Destruir la proteína KRAS logra frenar el cáncer de pulmón en ratones y abre una nueva vía terapéutica

Un estudio español demuestra que "degradar" la proteína responsable del tumor consigue una regresión más profunda y duradera que los tratamientos actuales

imagen
Destruir la proteína KRAS logra frenar el cáncer de pulmón en ratones y abre una nueva vía terapéutica
Cáncer de pulmón
El autor esTamara Navarro
Tamara Navarro
Lectura estimada: 3 min.
Última actualización: 

Un equipo de investigadores españoles ha dado un importante paso en la lucha contra el cáncer de pulmón al demostrar que eliminar completamente la proteína mutada KRAS puede provocar una regresión rápida y duradera de los tumores.

El estudio, liderado por el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca y el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, ha sido publicado en la revista científica Cancer Research y supone un avance clave en el desarrollo de nuevas terapias dirigidas contra el adenocarcinoma de pulmón, el tipo más frecuente de cáncer pulmonar.

La investigación se centra en la proteína KRAS, uno de los principales motores del crecimiento tumoral y responsable de aproximadamente un tercio de los adenocarcinomas de pulmón. Aunque en los últimos años han surgido medicamentos capaces de bloquear parcialmente su actividad, los científicos han apostado ahora por una estrategia mucho más ambiciosa: no inhibirla, sino destruirla por completo.

Para lograrlo, los investigadores utilizaron una tecnología conocida como PROTAC, diseñada para que la propia célula elimine proteínas dañinas. Estas moléculas actúan como una especie de "puente" que acerca la proteína tumoral a la maquinaria celular encargada de degradarla hasta hacerla desaparecer.

Sin embargo, como todavía no existen degradadores clínicos eficaces contra determinadas mutaciones de KRAS, el equipo desarrolló un sofisticado modelo experimental en ratones. Los científicos añadieron una etiqueta molecular especial a la proteína KRAS para poder forzar su destrucción de manera controlada y estudiar con precisión qué sucede dentro del tumor cuando esta desaparece.

Los resultados fueron contundentes. Una vez tratados con el compuesto experimental, los tumores pulmonares comenzaron a reducirse rápidamente. Los análisis posteriores confirmaron que la degradación de KRAS apagaba las señales que impulsan la proliferación de las células cancerosas, frenaba su división y activaba mecanismos de muerte celular programada.

Además, los investigadores pudieron seguir la evolución de los tumores en tiempo real gracias a señales lumínicas emitidas por las propias células cancerosas, una tecnología que permitió observar con enorme precisión la respuesta al tratamiento.

El trabajo también reveló un hallazgo importante sobre el comportamiento del sistema inmunitario. Aunque los tumores tratados mostraron una mayor infiltración de células inmunes, los experimentos realizados en ratones sin defensas demostraron que la regresión inicial depende principalmente de cambios internos en las propias células tumorales y no tanto de la respuesta inmunitaria.

Pese al éxito inicial, los científicos observaron que algunos tumores acababan reapareciendo con el tiempo. Sin embargo, el mecanismo de resistencia detectado resultó diferente al observado con otros tratamientos. Las células cancerosas no dejaban de depender de KRAS, sino que alteraban la maquinaria celular responsable de degradarla para impedir su destrucción.

Este descubrimiento podría ser fundamental para anticipar futuros problemas clínicos cuando este tipo de terapias llegue a pacientes.

El estudio concluye además que combinar o alternar degradadores de KRAS con inhibidores clásicos podría convertirse en una estrategia eficaz para retrasar la aparición de resistencias y mejorar la respuesta de los pacientes.

La investigación ha sido dirigida por los científicos David Santamaría, Alberto Martín y Cristina Mayor-Ruiz, y ha contado con la participación de instituciones internacionales como la Universidad de Salamanca, el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, la Universidad de Navarra, la Universidad de Lieja y la Universidad de Turín.

Los investigadores consideran que este modelo experimental puede acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos no solo para el cáncer de pulmón, sino también para otros tumores impulsados por oncogenes difíciles de atacar farmacológicamente. Mientras los primeros degradadores de KRAS comienzan ya a probarse en ensayos clínicos, el estudio español refuerza la idea de que destruir proteínas tumorales podría convertirse en una de las grandes revoluciones terapéuticas de la próxima década.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App