Felipe VI, contundente sobre los migrantes en Ceuta: "Deben volver a su lugar de origen cuanto antes"
El rey defiende la soberanía española, reclama el cumplimiento de la legalidad y garantiza a los ceutíes el respaldo del Estado tras la entrada masiva de migrantes.
El rey Felipe VI ha lanzado un mensaje de firmeza y respaldo a los ciudadanos de Ceuta durante su visita a la ciudad autónoma, donde ha recordado que la soberanía y la integridad territorial de España "no son negociables". Ante la tensión provocada por la entrada masiva de migrantes, el monarca ha querido transmitir tranquilidad a los ceutíes y garantizarles el apoyo de las instituciones y del conjunto de la sociedad española.
"No os vamos a dejar solos ni indefensos", ha afirmado Felipe VI, que ha reconocido el impacto que los acontecimientos han tenido en la vida de la ciudad, tanto desde el punto de vista social como político, económico y psicológico. El rey ha asegurado que las imágenes de aquellos días siguen muy presentes en su memoria y en la de la reina Letizia. Durante su intervención, el monarca ha descrito la entrada de miles de personas como "una violación de nuestra frontera por una inmensa multitud", un episodio que supuso un shock para todos, especialmente para quienes viven en Ceuta. Sus palabras han servido para poner el foco en la dimensión de lo ocurrido y en las dificultades que todavía afronta la ciudad para recuperar la normalidad.
"Ceuta es España y Ceuta es Europa"
Uno de los mensajes centrales del discurso ha sido la defensa de la posición de Ceuta y Melilla dentro de España y de la Unión Europea. Felipe VI ha considerado "obvio" que ambas ciudades forman parte "irrenunciable de la realidad política y nacional" española y ha insistido en que cualquier amenaza contra su territorio debe afrontarse con determinación.
"La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles", ha declarado el rey, que ha defendido la obligación del Estado de proteger ambas ciudades ante cualquier riesgo.
El monarca también ha recordado que la frontera de Ceuta, al igual que la de Melilla, es una frontera europea. "Cualquier amenaza que sufra es una amenaza al conjunto de la UE", ha señalado, subrayando que la seguridad de las dos ciudades autónomas no es únicamente una cuestión nacional, sino también una responsabilidad que afecta al conjunto de Europa.
Felipe VI exige el regreso de los migrantes "lo antes posible"
Uno de los puntos más destacados del discurso ha sido la posición del rey sobre las personas que entraron irregularmente en Ceuta. Felipe VI ha defendido que deben regresar a su lugar de origen "lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos", una declaración con la que ha subrayado la importancia de respetar la legalidad en la gestión de las entradas irregulares. El monarca ha acompañado este mensaje de una consideración sobre el trato que deben recibir estas personas mientras permanezcan en España. Según ha señalado, deben ser tratadas "siempre con dignidad y humanidad", al tiempo que ha reclamado el cumplimiento de las normas de convivencia y el respeto a los derechos y libertades de los ciudadanos de Ceuta.
De esta forma, Felipe VI ha defendido tanto el cumplimiento de los procedimientos legales para el regreso de los migrantes como la obligación de garantizar un trato humano durante su estancia. El rey también ha recordado a las personas que murieron al intentar alcanzar territorio español y ha trasladado un mensaje de serenidad ante la incertidumbre que todavía rodea la situación de la ciudad.
Felipe VI ha dedicado buena parte de su intervención a reconocer la respuesta de los ciudadanos y de los profesionales que trabajaron durante aquellos días. En particular, ha agradecido la labor realizada "prácticamente sin descanso" por policías, guardias civiles, militares, responsables de Protección Civil, sanitarios, voluntarios y otros servidores públicos.
El rey ha elogiado el "temple" y el "coraje" de los ceutíes, cualidades que, a su juicio, reflejan lo que puede conseguir España cuando actúa unida. También ha destacado la convivencia cotidiana de una sociedad caracterizada por la diversidad de razas, lenguas y religiones, y ha definido esa realidad como una "valiosa enseñanza".
A pesar de las dificultades que persisten, el monarca ha pedido serenidad y confianza en el futuro. Ha recordado que la recuperación de la normalidad exige la implicación de las autoridades locales, las instituciones del Estado y las fuerzas políticas, a las que ha reclamado actuar "sin fisuras, sin ambages ni medias tintas". En su mensaje, ha insistido en que el futuro de Ceuta depende, en primer lugar, de sus propios ciudadanos, pero también del compromiso del Estado y de toda la sociedad española. "No estáis solos y no estaréis solos", ha reiterado.
El discurso también ha abordado las relaciones entre España y Marruecos, marcadas por la importancia estratégica de la frontera y la necesidad de preservar la estabilidad en la región.
Felipe VI ha recordado que tanto España como Europa tienen la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación con el país vecino. Sin embargo, ha precisado que esa relación debe sustentarse en la confianza, el respeto mutuo y el compromiso con la paz y la seguridad regionales. "Esa relación ha de estar basada y sostenida siempre en la confianza y el respeto mutuos", ha señalado el rey, quien ha añadido que hacerla posible "exige buena fe por ambas partes".
Con su discurso, el monarca ha querido respaldar a los ceutíes y reafirmar el compromiso del Estado con la defensa de las fronteras españolas. La seguridad, la convivencia y la relación con Marruecos han centrado una intervención en la que ha dejado clara su posición sobre el regreso de los migrantes que entraron irregularmente y la necesidad de respetar la legalidad.
El mensaje final ha sido de apoyo a la ciudad y de confianza en su futuro: "Ceuta es España y Ceuta es Europa", y sus ciudadanos pueden contar con el respaldo del conjunto del país.








