Salamanca ha hecho entrega este 2026 del Toro de Oro, un galardón de la Junta de Castilla y León que reconoce al toro más bravo de la Feria Taurina de Salamanca en honor a la Virgen de la Vega, que en esta edición ha recaído en 'Buenasuerte', de la ganadería de Garcigrande.
El astado, lidiado por Emilio de Justo el 14 de septiembre de 2025 en cuarto lugar de la tarde, protagonizó una de las actuaciones más destacadas en el coso de La Glorieta, con una lidia de gran intensidad que culminó con su indulto tras una faena que encendió los tendidos.
El reconocimiento premia la bravura, entrega y comportamiento del toro durante su actuación, que lo convirtió en uno de los ejemplares más recordados de la última temporada en la plaza salmantina.
Con este nuevo galardón, Garcigrande alcanza ya seis Toros de Oro (2011, 2016, 2017, 2019, 2024 y 2025), consolidándose como una de las ganaderías más distinguidas en la historia reciente del premio y una presencia constante en los reconocimientos de la plaza de toros de Salamanca.
El acto de entrega recordó el carácter de este galardón, instaurado en 1974, como reconocimiento a la excelencia del toro de lidia y al trabajo de los ganaderos, considerados los auténticos guardianes del campo. Se trata de un premio de ámbito nacional que no solo distingue a un animal concreto, sino también la bravura, la genética, la dehesa y una forma de entender la relación entre el hombre y el campo.
A lo largo de su historia, el Toro de Oro ha distinguido a algunas de las ganaderías más relevantes del panorama taurino español. En la gala, la conductora del acto, Victoria Rodríguez, recordó además la lidia de 'Buenasuerte' en La Glorieta, una tarde ya histórica en Salamanca que sirvió como punto de partida del homenaje a un ejemplar que terminó marcando la feria.
Al acto asistieron el alcalde de Salamanca, Carlos García, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández, junto a otras autoridades civiles y del ámbito taurino.

Durante su intervención, el ganadero Justo Hernández expresó su agradecimiento al jurado por un premio que definió como "muy prestigioso" y que, según señaló, les hace "muy felices, más si cabe a medida que van sucediéndose unos y otros". Hernández subrayó que esta edición ha tenido un significado especial para su ganadería, al sentirse "comprendidos en nuestras ideas de lo que debe ser el toro", destacando que "en el caso de Buenasuerte pensamos que mostró lo que tiene que ser el futuro de nuestra ganadería".
El ganadero quiso también agradecer la entrega del diestro Emilio de Justo, al que reconoció su "generosidad con 'Buenasuerte'" y su compromiso en la lidia, poniendo en valor su trayectoria como figura del toreo. Asimismo, tuvo palabras de agradecimiento para su familia y para todo el equipo de Garcigrande, al que consideró imprescindible para el funcionamiento de la ganadería.
En su discurso, Hernández reflexionó además sobre la evolución del mundo del toro, al que definió como una estructura "muy sencilla, muy frágil y muy sólida a la vez", y recordó cómo las figuras del toreo han marcado distintas épocas, desde Manolete hasta los nombres actuales del escalafón. Defendió también la vigencia del toreo en la actualidad y la importancia de las escuelas taurinas, destacando especialmente la de Salamanca por su labor en la formación de jóvenes y la transmisión de valores.
El ganadero concluyó dedicando el premio a la Escuela Taurina de Salamanca, en especial a su director, Ignacio Sánchez, a quien definió como ejemplo de los valores humanos que, a su juicio, son imprescindibles en la tauromaquia.
Por su parte,
Alfonso Fernández Mañueco ha resaltado que "
defender el toro bravo no es únicamente defender un espectáculo", sino que se trata de
"defender una de nuestras señas de identidad, que forma parte del alma de nuestro país, de nuestra nación, y desde luego de manera muy especial a Castilla y León, y por supuesto Salamanca". "Sin la fiesta, desaparecerían también las dehesas. Desaparecerían las ganaderías, y una parte esencial de nuestro paisaje cambiaría. También cambiaría nuestra memoria colectiva, y por supuesto nuestra economía cotidiana, especialmente aquí, en una tierra donde casi el 40% de los ciudadanos reconoce un grandísimo interés por los toros, y donde se celebran 2300 festejos taurinos al año", ha expresado el presidente en funciones de la Junta de Castilla y León.
En ese sentido, quiso destacar que
"en nuestra comunidad se asientan 168 ganaderías, con más de 31.000 cabezas cerradas. Es el segundo censo más alto de España, siendo Salamanca la provincia con mayor número de explotaciones", así como que
"genera muchísima actividad económica, son los 250 millones de euros anuales los que genera el mundo de los toros, y también da empleo a más de 13.000 personas".