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La comunidad venezolana de Salamanca, sobre Maduro: "Ojalá que las Fuerzas Armadas colaboren"
Alegría, esperanza y preocupación por las horas decisivas que se abren en Venezuela tras la captura del presidente y su esposa
La madrugada de bombardeos en Caracas y el anuncio de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos han sido recibidos con una mezcla de alivio, emoción contenida y prudencia entre los venezolanos residentes en Salamanca, muchos de ellos con familiares directos en el país y décadas de oposición al régimen chavista.
Alejandro Amaral, uno de los coordinadores de la Asociación de Venezolanos en Salamanca, reconoce a Ical que el momento es "profundamente feliz", aunque marcado por sentimientos encontrados. "No buscamos la violencia ni la muerte, pero lo que ha ocurrido hoy es el reconocimiento de que nuestro voto no se perdió", afirma, tras recordar que lleva casi 28 años resistiendo un régimen que, a su juicio, ignoró de forma sistemática la voluntad popular mediante procesos electorales fraudulentos.
Para Amaral, la caída de Maduro supone el inicio de un camino largamente esperado hacia la democracia. "Cuando se infringe la ley, hay que corregir, y si no se corrige por voluntad propia, alguien tiene que obligar a hacerlo", señala, al tiempo que subraya que el pueblo venezolano ha resistido durante décadas "sin armas, sin alimentos y sin apoyo", mientras millones de ciudadanos se veían forzados al exilio.
Desde Salamanca, donde reside de forma permanente, Amaral confiesa que la alegría convive con la inquietud por lo que pueda ocurrir en las próximas horas. "Sabemos que pueden venir días difíciles, con fallos de electricidad, agua o alimentos", explica, al tiempo que recuerda que gran parte de su familia sigue en Venezuela. Aun así, insiste en que "cualquier escenario será mejor que lo que hemos vivido".
Alejandro deja claro su máximo deseo una vez que el dictador, Nicolás Maduro, ha sido capturado por el ejército de los Estados Unidos. "Hacemos un llamado a las Fuerzas Armadas Venezolanas a que colaboren en la transición para incorporar al presidente legítimo, al gobierno de Venezuela, que es Edmundo González Urrutia, y a la vicepresidenta María Corina Machado. Ese debe ser el papel que le queda a las Fuerzas Armadas ya que durante tantos años nos han fallado como institución. Ha sido una institución fallida protegiendo a un tirano primero y a otro tirano después y haciéndonos una colonia de Cuba, de Hezbolá, de Irán y de China.
Un sentimiento similar expresa Nelson Montenegro, también coordinador del colectivo venezolano en la ciudad, quien admite que la noticia les tomó por sorpresa pese a las semanas de creciente tensión. "Fue una alegría inmensa para los venezolanos en el exterior cuando supimos que el narcodictador ya no estaba en Venezuela", afirma, aunque advierte de que la situación sigue siendo incierta.
Montenegro ha podido hablar en las últimas horas con sus padres, que residen en el estado de Carabobo, y describe un clima de "contento, pero en suspenso". "En Caracas hay alarma y algunos seguidores del régimen están intentando alborotar las calles. No sabemos qué puede pasar", explica, consciente de que la estructura chavista sigue presente pese a la caída de su principal líder.
Ambos coinciden en que el momento actual exige responsabilidad y una transición ordenada. Desde Salamanca, la comunidad venezolana permanece pendiente de las noticias y prepara movilizaciones para expresar su apoyo a un cambio político que consideran histórico, sin perder de vista la fragilidad de las horas que vive su país. "Seguimos luchando", resume Amaral, "porque esto solo se habrá acabado cuando Venezuela vuelva definitivamente a la democracia".
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