La X Feria Ecoraya acaba con miles de visitantes, 70 productores y una estimación de negocio de 50.000 euros
La feria transfronteriza se consolida como un escaparate de los productos transfronterizos e impulso económico para el medio rural
La décima edición de la Feria Ecoraya ha cerrado sus puertas con un balance positivo: miles de visitantes, 70 productores participantes y una estimación de 50.000 euros en ventas durante el fin de semana. Dos jornadas en las que el recinto ferial de la Diputación de Salamanca se ha convertido en un escaparate de los productos agroalimentarios y artesanales de Salamanca y la región portuguesa de Beira Interior.
Organizada por la Diputación de Salamanca y la Asociación de Municipios de Cova da Beira (AMCB), la feria ha vuelto a reunir a pequeños productores, empresas familiares y artesanos de ambos lados de la frontera. Embutidos, quesos, miel, aceite de oliva virgen extra, pan, vinos, dulces y otras especialidades gastronómicas han llenado los expositores de una cita que busca acercar estos productos al consumidor y abrir nuevas oportunidades comerciales.
La afluencia de público ha dejado buenas sensaciones entre los participantes, que han encontrado en Ecoraya una oportunidad para dar visibilidad a sus negocios, presentar sus elaboraciones y establecer contactos con posibles clientes. Las primeras estimaciones sitúan el volumen de ventas en unos 50.000 euros, una cifra que refleja el movimiento económico generado durante las dos jornadas.
Más allá de las compras realizadas en el recinto, el encuentro también ha servido para estrechar relaciones entre productores y distribuidores y favorecer futuras colaboraciones comerciales.
Sabores portugueses, jamón de Guijuelo y música
La última jornada ha mantenido el ambiente familiar y festivo del sábado. Entre las actividades más destacadas ha estado el corte y degustación de jamón ibérico de la DOP Guijuelo, junto a otras propuestas gastronómicas como los huevos con farinato y las almendras portuguesas.
Uno de los momentos más tradicionales ha sido el magosto portugués, una celebración popular en torno a las castañas que ha acercado al público salmantino una de las costumbres más arraigadas del país vecino.
La música también ha tenido su espacio con las actuaciones del salmantino Lemus y de la cantante de fados Raquel Maria, que han puesto banda sonora a una jornada marcada por el intercambio cultural entre España y Portugal. Los más pequeños, por su parte, han podido disfrutar de hinchables y juegos infantiles.
La feria ha contado con la presencia del presidente de la Diputación de Salamanca, David Mingo, y del diputado de Empleo y Desarrollo Rural, Antonio Labrador. La representación portuguesa ha estado encabezada por Miguel Gavinhos, presidente de la Asociación de Municipios de Cova da Beira y de la Cámara Municipal de Fundão.
Setenta productores
Detrás de los productos expuestos en Ecoraya hay pequeñas empresas familiares, productores artesanales y emprendedores que han decidido desarrollar su actividad en el medio rural. Para muchos de ellos, participar en este tipo de encuentros supone una oportunidad para llegar a nuevos consumidores y mantener vivos negocios ligados a las tradiciones y los recursos de sus territorios.
Ese es precisamente uno de los objetivos de la feria: convertir la cooperación entre Salamanca y Portugal en una herramienta para generar actividad económica y empleo en los pueblos. La promoción de los productos de proximidad y el contacto directo entre productores y compradores son algunas de las vías para conseguirlo.
La décima edición refuerza así el papel de Ecoraya como punto de encuentro transfronterizo, donde la gastronomía y la artesanía sirven de nexo entre dos territorios que comparten tradiciones, productos y oportunidades de desarrollo.








