Cientos de personas abarrotan el centro para escoltar a la única procesión del Miércoles Santo en su salida desde la Clerecía
La lluvia apaga la luz del Nazareno: Salamanca se queda sin su procesión de San Julián
La devoción no se disolvió con el agua. Fieles y hermanos permanecieron junto a las imágenes, con el alma en vilo y la emoción a flor de piel.
La Cofradía de Jesús Nazareno Vulgo Congregación vivió el Viernes Santo más doloroso posible. El terciopelo morado y las cruces, las cuales cada año salen a los hombros de los hermanos, tuvieron que quedarse en el interior de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa.
Las dudas estuvieron presentes durante más de una hora a causa de la lluvia. El agua hacía presagiar una posible suspensión que, finalmente, acabó por ser inevitable. El templo cerró sus puertas y las lágrimas afloraron entre los hermanos al ver como Jesús en la calle de la Amargura y el Santo Entierro debían quedarse en el interior de su casa.
La tristeza llenó el templo y las caras de felicidad pasaron a ser de profunda tristeza. El mensaje acongojo a todos y la iglesia acabó siendo el escenario de un Viernes Santo diferente al esperado.
Al final, la procesión dejó paso a un acto íntimo dentro de la iglesia, donde los hermanos ahogaron la pena para comenzar a soñar en el siguiente Viernes Santo.

Devoción y pasión en una intensa jornada en la que procesiona, entre otras, la imagen más antigua de la Semana Santa salmantina
El Consistorio de Salamanca calcula que las obras en la plaza de Vistahermosa estarán terminadas dentro de un par de meses
Suprimirán la parada situada junto a la calle Canteras y harán una alternativa en el cruce con la calle Núñez Losada








