La persecución se inició en la zona de Buenos Aires y acabó en Huerta Otea, donde se tiró al agua y al salir de la misma intentó zafarse de nuevo de los agentes
Entra en un salón recreativo de Salamanca, le pega un puñetazo a una pantalla de una ruleta y se va
El autor, un varón, fue detenido horas después de la denuncia realizada por el propietario del salón
Agentes de la Policía Nacional han detenido en el día a un varón que ocasionó de manera intencionada daños en la pantalla de una ruleta, rompiendo el cristal de la misma y abandonado precipitadamente el salón de juegos.
El varón, el día 25 de octubre por la tarde, había entrado momentos antes al salón junto a otros dos varones y mientras varios clientes estaban jugando a la ruleta, él se acercó y voluntariamente le dio un puñetazo a una de las pantallas fracturándola. Y tras romper el cristal se marchó del salón.
Posteriormente, los hechos fueron denunciados por el propietario del salón en dependencias policiales aportando factura con el importe abonado por la reparación de los daños ocasionados en la pantalla, resultando ser un total de 811 euros.
Después de la realización de las gestiones oportunas se identificó al autor de los hechos, el cual una vez localizado fue detenido en el día de ayer como presunto autor de un delito de daños. Y una vez realizados todos los trámites se dio cuenta de los hechos al Juzgado de Guardia de esta ciudad remitiéndole todo rodo lo actuado.
Hubiese supuesto la presencia de 330.000 dosis y un movimiento económico en el mercado ilícito superior a los dos millones de euros
Junto a esa detención se produjo otra a su acompañante, ambos pertenecientes al clan de los Rubios
Según la Policía, la insultó y empujó en el domicilio que compartían y posteriormente, ese mismo día, la atacó en el bar donde ambas trabajaban
Bomberos y Policía Local acuden al lugar y acordonan la zona por seguridad mientras se procede a su retirada
El accidente se ha producido en el acceso a la A-62 en sentido Burgos
La actuación de los agentes de la Policía Local y las cámaras de tráfico han sido fundamentales para encontrar al autor
Trabajaban por una remuneración mínima, sin derechos laborales y bajo coacciones. La Policía encontró habitáculos de los salones de manicura usados como alojamiento








