La tromba de agua que golpeó Manzanedo de Valdueza deja dolor y una estampa de barro, piedras y destrozos

El agua bajó con una fuerza extraordinaria por una de las regueras que atraviesan esta localidad del municipio de Ponferrada

imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
Fotos: Ical
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.
Última actualización: 

Manzanedo de Valdueza amanece con la huella de una tarde que sus vecinos tardarán en olvidar. La tormenta convirtió en pocos minutos una jornada festiva en una escena de barro, piedras, vehículos desplazados y viviendas afectadas. El agua bajó con una fuerza extraordinaria por una de las regueras que atraviesan esta localidad del municipio de Ponferrada y terminó entrando en distintos puntos del pueblo.

La imagen que quedó después de la riada permite hacerse una idea de la violencia con la que llegó el agua. El caudal arrastró lodo, piedras y todo aquello que encontró a su paso, desbordando por completo una reguera que los vecinos conocen desde siempre y que, según explican, nunca habían visto comportarse de una forma semejante.

"Esto nunca ha habido", relataban algunos residentes al recordar los momentos de mayor tensión. El agua y el barro llegaron a alcanzar las calles y los accesos a algunas viviendas, hasta el punto de que, horas después del episodio, había vecinos que aseguraban no poder abrir las puertas de sus casas por la cantidad de tierra acumulada.

La riada también dejó una imagen especialmente dura en una bodega situada junto a la zona por la que se encauzó el agua. Allí se encontraban varias personas cuando la tormenta hizo que el nivel del agua y el barro aumentara rápidamente. Dos mujeres, de unos 60 y 80 años, perdieron la vida, mientras que dos bebés resultaron heridos leves y fueron atendidos por los servicios sanitarios.

El suceso movilizó durante la tarde a numerosos efectivos de emergencias. Bomberos de Ponferrada, Policía Nacional, Policía Local, personal sanitario y equipos especializados en intervención psicológica acudieron a Manzanedo de Valdueza mientras continuaban las labores de búsqueda y asistencia.

En un primer momento se llegó a informar de tres personas desaparecidas. Finalmente, el dispositivo localizó al tercer desaparecido, un hombre de unos 80 años, que fue encontrado ileso. Pero más allá de las cifras, lo que permanece entre los vecinos es la sensación de haber vivido algo excepcional. 

También existe memoria de otras riadas y fuertes tormentas en la zona. Sin embargo, los habitantes distinguen aquellos episodios de lo ocurrido ahora. La reguera había soportado otras crecidas, pero la cantidad de agua y material que descendió esta vez superó todo lo que recuerdan haber visto en ese punto.

Los efectos también se dejaron sentir en la cercana localidad de Bouzas, donde varios vehículos fueron arrastrados por la corriente, aunque en este caso no se registraron daños personales.

Con el paso de las horas, los equipos de emergencia continuaron trabajando para revisar las zonas afectadas y evaluar los daños. Mientras tanto, Manzanedo trataba de recuperar poco a poco la normalidad entre montones de barro, calles dañadas y vecinos pendientes de sus viviendas.

La tragedia ha dejado al pueblo marcado, pero también una imagen clara de la dimensión de la tormenta: en cuestión de minutos, un cauce conocido por todos se convirtió en una riada capaz de atravesar el corazón de Manzanedo y cambiar por completo el paisaje de la localidad.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, trasladó sus condolencias a las familias de las dos mujeres fallecidas y expresó su "profundo dolor" por lo ocurrido. En Manzanedo, mientras tanto, el día después queda para los vecinos como el momento de empezar a limpiar, evaluar los daños y asimilar lo sucedido.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App