La localidad salmantina vuelve disfrutar del festival que da el pistoletazo de salida a la temporada salmantina
Ismael Martín marca el primer triunfo taurino del año en el festival Valero
La localidad salmantina vuelve disfrutar del festival que da el pistoletazo de salida a la temporada salmantina
La temporada taurina en la provincia de Salamanca echó oficialmente a andar este sábado en Valero de la Sierra, después del aplazamiento del tradicional festival previsto inicialmente para el pasado jueves 29 de enero. El tiempo, que esta vez sí respetó, permitió que uno de los festejos con más solera del calendario taurino nacional volviera a vestirse de gala para abrir el curso.
La cita recuperaba además este año el acento local tras más de una década, en un cartel que volvió a situar a Valero en el mapa taurino, un municipio por el que en los últimos años han pasado figuras de la talla de Morante de la Puebla, Emilio de Justo, Miguel Ángel Perera, Daniel Luque o Borja Jiménez.
El gran protagonista de la tarde fue el matador de toros salmantino Ismael Martín, que atraviesa un momento especialmente dulce de su carrera y que refrendó en el ruedo el excelente invierno de preparación que viene firmando. Martín se enfrentó a dos reses de la ganadería de Loreto Charro a las que supo sacar partido desde el primer momento.
Entregado como es habitual en él, Martín levantó pronto al público y más cuando llegó el tercio de banderillas vibrante y muy celebrado. Al primero lo cuajó con una faena de entrega y torería y tras una estocada efectiva, el premio fue doble: dos orejas que rubricaban una actuación de peso y marcaban el primer gran triunfo de la temporada en la provincia.
Con el segundo mantuvo el mismo tono de disposición. La faena volvió a calar en el tendido, que reconoció al diestro charro con una fuerte ovación, dos orejas y también con vuelta al ruedo al astado.
El compromiso llegaba, además, en un momento clave para Ismael Martín, recientemente reconocido como triunfador de la pasada Feria Taurina de la Virgen de la Vega, un galardón que refrenda su progresión y su creciente peso dentro del escalafón. Valero de la Sierra fue testigo de ello y volvió a demostrar que su festival no es solo tradición, sino también presente y futuro de la tauromaquia salmantina.








