Recuperar, viajar y competir: el nuevo desafío que se le plantea a Meins Avenida ante Estepona
El conjunto salmantino afronta este sábado (19:00 horas) una exigente salida ante el Impulso 360 Estepona, un rival con mucho poderío físico y talento exterior
El calendario no da tregua a Meins Avenida. Apenas unos días después de afrontar una exigente batalla europea, el equipo salmantino vuelve a ponerse en marcha para visitar al Impulso 360 Estepona este sábado, a partir de las 19:00 horas, en una nueva jornada de la Liga Femenina Endesa. Un desplazamiento largo, poco margen para recuperar fuerzas y un rival que, pese a centrar ahora todos sus esfuerzos en la competición doméstica, promete poner las cosas difíciles en su pista. El reto va más allá de sumar una nueva victoria. Avenida necesita demostrar que es capaz de cambiar el chip con rapidez, tanto en lo físico como en lo mental, para mantener su nivel competitivo en una temporada en la que la doble competición obligará a gestionar esfuerzos, viajes y emociones casi de manera constante.
Raquel Romo tiene claro cuál es el camino. Sin detenerse a hacer cuentas sobre la trascendencia que pueda tener este encuentro en la clasificación, la entrenadora salmantina insiste en centrarse en el presente. "Para nosotros cada partido es una final y queremos ser lo más competitivas posibles", explica. La prioridad tras el duro compromiso del miércoles ha sido recuperar a las jugadoras y preparar el siguiente desafío desde la mejora del propio equipo, identificando dónde hacer daño al rival y qué aspectos defensivos será necesario cuidar. Las sensaciones, según la técnica, son positivas. Romo ve a sus jugadoras felices y mentalmente preparadas para asimilar el plan de partido, aunque reconoce que todavía hay aspectos físicos que están siendo tratados para que todas puedan llegar en las mejores condiciones posibles.
Marta Canella sigue siendo duda, después de acabar con molestias el pasado fin de semana y no participar en el encuentro europeo por precaución. También está pendiente la evolución de Inés Santibáñez, que terminó con molestias tras el choque del miércoles. La idea del cuerpo técnico es evitar riesgos innecesarios: en una plantilla de diez jugadoras, todas cuentan, y forzar antes de tiempo puede salir mucho más caro a medio plazo. La otra noticia positiva es la progresiva incorporación de Brown a la dinámica competitiva. Tras su debut en Eurocup, la jugadora afronta ahora la posibilidad de disputar sus primeros minutos en Liga Femenina, un paso más en su adaptación al equipo.
Avenida necesita que el grupo siga creciendo sin perder una de las señas de identidad que ha mostrado en este inicio de temporada: un juego dinámico, con velocidad, participación y protagonismo repartido. El rendimiento colectivo debe seguir siendo el principal argumento de un conjunto que quiere competir desde la intensidad, pero también desde la inteligencia.
Un Estepona peligroso en su pista
Enfrente estará un Impulso 360 Estepona que, tras quedarse fuera de la Eurocup Women en la fase previa, ha dispuesto de una semana completa para preparar el encuentro. Un tiempo de trabajo y descanso que puede resultar especialmente valioso en una liga tan igualada y que contrasta con la exigente agenda de las salmantinas. El equipo andaluz cuenta con argumentos suficientes para poner a prueba a Avenida. Melissa Gretter dirige el juego y marca buena parte del ritmo ofensivo, con capacidad tanto para generar ventajas como para encontrar a sus compañeras. A su alrededor, Estepona reúne jugadoras con puntos en las manos, como Gervasini y Howard, capaces de castigar desde el exterior.
Por dentro, el peligro pasa especialmente por Tinara Moore y Umi Diallo, dos jugadoras que aportan presencia, fuerza y capacidad para hacer daño cerca del aro. Diallo, además, es una vieja conocida de la afición salmantina, mientras que Lucía Rodríguez también figura entre las exazulonas que forman parte del conjunto andaluz.
La respuesta salmantina pasa por mantener una defensa agresiva desde los primeros segundos, aunque con los matices que exige un equipo con tanta capacidad para leer el juego. No bastará con presionar sin medida. Saber cuándo saltar, cómo cerrar los espacios y cuándo ayudar será fundamental para no conceder ventajas a una jugadora que, además de anotar, destaca por su capacidad para asistir. La consigna es clara: agresividad defensiva, sí, pero también inteligencia para elegir cómo y cuándo defender.
En ataque, Avenida deberá encontrar el equilibrio entre su velocidad habitual y la necesidad de controlar los errores. El rebote, tanto defensivo como ofensivo, puede convertirse en otro factor decisivo ante un equipo con tanta presencia física en la pintura. Ganar segundas oportunidades y evitar que Estepona imponga su fortaleza interior será importante para llevar el partido al terreno que más conviene a las salmantinas.








