Salamanca tiene un 'gemelo' en Japón: el sorprendente viaje de sus monumentos

Una colaboración cultural nacida en los años 80 dio lugar a réplicas únicas del patrimonio salmantino en el auditorio 'Salamanca Hall'

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Salamanca tiene un 'gemelo' en Japón: el sorprendente viaje de sus monumentos
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.

La ciudad de Salamanca, referente internacional por su patrimonio histórico-artístico, protagoniza una singular historia de intercambio cultural con Japón que une música, arquitectura y tradición artesanal. Todo comenzó con una visita institucional y terminó con varias réplicas monumentales y un órgano único en el mundo a más de 10.000 kilómetros de distancia.

En febrero de 1985, el entonces príncipe Akihito y su esposa Michiko visitaron Salamanca. Aquel viaje marcó el inicio de una relación cultural duradera entre ambos países, que todavía hoy se mantiene viva a través de iniciativas como el Centro Cultural Hispano Japonés. De ese vínculo surgió uno de los proyectos más relevantes: la restauración del histórico órgano barroco de la Catedral Nueva.

El Órgano del Evangelio de la Catedral Nueva de Salamanca, construido en 1774, fue restaurado por el maestro japonés Hiroshi Tsuji, una figura de prestigio internacional que dedicó cerca de un año a devolverle su sonido original. Gracias a su intervención, el instrumento recuperó su estado primitivo y fue modernizado con un sistema eléctrico para el suministro de aire. En 1990, volvió a sonar en un concierto retransmitido en España y Japón.

Como resultado de este trabajo, se acordó la construcción de una réplica del órgano en Japón, ubicada en el auditorio 'Salamanca Hall', en la ciudad de Gifu. Este órgano replica el modelo salmantino, pero además incorpora una combinación única de estilos: barroco del norte de Alemania en su parte trasera y renacentista español en la frontal. Con 10,5 metros de altura, 8,4 de ancho y 2.997 tubos, es una pieza excepcional en el panorama musical japonés.

De música a arquitectura: réplicas monumentales

La colaboración cultural no se detuvo en la música. A raíz del acuerdo con la Casa Imperial japonesa, se impulsó la creación de tres réplicas de algunos de los elementos más emblemáticos de Salamanca:

Por un lado la fachada plateresca de la Universidad de Salamanca y junto a ella dos reproducciones del pórtico de la Natividad de la Catedral Nueva.

Estas obras fueron elaboradas entre 1993 y 1996 en piedra arenisca de Villamayor, el material característico de los edificios salmantinos. En su construcción participaron ocho artesanos dirigidos por maestros canteros españoles. Las piezas, con un peso total de 50 toneladas, fueron trasladadas en 487 bloques numerados desde España hasta Japón, en un complejo proceso logístico que culminó con un montaje de seis meses en Gifu.

Aunque visualmente muy fieles, estas reproducciones no son idénticas a los originales. Para respetar las sensibilidades religiosas de la sociedad japonesa, se introdujeron modificaciones en algunos elementos. Así, determinadas escenas religiosas fueron transformadas en representaciones neutras: el Niño Jesús se sustituyó por un bodegón, figuras sagradas se reinterpretaron como músicos y el escudo de los Reyes Católicos fue reemplazado por un sol naciente, símbolo nacional japonés.

Hoy, tanto el órgano como las réplicas monumentales se encuentran en el auditorio 'Salamanca Hall' de Gifu, donde miles de visitantes pueden descubrir una parte del patrimonio de Salamanca sin salir de Japón. Este proyecto, nacido de una visita institucional, se ha convertido en un ejemplo de cooperación cultural internacional, en el que la música, la arquitectura y la artesanía tradicional han servido de puente entre dos culturas aparentemente lejanas, pero profundamente conectadas a través del arte.

 

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