Los locales demostraron su poder en La Alamedilla con un contundente 8-3
El frío y el Pontevedra no apagan a la marea blanquinegra
El Estadio Reina Sofía contó con 3.286 almas que disfrutaron de una tarde intensa
En una tarde fría en el Estadio Reina Sofía, la pasión por Unionistas de Salamanca se impuso a todo lo demás. Una tarde que además fue especial porque el capitán, Carlos de la Nava, celebró sus 250 partidos. Una cifra importante para el jugador y que pudo festejarla junto a su gente y en su casa.
A pesar del sol el frío fue entrando en Salamanca después de un viernes lluvioso. Un sol que abandonó a los salmantinos y pontevedreses con el paso de los minutos y que dejó espacio al frío. La situación que, eso sí, no apagó los ánimos de una afición local que no dejó de animar.
Una tarde de sábado donde 3.286 almas dieron color a la grada salmantina, una estampa que permitió disfrutar de un buen ambiente más allá de lo vivido en el terreno de juego.
El equipo rescató un punto en Cáceres que permite seguir tranquilo respecto al descenso
Se mantiene el coliderato, Valencia sigue subiendo el nivel y con Gran Canaria descolgado, la batalla por evitar la segunda plaza de descenso es encarnizada
Los charros aprovechan el también tropiezo de la UD Ourense para mantenerse en la quinta plaza








