El ya exentrenador del Balonmano Ciudad de Salamanca recalca su agradecimiento "a los chicos y al cuerpo técnico", pero reconoce las diferentes posturas con el club
Martín Rechimón: "Pensaba una cosa, ellos otra y decidí dar un paso al lado"
El ya exentrenador del Balonmano Ciudad de Salamanca recalca su agradecimiento "a los chicos y al cuerpo técnico", pero reconoce las diferentes posturas con el club
El pasado miércoles el Balonmano Ciudad de Salamanca anunciaba la no continuidad de Martín Rechimón como entrenador del primer equipo. El técnico argentino cerraba así su andadura en una entidad a la que había llegado hace menos de un año y en la que, no obstante, ha dejado para el recuerdo un octavo puesto.
Una decisión que el propio Rechimón ha explicado para Tribuna Salamanca reconociendo que simplemente "no se llegó a un acuerdo con la propuesta deportiva". Diferentes puntos de vista que han acabado con él dando "un paso al costado" al considerar que era "la mejor" decisión posible. Pero eso no empaña el desarrollo del curso donde fueron "de menos a más" tras encontrarse con un grupo "que había sufrido muchas bajas en el vestuario y que no tenía un rumbo claro".
Rememorando aquellos momentos, el entrenador pone el foco en la importancia de esas piezas que "fueron asumiendo el liderazgo" como es el caso de Alvarito, Sergio Nicolás, David Ejido, Unai o David Agúndez. Una lista donde no falta Sebas Elena, quien "terminó en un nivel muy alto y nos vino muy bien también para mantener el vestuario unido, que fue esencial en la consecución del objetivo que nos habíamos propuesto". Todos ellos dieron un paso al frente y acabaron con un inicio dudoso, ese donde tuvieron claro que "iba a ser muy duro" el curso que venía por delante y al que lograron cambiar la cara a base de victorias.
"El equipo empezó a encontrar rendimiento y creo que eso hizo que los resultados se den. La verdad que la segunda mitad de la liga fue espectacular, por encima de las expectativas. Ganarle a Torrelavega creo que fue un punto de inflexión y que hizo creer que podíamos competir todos los partidos. Las siete victorias seguidas y el triunfo ante Zamora le dio mucha confianza a los chicos y también creo que fue un premio al trabajo que venían haciendo hasta ese momento". La racha dejó atrás cualquier duda y supuso un salto en la clasificación que convirtió al BM Salamanca en la gran revelación del curso.
Por eso, Rechimón no esconde los agradecimientos a las diferentes figuras con las que se topó en su estancia como capitán de barco del proyecto del Río Tormes. "Estoy súper agradecido a los chicos y al cuerpo técnico que estuvo siempre. Era un cuerpo técnico nuevo también y las funciones que se les otorgaron las cumplieron y más, así que en ese aspecto súper bien. Sebas en la capitanía y el vestuario lo gestionó muy bien y creo que eso también nos mantuvo unidos en momentos que por ahí eran un poco críticos como Navidad y, al final, logramos el objetivo de manera holgada y nos hizo disfrutar de un octavo puesto que nos lo merecíamos".
Sin embargo, de cara al futuro reconoce que la plantilla deberá asumir las bajas de Sebas Elena o Álvaro Carretero. "Al final, el entrenador que venga va a tener que trabajar, como me tocó a mí, con un cambio de plantilla grande. Pero bueno, es verdad que en la base por ahí faltan algunos años para que los chicos que están puedan llegar a asumir el rol que tenían, por ejemplo, este año Sergio o Álvaro en el primer equipo. Creo que todavía el nivel no está para que puedan competir en primera, asumiendo esas responsabilidades. Sí les va a tocar jugar, pero va a tener que ser sin presión porque son chicos que por ahí todavía no tienen esa experiencia y tampoco han pasado por el segundo equipo", puntualiza.
Y es que la relación entre Martín Rechimón y el Balonmano Salamanca ha llegado a su fin, pero ha dejado para el recuerdo momentos importantes en un equipo que acabó rompiendo la puerta y demostrando que puede pelear de tú a tú.








