El cine pone rostro a la soledad y los recuerdos en el Festival FICMA de Salamanca
El XI Festival Internacional de Cortos sobre Personas Mayores de Salamanca reconoce a 'Quan Només Quedem Nosaltres', '¡Olé Paco!', 'Asiento pa' dos' y 'Pecho'
La soledad, los recuerdos, los lazos familiares y el diálogo entre generaciones han protagonizado la clausura del XI Festival Internacional de Cortometrajes sobre Personas Mayores (FICMA), celebrado en el Centro Municipal Integrado Trujillo de Salamanca. La gala ha reunido a los autores premiados y ha contado con la participación del alcalde, Carlos García Carbayo, encargado de entregar los galardones de una edición que ha vuelto a situar a las personas mayores en el centro de las historias.
Durante su intervención, el regidor ha destacado que el festival, promovido por la Federación de Asociaciones de Mayores de Salamanca (Famasa) en colaboración con el Ayuntamiento, permite a cineastas de distintos lugares compartir su trabajo y estrechar vínculos con los mayores de la ciudad. Una relación que da sentido a una iniciativa que utiliza el cine para abordar sus experiencias, preocupaciones y formas de entender la vida.
El premio al Mejor Cortometraje de Ficción ha recaído en Quan Només Quedem Nosaltres (Cuando solo quedamos nosotros), dirigido por Pep Álvarez. Ambientada en la Navidad de 2055, la película sigue a Pau, un hombre que trata de conservar los pequeños rituales cotidianos y los recuerdos de las personas que ya no están. A través de su historia, el corto reflexiona sobre la soledad no deseada y la necesidad de compañía en una sociedad cada vez más tecnológica.
La categoría documental ha reconocido a ¡Olé Paco!, de Juan Carlos García Valle. La obra acompaña a Paco y a su hermana Maribel en un recorrido por Cádiz, desde Puerta Tierra hasta el Gran Teatro Falla. La pasión de Paco por el Carnaval sirve de hilo conductor para una historia sobre los afectos familiares, la música y la participación en la vida cultural. El cortometraje se rodó en una sola jornada para un concurso de realización exprés.
El público, por su parte, ha elegido Asiento pa’ dos, firmado por Fernando Pérez-Aranda Hidalgo y Laura Checa Poza. Su protagonista es Remedios, una mujer viuda y sin hijos que acude cada semana al cine para combatir la soledad. Cuando alguien ocupa su asiento habitual, una discusión acaba desencadenando un encuentro inesperado. La película aborda la posibilidad de crear nuevos vínculos en cualquier etapa de la vida, con humor y ternura.
El Premio Charrito de Oro ha sido para Pecho, de Héctor Rodríguez Martín. El corto recurre a los refranes populares para retratar las relaciones entre tres generaciones y mostrar cómo cambian las interpretaciones de esas expresiones con el paso del tiempo. La historia pone el foco en la transmisión de conocimientos y experiencias entre mayores y jóvenes.
La clausura también ha reservado un reconocimiento a la trayectoria artística de Florencio Maíllo, pintor, escultor y fotógrafo salmantino, distinguido con el Premio Honorífico. Entre sus trabajos figuran El pensamiento (2024), una obra monumental situada en la Catedral Nueva de Salamanca, y el proyecto Retrata2388, desarrollado en Mogarraz.
Con estos galardones, el FICMA cierra su undécima edición con historias muy distintas que comparten una misma mirada: la importancia de escuchar a las personas mayores, preservar su memoria y reconocer su lugar en la sociedad. Un mensaje que el festival traslada a través del cine y de relatos que conectan experiencias, generaciones y formas de vivir.








