Salamanca inaugura un memorial a las víctimas del nazismo en el paseo del Tormes

Promovida por la asociación Salamanca Memoria y Justicia, la escultura recuerda a los vecinos deportados a campos como Mauthausen, situada junto al puente Enrique Estevan

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Escultura conmemorativa de represaliados salmantinos deportados a campos de concentración y exterminio nazis (Fotos: Arai Santana)
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.
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Salamanca ha inaugurado este 9 de mayo una nueva escultura conmemorativa dedicada a los vecinos de la provincia que fueron represaliados y deportados a campos de concentración y exterminio nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El monumento se ha instalado en el paseo fluvial, junto al puente Enrique Estevan.

El proyecto, impulsado por la asociación Salamanca Memoria y Justicia, llevaba gestándose desde 2024 y ha sufrido varios retrasos por cuestiones técnicas y de diseño, ya resueltas finalmente. Su presidente, Julio Fernández, ha destacado que el memorial "ya es una realidad" y representa una deuda histórica con las víctimas.

La escultura ha sido realizada por el artista salmantino Ignacio Villar y se alza como una pieza de unos cuatro metros de altura2 metros de largo y 1,40 metros de ancho sobre base de hormigón elaborada en acero corten. El diseño, deliberadamente no figurativo, busca evitar cualquier representación morbosa y centrarse en el simbolismo de la memoria, la resistencia y la dignidad de las víctimas.

En palabras del alcalde se trata de "un trabajo no figurativo que huye del morbo y de la literalidad para invitar a la reflexión profunda sobre la barbarie, el sufrimiento humano y la necesidad permanente de defender la dignidad de las personas".

"Este homenaje pretende saldar, aunque sea modestamente, una deuda histórica con estas personas y con sus familias. Decirles alto y claro que Salamanca no les olvida. Que sus nombres, sus historias y su sufrimiento forman parte ya de la memoria colectiva de esta ciudad", ha señalado el alcalde durante su intervención.

En el acto también han intervenido el presidente de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia, Julio Fernández; el historiador Hilario Hernández; y el escultor Ignacio Villar.

Asimismo han acudido familiares de los 36 salmantinos deportados cuyos nombres e historias se pueden consultar a través del código QR que se ha colocado en la escultura. Se trata de Juan Acebo, Pablo Agraz, Juan Álvarez, Luis Arroyuelo, Felipe Borrego, Alfonso Caballero, Tomás Calleja, José Manuel Criado, Francisco Cuadrado, Cipriano Duque, Amadeo Fernández, Agustín Fernández, Macario Flores, Joaquín García, Manuel García, Florentino García, Manuel García, Antonio M. Hernández, Alfonso M. Hernández, Adolfo Hernández, José Apolinar Lorenzo, Adolfo Marcos, Benito Martín, María de los Ángeles Mateos, José Montero, Luis Pérez, Pedro Pérez, José Prieto, Agustín Rivero, Guzmán Rodríguez, Rodolfo Ruiz, Mariano San Ildefonso, Julio Sánchez, Manuel Sanjuan, Sebastián Villoria y Aurelio Vicente.

El conjunto está formado por bloques de aristas que evocan a las personas que sufrieron los campos nazis, mientras que una estructura vertical representa la dimensión espiritual y el recuerdo permanente. En la parte superior, una estrella dorada simboliza la diversidad de las víctimas y la convivencia humana. Uno de los bloques incorpora además la referencia a la escalera del campo de Mauthausen, uno de los destinos más trágicos para los deportados españoles.

Según las investigaciones históricas recopiladas por la asociación, al menos 35 salmantinos fueron deportados a campos nazis, de los cuales 19 murieron y 16 lograron sobrevivir. Muchos de ellos pasaron por complejos como Mauthausen o Gusen, dentro del sistema de campos del Tercer Reich, junto a otros como Auschwitz o Dachau, símbolos del horror del siglo XX.

El nuevo memorial se incorpora así al paisaje urbano de la ciudad como un espacio de reflexión y homenaje permanente, recordando una de las páginas más oscuras de la historia europea y el destino de aquellos salmantinos que acabaron atrapados en la violencia de la Segunda Guerra Mundial.

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