siglo XII, cuando existía una primitiva iglesia erigida entre el caserío que ocupaba el solar de la actual plaza. Ya en el siglo XVI (entre 1533 y 1610), el cardenal Juan Álvarez de Toledo mandó construir un nuevo templo como capilla para el antiguo Colegio Mayor de San Bartolomé (actual Colegio de Anaya). Sin embargo, debido a serios problemas estructurales, esta edificación tuvo que ser derribada. La vieja iglesia románica sobrevivió en la zona hasta la Guerra de la Independencia, momento en que fue definitivamente demolida por las tropas francesas.

La reconstrucción definitiva del templo actual se llevó a cabo en el siglo XVIII (entre 1730 y 1744) bajo las trazas de Alberto de Churriguera -quien en ese momento dirigía también las obras de la Catedral Nueva e iniciaba la Plaza Mayor-.

A finales del siglo XIX, el edificio rozó la ruina total. Unas obras de reparación acometidas en el verano de 1897 la salvaron del derribo, destinándola a servir como parroquia de la Catedral. Pocos años después, en 1903, el arquitecto Moneo añadió el característico campanario metálico que hoy corona la edificación. Más recientemente, en 2011, el templo fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento, junto al Colegio de Anaya y la Hospedería.

Arquitectura e interior

El templo presenta una planta de cruz latina con una sola nave, cubierta por una bóveda de cañón y una cúpula octogonal sobre el crucero. En su interior destaca la rica ornamentación de las bóvedas, con un continuo juego barroco de rectas, curvas y labores menudas.

Entre sus bienes muebles sobresalen el Retablo Mayor, con un destacado lienzo italiano de Sebastián Conca (fechado en 1740) que representa el 'Martirio de San Sebastián'. Cabe señalar que el altar mayor original, obra de Simón Gavilán Tomé, fue desmontado y hoy se reparte entre la Catedral Nueva y la Iglesia de San Martín.

Por su parte, los lienzos laterales muestran la 'Adoración de los Pastores' y la 'Adoración de los Reyes', obras de la primera mitad del siglo XVII atribuidas al pintor murciano Pedro de Orrente.

Exterior y portadas

La portada principal está orientada hacia la plaza de Anaya, y destaca por la armonía de puerta, hornacina y ventana. Su hornacina cobija la imagen de San Sebastián, labrada por José de Larra de Churriguera.

La portada lateral está enfocada hacia el Colegio Mayor de San Bartolomé, aloja en su hornacina la escultura de San Juan de Sahagún, patrón de la ciudad y capellán del antiguo colegio.

Hoy en día, la iglesia es la sede canónica de la Hermandad de Jesús Despojado. Asimismo, guarda en su interior la imagen de la Virgen de la Salud de San Sebastián y la talla del Cristo de la Paz, con la que la Hermandad de la Borriquilla realiza su tradicional Vía Crucis cuaresmal.

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