Europa pone a prueba la ilusión de Meins Avenida
El conjunto salmantino estrena su recorrido en la EuroCup Women ante un Ružomberok que llega con números contundentes en su Liga
La ilusión que ha despertado el nuevo Meins Avenida en este inicio de temporada encuentra este miércoles su primera gran prueba en Europa. La EuroCup Women regresa a Würzburg, escenario de una competición que, como la Euroliga, forma parte de la historia del club salmantino y que, una vez más, se presenta como una oportunidad para medir el alcance de un proyecto que comienza a reconocerse. El balance de dos victorias y una derrota en la Liga es una referencia, pero las sensaciones que ha transmitido el equipo de Raquel Romo van más allá de los resultados. Su propuesta, la intensidad con la que quiere desarrollarla y la determinación que ha mostrado durante muchos minutos han conectado con una grada que vuelve a mirar al equipo con optimismo.
Ahora llega el momento de comprobar cómo responde esa idea en un escenario diferente. La EuroCup Women no solo cambia los rivales, sino también las circunstancias en las que se desarrollan los partidos. Avenida quiere imprimir velocidad, defender arriba, recuperar balones y correr, pero tendrá que aprender a trasladar ese ritmo a una competición en la que los detalles y la adaptación a cada encuentro pueden marcar diferencias. La gestión de las posesiones, la lectura de las ventajas y la capacidad para no convertir la iniciativa en precipitación serán cuestiones importantes desde el primer día.
El estreno, además, llega con un rival del que todavía hay pocas referencias directas, pero cuyos primeros números ligueros invitan a tomarlo muy en serio. El MBK Ružomberok se presenta en Salamanca después de encadenar cuatro victorias en otros tantos encuentros de su competición doméstica en los que ha promediado 92 puntos a favor y solo 45 en contra, unas cifras que dibujan un inicio contundente, aunque deban interpretarse teniendo en cuenta el contexto de la competición eslovaca. No se trata de trasladar esos registros automáticamente a Europa, sino de entender qué pueden anticipar. Ružomberok está encontrando facilidades para anotar y, al mismo tiempo, está dificultando enormemente la producción ofensiva de sus adversarios. Para Avenida, el primer reto consistirá en evitar que el conjunto eslovaco se sienta cómodo y pueda llevar el partido hacia el terreno que más le interesa. Los 13,5 robos de balón por partido que registra Ružomberok son un dato especialmente significativo. El conjunto eslovaco también suma 2,8 tapones por encuentro y limita el acierto rival al 31,3 % en tiros de dos y al 26,9 % en triples. Más allá de que son cifras correspondientes a una muestra todavía reducida, dibujan un equipo que está consiguiendo condicionar los ataques contrarios y que puede castigar las pérdidas.
La identidad que está construyendo Romo tiene en la intensidad defensiva uno de sus principales puntos de partida. Avenida quiere incomodar al rival desde arriba, dificultar sus primeras decisiones y aprovechar las recuperaciones para atacar antes de que la defensa pueda organizarse. Es una propuesta que ha dejado momentos interesantes en las primeras jornadas ligueras y que necesitará continuidad ante un adversario que también está mostrando capacidad para generar problemas. Avenida necesitará mantener su ambición, pero también cuidar el balón y seleccionar bien los momentos para acelerar, algo para lo que hay que ver hasta donde puede contar con Marta Canella que acabó tocada el encuentro frente a Gernika y a la que conviene cuidar. Con o sin ella, la cuestión no será renunciar a la velocidad, sino aprender a utilizarla.
El rebote, una batalla que puede marcar el ritmo
Hay otro apartado estadístico que merece una atención especial: Ružomberok captura 44,3 rebotes por encuentro, de los cuales 15,3 son ofensivos, o lo que se puede deducir, una parte importante de su producción llega después de disponer de una segunda oportunidad. Para un Avenida que quiere salir rápido tras recuperar el balón o cerrar su propio aro, controlar esta faceta será fundamental.
En este escenario también entra en juego Kennedy Brown. Su incorporación añade una rotación más y una alternativa interior que puede resultar importante para ganar presencia física y proteger el rebote. Su tamaño ofrece a Romo una herramienta más para afrontar este tipo de encuentros, aunque el interés estará también en comprobar cómo se integra en los automatismos de un equipo que quiere conservar la movilidad y la capacidad para cambiar de ritmo. Además Brown no llega únicamente para sumar centímetros y su encaje puede ayudar a ampliar las posibilidades de Avenida en la pintura donde Mikulasikova, Johansson o Mawuli ya están sumando en positivo y han mostrado su encaje.
El partido presenta también un componente emocional que no conviene pasar por alto. Avenida vuelve a Europa en un momento en el que la conexión con su afición empieza a reconstruirse alrededor de una propuesta reconocible y la ilusión está ahí. Este miércoles toca darle argumentos en la pista.
El choque se disputa este miércoles en el pabellón de Würzburg Silvia Domínguez, a partir de las 20.30 horas.








