El Duque de Wellington es el único británico y el único comandante militar extranjero con un medallón en la plaza gracias a su papel decisivo en la Batalla de los Arapiles
El extranjero que se coló entre los grandes personajes con medallón en la Plaza Mayor de Salamanca
El Duque de Wellington es el único británico y el único comandante militar extranjero con un medallón en la plaza gracias a su papel decisivo en la Batalla de los Arapiles
Pasear por la Plaza Mayor de Salamanca es recorrer buena parte de la historia de España. Reyes, escritores, religiosos, militares y personajes vinculados al pasado de la ciudad observan desde los característicos medallones que decoran sus arcos. Sin embargo, entre todos ellos hay una figura que rompe la norma: el Duque de Wellington uno de los pocos personajes extranjeros que cuenta con un medallón en este emblemático espacio salmantino. De hecho es el único comandante militar extranjero y el único británico en estos medallones.
Detrás de ese reconocimiento se encuentra uno de los episodios más importantes de la Guerra de la Independencia. En el verano de 1812, el ejército aliado dirigido por el militar británico Sir Arthur Wellesley, conocido mundialmente como Lord Wellington, derrotó a las tropas napoleónicas en la Batalla de los Arapiles. Aquella victoria resultó decisiva para expulsar a los franceses de Salamanca y supuso un punto de inflexión en el conflicto que acabaría debilitando el dominio de Napoleón en la Península.
Como muestra de agradecimiento, la ciudad prometió rendir homenaje al comandante británico. Sin embargo, esa promesa quedó pendiente durante décadas y no fue hasta 1980, casi 170 años después, cuando Salamanca la hizo realidad con la colocación de su medallón en el Pabellón de Petrineros. La escultura fue realizada por el artista salmantino Fernando Mayoral, autor de numerosas obras repartidas por la ciudad.
Un personaje excepcional en una galería muy española
La singularidad del Duque de Wellington se entiende mejor al observar el conjunto monumental de la Plaza Mayor. Sus 88 arcos albergan medallones dedicados, en su inmensa mayoría, a personajes fundamentales de la historia de España y de Salamanca. De hecho, los personajes extranjeros se cuentan con los dedos de una mano y Wellington constituye un caso excepcional: no llegó a Salamanca por lazos dinásticos con la Corona, sino por la victoria militar que cambió el rumbo de la Guerra de la Independencia
Por lo demás ahí está Pelayo García Correa (Portugal), maestre de la Orden de Santiago y protagonista de la conquista de gran parte del Alentejo durante la Reconquista. También Isabel Farnesio (Italia) que fue segunda esposa de Felipe V y reina de España. También Felipe I de Castilla (Países Bajos borgoñones/Habsburgo) que nació en Brujas y aparece junto a Juana I en el medallón de 'Juana y Felipe I'.
Además, si se consideran personajes nacidos fuera de la actual España, también podrían citarse Carlos I de España, nacido en Gante (actual Bélgica) a Cristóbal Colón, cuyo origen más aceptado es Génova (Italia), aunque sigue existiendo debate histórico. Eso sin olvidar el nacimiento en Grecia de la reina Sofía o incluso en Roma del emérito Juan Carlos I.
Hay que recordar que los bustos se distribuyen en cuatro pabellones levantados entre 1729 y 1756: el Real, el de San Martín, el de Petrineros y el Consistorial. Los dos primeros fueron diseñados bajo un programa iconográfico muy definido, mientras que los otros incorporaron personajes de diferentes épocas y perfiles, lo que explica la mayor diversidad de figuras que presentan en la actualidad.
Es precisamente en el Pabellón de Petrineros donde Wellington comparte espacio con nombres tan reconocidos como Miguel de Cervantes, Santa Teresa de Jesús, Francisco de Vitoria, Antonio de Nebrija, Fray Luis de León, Miguel de Unamuno, Juan de Sahagún, Julián Sánchez o Tomás Bretón.
Un homenaje que recuerda una alianza histórica
Más de dos siglos después de la Guerra de la Independencia, el rostro del Duque de Wellington continúa ocupando un lugar privilegiado entre los arcos de la Plaza Mayor. No representa únicamente a un militar británico, sino el recuerdo de una alianza internacional que contribuyó a cambiar el rumbo de la historia de Salamanca. Su presencia convierte a este medallón en una auténtica excepción dentro del conjunto monumental y en una de esas curiosidades que muchos visitantes pasan por alto mientras recorren una de las plazas barrocas más admiradas de España.
Los medallones de la Plaza Mayor nunca han sido un conjunto inmutable. A lo largo de los siglos, algunos desaparecieron y otros fueron sustituidos siguiendo los cambios políticos del país.
Uno de los casos más conocidos fue el busto de Francisco Franco, instalado en 1937 y retirado posteriormente tras la aplicación de la legislación sobre memoria histórica. También desaparecieron en distintos momentos las representaciones de varios monarcas, que fueron reemplazadas o recuperadas con el paso del tiempo.
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