Adiós a las glorietas partidas en la N-501: así serán las nuevas rotondas de Matacán y Encinas de Abajo
Transportes remodelará los accesos para incrementar la seguridad vial y gestionar mejor el tráfico, especialmente el trasiego de vehículos pesados
Dos de las últimas inversiones del ministerio de Transportes en Salamanca se revelan al fin. La Dirección General de Carreteras ya dispone de los proyectos técnicos para acometer las obras de mejora en dos glorietas de la N-501, una en el término municipal de Encinas de Abajo y la segunda en el acceso a Matacán. El importe de estas dos infraestructuras suma 750.000 euros, con impuestos incluidos.
El leit motiv de ambas obras es mejorar la seguridad vial y reordenar de una forma más eficiente los accesos a las distintas carreteras que confluyen en las rotondas.
Encinas de Abajo
El proyecto para Encinas de Abajo es el más caro y el que más tiempo tardará en ejecutarse: 457.000 euros y cuatro meses de obras, una vez se adjudiquen los trabajos a la empresa ganadora del concurso público.
Según recoge el documento técnico, en dicha intersección confluyen "la carretera autonómica SA-810 (a Babilafuente), las carreteras provinciales DSA-640 (a Huerta) y DSA-110 (a Cilloruelo y conexión con la Autovía A-50 en el enlace del P.K. 83), una calle que da acceso al centro urbano de Encinas de Abajo y la carretera nacional N-501 por el Este y el Oeste".

Trazado actual de la carretera y, superpuesta, la recreación de la futura rotonda.
Entre los argumentos para acometer la obra destacan el afán por incrementar la seguridad vial y gestionar con más eficiencia el volumen de tráfico que soporta el cruce. No es un punto negro de las carreteras, pero sí sufre uno o dos colisiones anuales por alcance con "un cierto número de heridos". Además, durante las campañas de recogida de cereales, patatas y remolachas, el trasiego de vehículos pesados "aumenta considerablemente".
El diseño actual es denominado "glorieta partida irregular", con "pequeño carriles segregados" añadidos. El proyecto para convertirlo en una rotonda comenzará con la excavación de las isletas sobre las que se colocará el nuevo firme y la adecuación de los sumideros. Cuatro meses después, cuando esté terminada, tendrá dos carriles, 8 metros de ancho y cinco nuevos accesos. Además, no será necesario expropiar terrenos, porque toda la obra se levantará sobre suelos públicos.
Matacán
La segunda rotonda del lote estará a pocos kilómetros, en el acceso a la base aérea de Matacán. El precio roza los 242.000 euros y el plazo de obra es de tres meses.
En este caso los técnicos se las verán con una "glorieta partida" en la que coinciden el acceso a Matacán, un ramal que conecta con la A-50 y la propia carretera N-501 que 'parte' el cruce a lo largo. Se trata de una conexión de uso "preferentemente" local, ya que el grueso del tráfico rueda por la autovía.

Cruce actual de Matacán y, superpuesta, la recreación de la nueva rotonda.
Igual que en el caso de Encinas de Abajo, también sufre algunos accidentes por alcance. La mayoría de ellos responden a la "incorrecta incorporación a la carretera nacional" y a la "excesiva velocidad" por la N-501. La solución planteada para resolver estos males es habilitar "una glorieta circular del mayor radio posible dentro de la superficie pavimentada de la actual intersección", sin tener que expropiar terrenos privados.
Los tres meses de obras darán como fruto una rotonda de 40 metros de diámetro con dos nuevos entronques a la N-501, un acceso de dos calzadas para llegar al aeródromo y un enlace con A-50 de 7 metros de ancho. Como curiosidad, la escultura de Matacán se reubicará en la nueva mediana, a las puertas de la base.
Además de estas dos obras, el ministerio de Transportes contempla intervenir también en dos glorietas de la A-66 en las inmediaciones de Béjar y en una intersección de la N-620 en la que se encuentran, además, la carretera autonómica SA-601 y la carretera provincial DSA-660.








