500 años de la muerte de Gil de Hontañón, el arquitecto que soñó la Catedral Nueva de Salamanca

Fue el primer maestro de obras del templo, dirigió los trabajos durante 13 años y construyó la célebre Puerta de Ramos y varias capillas de su interior

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500 años de la muerte de Gil de Hontañón, el arquitecto que soñó la Catedral Nueva de Salamanca
Catedral de Salamanca.
El autor esDaniel Bajo Peña
Daniel Bajo Peña
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La inmensa Catedral Nueva de Salamanca es el fruto de 220 años de obras, del sudor de miles de trabajadores y del ingenio de un puñado de arquitectos que convirtieron toneladas de piedra de Villamayor en un edificio colosal.

Juan Gil de Hontañón fue uno de los nombres propios de dicha tarea. Fue el primer maestro de obras, construyó varias capillas y portadas y ejecutó las trazas maestras del templo que definieron su estilo, a costa incluso de enfrentarse a otros arquitectos. Y este año se cumplen 500 años de su fallecimiento.

Gil de Hontañón nació en 1470 en Cantabria y murió en la primavera de 1526, posiblemente en Salamanca. El Diccionario Biográfico Electrónico de la Real Academia de Historia explica que trabajó en Segovia, Palencia y Valladolid antes de arribar a Salamanca en 1512, cuando ya gozaba de "solvencia arquitectónica".

Aquí hizo fortuna. Salamanca quería una catedral nueva y Gil de Hontañón quería construir edificios.

Los 9 sabios

Hontañón formó parte del grupo de nueve maestros que se reunió en 1512 para elegir dónde levantar la Catedral Nueva y qué forma tendría la cabecera del templo. El lugar elegido -salta a la vista- fue la actual plaza de Anaya, junto a una Catedral Vieja de un estilo pasado de moda y demasiado pequeña para las necesidades de la ciudad. Por fortuna, decidieron dejarla en pie mientras edificaban la nueva seo y gracias a esa decisión la ciudad presume hoy de tener dos catedrales.

Nuestro protagonista fue nombrado maestro mayor de las obras el 6 de septiembre de 1512. El obispo Francisco de Bobadilla bendijo la primera piedra de la nueva catedral el 12 de mayo de 1513. Aquel día, lunes para más señas, arrancaron unos trabajos que no concluirían hasta 220 años más tarde.

La inmensa tarea comenzó por los pies de la seo. Gil de Hontañón se encargó de levantar la portada del hastial, la Puerta de Ramos y, dentro de la Catedral, las capillas del lado izquierdo del templo.

La 'guerra de las capillas'

El diccionario biográfico revela que el maestro cántabro tuvo varios encontronazos con Juan de Álava, otro de los arquitectos que trabajaban en la Catedral y que se ocupaba de las capillas del lado derecho. ¿El motivo? Los "diferentes planteamientos técnicos y estéticos que mantenía cada uno", porque Gil estaba muy vinculado al estilo gótico, una tendencia un poco 'pasada de moda' para la época.

La 'guerra de las capillas' alcanzó su culmen en 1522. Las acusaciones mutuas "provocaron la interrupción de las obras y la visita de otros maestros para dictaminar sobre los supuestos errores" de los dos arquitectos. Para colmo, sus hijos heredaron el 'pique' familiar.

Gil de Hontañón, que aún tuvo tiempo de enfrascarse en las obras de la Catedral de Segovia, murió pocos años después, en 1526.
Tras su deceso, Juan de Álava asumió la construcción de la seo salmantina hasta su muerte en 1538, cuando Rodrigo Gil de Hontañón, hijo de Juan, tomó el relevo.

Este 2026 se conmemora el V centenario de la muerte de Juan Gil de Hontañón, pero su hijo Rodrigo dejó en Salamanca una huella aún más profunda que él. Trabajó en la Catedral de Salamanca y en la de Ciudad Rodrigo y también en el colegio Fonseca, la Universidad y el palacio de La Salina, entre otros monumentos. Pero esa es otra historia.

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