Mogarraz y sus caras: 10 años de retratos en la calle y miradas en las paredes
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Mogarraz y sus caras: 10 años de retratos en la calle y miradas en las paredes

La exposición 'Retrata2' celebra este año su décimo aniversario después de que empezara como una muestra temporal para seis meses.

La mirada y la sonrisa de Miguel, de Adela, de Julián, de María, de Francisco, de Virginia, de Lázaro, de Joaquina, y de tantos otros, nos reciben nada más llegar a Mogarraz y nos acompañan durante todo el recorrido por esta localidad de la Sierra de Francia. El pueblo de las caras, de los retratos en las fachadas, dicen, pero para los mogarreños es el homenaje a la memoria colectiva, a sus gentes, a los que están, a los que se quedaron y a los que se fueron.

 

Un lugar único que se ha convertido en un particular museo al aire libre que este año celebra su décimo aniversario. Diez años de una exposición que llenó las calles de retratos y puso nombre y rostro a la historia de 388 mogarreños, a los que con el paso del tiempo se han sumado muchos más. "Recuerdo la diferencia por las noches. En el pueblo, cuando oscurece por las noches en invierno, es difícil encontrarte a alguien por las calles y, de pronto, salías a la calle, que no había nadie, y ya no te sentías solo", recuerda Soledad Álvarez, alcaldesa de Mogarraz.

 

Y es que el 22 de mayo de 2012 se inauguraba la exposición 'Retrata2-388', una singular propuesta cultural y expositiva que iba a poder disfrutarse durante seis meses en las calles de la localidad. Ahora, diez años después, los retratos que adornan las fachadas de cada casa, cada edificio, en cada rincón de Mogarraz se han convertido en una seña de identidad del municipio y en un foco de atracción de turistas de todo el mundo. 

 

"Hace 10 años Mogarraz comenzaba su andadura turística y, entonces, Florencio tiene esta gran idea y nos pone en la provincia, en España y en el mundo. Empieza a llegar gente de todas partes y oyes las impresiones de una exposición como esta, que a nadie deja indiferente y que todo el mundo comenta. Nos sirve para que los vecinos se animen a contar cosas y, de repente, se habla de cultura en el pueblo", asegura la regidora, que confiesa que están preparando actividades para la celebración de la efeméride, aunque "queremos sorprender al autor".

 

La historia de 'Retrata2' es la historia de Mogarraz y de sus gentes, una historia que se ha ido forjando y agrandando con el paso de los años. Según recuerda su autor, Florencio Maíllo, la exposición comienza a gestarse casi 20 años antes de aquel 22 de mayo de 2012. "En torno a 1995 Alejandro me pide que le pase a vídeo unos carretes que tenía en blanco y negro en una caja de puros para podérselos enseñar a su hija. Son las imágenes que tenía guardadas de unas fotos que había realizado él en 1967 para que los vecinos no tuvieran que ir hasta Salamanca a hacerse las fotos para el DNI. Eran 388 negativos, 10 carretes antiguos, y yo empiezo a ver a las personas de mi infancia, porque yo tenía cinco años cuando se tomaron las imágenes", recuerda Maíllo mientras nos cuenta la historia de muchos de los personajes que aparecen en sus retratos.

 

"Esas fotos eran documentos que mostraban a los guardianes de Mogarraz porque en esa época, los años 60, el pueblo se había quedado casi vacío y las fotos retratan a los que se quedaron. Empecé a darle vueltas a la idea y, tras perder a mi hermano, es cuando decido empezar a trabajar con elementos vinculados con la memoria y la identidad de la Sierra de Francia y de mi pueblo. Los primeros retratos los empecé a pintar entre 2008 y 2009 y tardé tres años en pintarlos", cuenta.

 

El proyecto contó con el apoyo del Ayuntamiento y de la Diputación porque "era un proyecto imbricado con la memoria y la identidad, que se iba a integrar perfectamente en el pueblo y porque este proyecto representa como ninguno la inmigración y lo que hoy es la España Vaciada", explica Maíllo. Se trataba de "repoblar con las miradas de quienes vivieron en el lugar".

 

Por ello, no ha sido una exposición estática. En estos diez años, la muestra se ha ampliado con más de 400 retratos de mogarreños que han pedido ser retratados y formar parte de la memoria colectiva del municipio. "Se han pintado más cuadros de más mogarreños que estuvieron o están por el mundo y así vuelven de aquellas tierras lejanas a estar en su pueblo, si no físicamente por lo menos en retrato, y entonces recuerdas. La obra en sí nos sirve para ese otro más, para eso que también nos reivindica como pueblo y que nos hace únicos", añade la alcaldesa.

