La Escuela de Salamanca: cuando la USAL y sus catedráticos cambiaron la historia del pensamiento occidental

La Universidad de Salamanca celebra el V Centenario de un movimiento liderado por Francisco de Vitoria que cuestionó la guerra, la conquista y la soberanía

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La Escuela de Salamanca: cuando la USAL y sus catedráticos cambiaron la historia del pensamiento occidental
Estatua de Francisco de Vitoria frente a Los Dominicos
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 4 min.

Derechos humanos, derecho internacional o la dignidad del ser humano son conceptos que hoy en día están muy presentes en nuestra sociedad pero, sin embargo, no siempre fue así. No sería hasta el siglo XVI cuando, en plena expansión del imperio español, un grupo de pensadores, encabezados por Francisco de Vitoria, se atrevió, desde las aulas de la Universidad de Salamanca, a cuestionar el poder, defender los derechos de los pueblos indígenas y reformular conceptos como la soberanía, la justicia y la ley.

Ahí surgió lo que se conoce como la Escuela de Salamanca, una de las mayores aportaciones españolas al pensamiento universal. Y es que este grupo sentó las bases del derecho internacional, la economía moderna y una nueva forma de entender la dignidad humana, cuestiones que hoy en día siguen vigentes y que siguen inspirando a juristas y filósofos de todo el mundo.

La Escuela de Salamanca surgió en torno a la figura de Francisco de Vitoria, catedrático de Prima de Teología en la Universidad de Salamanca, y transformó completamente la teología, el derecho, la economía y la filosofía moral, lo que situó a la capital charra en el epicentro del debate sobre cuestiones como la justicia o la dignidad humana. Este dominico es uno de los humanistas más influyentes del Renacimiento y desde su cátedra en Salamanca se atrevió a hacer preguntas un tanto incómodas para la época: ¿Tenían derechos los pueblos conquistados? ¿Era justa la guerra? ¿Existía una ley común para toda la humanidad?.

Francisco de Vitoria estudió en París artes y teología y, tras su regreso a España, obtuvo la Cátedra de Teología en la USAL en 1526, donde introdujo la 'Summa Theologiae' de Tomás de Aquino como el libro de texto básico en teología, algo que después harían otras instituciones de todo el mundo. Junto a él, un grupo de discípulos, que incluía a catedráticos y alumnos, se ocuparon de otros ámbitos de conocimiento partiendo de la concepción de la Teología de Tomás de Aquino y su tendencia humanista que situaba al ser humano en el centro del pensamiento.

Junto a Francisco de Vitoria formaban la denominada Escuela de Salamanca pensadores como Domingo de Soto, Melchor Cano, Domingo Bañez, Fray Luis de León, Bartolomé de Medina, Luis de Molina, Francisco Suárez, José de Acosta, Bartolomé de las Casas, Alonso de la Veracruz, Martín de Azpilcueta o Tomás de Mercado. 

Entre sus contribuciones, según recuerda la USAL, destacan la creación de las bases teóricas de una sociedad internacional que ejerciera de juez en los conflictos bélicos internacionales y sus teorías económicas como la ley de la oferta y la demanda o la idea de que el cobro de intereses por un préstamo no es algo inmoral, sino una consecuencia justa por el tiempo y el riesgo que corre el prestamista.

Además, en 1551 Domingo de Soto "formuló el movimiento de la caída de los graves como un movimiento uniformemente acelerado, cincuenta años antes que Galileo Galilei", según explica la USAL, y miembros de esta escuela como Fray Luis de León, Bartolomé de Medina o Domingo Báñez se reunieron en 1578 para diseñar el calendario gregoriano, el modelo de calendario que se utiliza de forma oficial actualmente en casi todo el mundo y que fijó la regla de los bisiestos. Así, estableció la duración básica del año en 365 días; pero serán bisiestos aquellos años divisibles por 4, exceptuando los múltiplos de 100 (1700, 1800, 1900...), que no serán bisiestos y de los que se exceptúan a su vez aquellos que también sean divisibles por 400 (1600, 2000, 2400...), que serán bisiestos.

Y es que durante el siglo XVI la Universidad de Salamanca revolucionó el pensamiento y los estudios, algo que también se reflejó en sus Estatutos, ya que en los redactados por Diego de Covarrubias en 1561 se permitía leer a Copérnico, que estableció que los planetas giraban alrededor del sol, en la cátedra de Matemáticas y Astronomía a voto de los oyentes y en los redactados en 1594 por Juan de Zúñiga se imponía obligatoriamente su estudio.

Ahora, la Universidad de Salamanca y toda la ciudad celebran el V Centenario de la llegada de Francisco de Vitoria a la cátedra de la USAL y del nacimiento de la Escuela salmantina, una efeméride que "representa una oportunidad única para recordar y proyectar uno de los hitos intelectuales más influyentes de la historia del pensamiento occidental", según han explicado desde la institución académica. 

Para el rector, Juan Manuel Corchado, se trata de un acontecimiento de dimensión universitaria, ciudadana, nacional e internacional que pone el foco en la proyección universal de un movimiento intelectual que, en pleno siglo XVI, cambió el curso del pensamiento occidental y representa un un acto de justicia hacia un grupo de profesores del siglo XVI que, armados solo con la razón y la ética, se atrevieron a repensar el mundo", ha dicho durante la presentación de la programación organizada para la ocasión. Toda una celebración que incluye actividades académicas y culturales que se desarrollarán a lo largo de todo el año y con las que se pretende recordar a un grupo de docentes de la USAL que diseñaron los cimientos de la libertad moderna.

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