El equipo deja una imagen sobresaliente dentro y fuera de la pista, pero el desgaste, las lesiones y un final cruel le apartan de la final y ahora toca gestionar
El BM Salamanca se queda sin gasolina en la visita del Recoletas Arroyo
Los vallisoletanos aprovecharon su plus de energía para romper el partido en la recta final (37-40)
La energía del Balonmano Salamanca se acabó antes de que llegase el final de partido y lo pagó con una derrota. El Recoletas Arroyo tuvo más reserva y acabó por romper el partido en la recta final para imponerse con un 37-40 que supone la segunda derrota consecutiva de los charros.
Era un duelo directo entre salmantinos y vallisoletanos y estos últimos demostraron tener más fuerza física en la recta final. Alternándose en el marcador desde el inicio, los dos equipos demostraron un gran nivel sobre el parqué, pero los de Martín Rechimón se fueron al descanso con la renta del 19-18, un marcador escueto que dejaba claro que el segundo tiempo iba a ser intenso. Y así fue.
Con un Francisco de Fuente que llegó a los 11 tantos, el filial del Atlético Valladolid acabó dándole la vuelta con un parcial de 4-8 que colocó el 23-26 en el marcador a los diez minutos. La tendencia visitante se sostuvo con el paso del reloj y el intento de remontada local se apagó, quedándose la victoria en el bando vallisoletano con el 37-40 final que deja al BM Salamanca con dos derrotas consecutivas en sus últimas semanas.
Con educación pero con rotunidad la capitana de Avenida deja claro que el horario no ha velado precisamente por la salud de las jugadoras y el espectáculo
". El equipo siempre ha luchado por mantener la competitividad y por seguir creciendo. Hemos hecho cosas muy chulas durante el proceso y esto no se acaba aquí"
La base destacó el esfuerzo del equipo y aseguró sentirse especialmente orgullosa por lo que han construido pese a un final que no sonrió