 

 

Y así fue como "los mogarreños que se habían marchado tuvieron la necesidad vital de estar representados en esta cartografía porque si no se sentían como huérfanos". Más de 400 retratos que han agrandado una muestra que, a día de hoy sigue creciendo. Tanto es así que los últimos retratos se han colgado hace apenas unas semanas. Se trata de los rostros de dos emigrantes, él de Mogarraz, ella de La Alberca, que se fueron a Argentina y nunca regresaron. No volvieron a pisar su pueblo y sus raíces hasta ahora, cuando su retrato se encuentra ya en la casa que les vio nacer.

 

Maíllo nos cuenta su historia: "En aquella época no estaba bien visto que se casaran gentes de diferentes pueblos, por lo que decidieron emigrar a Argentina en 1920, allí se casan y no vuelven jamás al pueblo. Es ahora cuando se pone en contacto conmigo una de sus nietas, Cecilia, que me pide que sus abuelos estén en el pueblo y en la casa en la que él nació. Realicé los retratos y ahora ya están colocados junto a sus tres hermanos solteros". Y es que "no me puedo negar cuando familiares y descendientes también quieren que sus antepasados entren a formar parte de esta exposición, aunque fuesen emigrados".

 

En total, más de 800 retratos que han convertido las calles de Mogarraz en "ese atrio donde están los retratos de todos los mogarreños que protegieron, conservaron y nos dieron esta herencia tan maravillosa que es el pueblo en perfecto estado de conservación". Un número importante de cuadros que seguirán creciendo en los próximos meses, debido a que "tengo en cartera otros seis retratos, que los pintaré estos meses para tenerlos el día de la celebración de los diez años de la inaguración, pero siempre seguiré pintando retratos cuando ellos me lo pidan".

 

Exposición que traspasa fronteras

 

'Retrata2' es la seña de identidad de Mogarraz, pero también lo es de la provincia charra, ya que "proyecta la imagen de Salamanca en el exterior". Tanto es así que en 2019 una representación de retratos viajó hasta el Museo Etnográfico de Castilla y León, ubicado en Zamora. Una muestra temporal que también ha dejado su huella en el museo regional, donde se han quedado 25 retratos en forma de colección permanente y que Maíllo tuvo que volver a pintar para colgarlos de nuevo en su lugar en Mogarraz.

 

Fue una exposición que Maíllo recuerda como "magnífica", ya que incluyó tres grandes retratos de tres personajes destacados del municipio, Antonio Melón, Alejandro Martín y Concepción Hernández, que se colocaron en la entrada del museo y que hoy pueden contemplarse en una de sus fachadas. Además, también se realizó "una performance que se podía escuchar allí y es la de Adela, que tenía una gran memoria. En los años 80 la grabó un antropólogo madrileño, tres horas de grabaciones de dichos, leyendas, cuentos, canciones populares que se pudieron escuchar en bucle en el museo".

 

 

Además de los retratos que se encuentran en Zamora, solo hay dos retratos fuera de Mogarraz"Solo ha habido dos concesiones y ambas están vinculadas al personaje de Unamuno porque ponía en valor el medio rural", explica el artista mogarreño. Así, realizó dos retratos de Miguel de Unamuno ligados a dos localidades que él visitó y donde hoy pueden verse. Uno está en la Plaza Mayor de La Alberca y el otro en la Torre de los Herreros de Guarda (Portugal).

 

"Los vecinos están emocionados porque cuando ves el retrato de tus familiares o el tuyo te emocionas y esa emoción ha seguido creciendo, sobre todo cuando vienen los turistas y le cuentan su vida. Están orgullosos porque cada vez notan más que están en un pueblo especial. Los cuadros dejan de ser un cuadro y empiazan a ser vida", asegura Soledad Álvarez.

 

Y es que la magia de este proyecto es que es un proyecto "reversible", ya que los cuadros son de las familias y "cuando una decida quitar los retratos, que son suyos, le quita los cuatro tornillos y se los lleva", asegura Maíllo. Aunque, para la alcaldesa, "poca intención hay de que alguno retire su retrato de las fachadas porque forman parte ya de su vida y de su casa". Por todo ello, la exposición durará "el tiempo que quieran los mogarreños", concluyen.

Florencio Maíllo y Soledad Álvarez (Fotos: Arai Santana)
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