En la selva esta vez el rey fue el toro de Unionistas
Unionistas encuentra en la resistencia, el balón parado y la paciencia las armas para tumbar a la Cultural Leonesa (2-0)
Había que sobrevivir en la selva antes de poder sacar los cuernos. Y Unionistas lo hizo. El equipo de Javi Medina salió al Reina Sofía con la necesidad de sumar, con apenas tres puntos en cinco jornadas y con la clasificación apretando, pero terminó encontrando en su propia capacidad para resistir el camino hacia una victoria que vale mucho más que tres puntos. Esta vez, en la selva, el rey fue el toro de Unionistas.
La Cultural Leonesa salió con más intención durante buena parte de la primera mitad. El conjunto de Jandro Castro encontró espacios, aceleró sus ataques y obligó a Álex Daza a convertirse en protagonista. El guardameta, que ha asumido el puesto bajo los palos, respondió cuando más lo necesitaba su equipo. En el minuto 14 llegó el primer gran aviso visitante y Daza apareció con una gran intervención para mandar el balón a córner y mantener el empate. Unionistas intentaba hacerse con el partido a través de posesiones más largas, pero la Cultural tenía más velocidad cuando conseguía avanzar metros. Los leoneses no encontraban el gol -un problema que les ha acompañado durante este inicio de temporada-, pero sí generaban la sensación de estar más cerca de abrir el marcador.
El encuentro se volvió todavía más incómodo para los locales en el minuto 29. Álex Gil tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla después de no poder continuar y Luis Alcalde ocupó su lugar. Un contratiempo más para un Unionistas que estaba obligado a resistir ante un rival que llegaba con una defensa que apenas había concedido tres goles en las cinco primeras jornadas. Pero el toro no necesitaba dominar la selva. Necesitaba esperar.
Al descanso, el marcador seguía intacto. 0-0 y esa era la mejor noticia para Unionistas que mantenía su portería impoluta y ese era un debe pendiente. La Cultural había tenido sus opciones y Daza había sostenido a los charros, pero Unionistas había conseguido sobrevivir a los momentos de mayor presión. Y esa resistencia terminaría teniendo premio. Porque tras el paso por los vestuarios cambió el escenario. Unionistas salió con otra energía y apenas iniciado el segundo tiempo ya tuvo una buena oportunidad en las botas de Alcalde, cuyo disparo obligó a San Román a intervenir. Era el primer aviso de que los locales habían cambiado el plan.
La Cultural ya no atacaba con la misma facilidad y Unionistas empezó a encontrar el momento que había estado esperando.
Un saque de esquina se convirtió en la llave que abrió el partido. Unionistas consiguió prolongar la jugada a balón parado y Arnau Casas apareció para marcar el 1-0. El conjunto salmantino encontraba así uno de los caminos que más rendimiento le está dando en este inicio de temporada: el balón parado.

El gol cambió definitivamente el partido. Unionistas ganó confianza y la Cultural tuvo que adelantar líneas en busca del empate. Pero los locales ya habían encontrado su territorio y empezaron a manejar mejor los tiempos.
La Cultural movió el banquillo, con la entrada de Delgado y posteriormente los cambios de Hugo García y Oier López. Unionistas, mientras tanto, resistía. Y cuando tuvo la posibilidad de volver a atacar, volvió a hacerlo con los cuernos por delante.

Segunda embestida y sentencia
Una pérdida de la Cultural terminó siendo aprovechada por los locales. San Román intentó salir con el balón, pero perdió la posesión y Alcalde recuperó para poner el balón en los pies de Álvaro. El atacante no perdonó. Con la portería vacía, tuvo la calma suficiente para marcar el 2-0 y convertir la resistencia de los minutos anteriores en una ventaja prácticamente definitiva.
La Cultural había llegado al Reina Sofía como un equipo capaz de conceder muy poco, pero también con dificultades evidentes para encontrar el gol. Y en Salamanca esas dos caras terminaron encontrándose: cuando encajó el primero, tuvo que asumir riesgos; cuando asumió esos riesgos, Unionistas encontró el espacio para sentenciar.

Los últimos minutos tuvieron todavía un sobresalto. Marcelo vio amarilla en el 84 y fue sustituido dos minutos después por Pastor. Pero el verdadero problema llegó en el 90, cuando Diego Caballo vio la tarjeta roja después de la revisión de la jugada y Unionistas tuvo que afrontar el tramo final con diez jugadores.
Quedaban siete minutos de añadido, pero el trabajo ya estaba hecho. La Cultural lo intentó sin encontrar la manera de romper el muro local y Javi Medina agotó el partido con la sensación de haber encontrado algo que Unionistas llevaba semanas buscando: una victoria construida desde la paciencia, la resistencia y la eficacia en los momentos decisivos.
El pitido final confirmó el 2-0 y desató el alivio en un Reina Sofía que necesitaba una tarde así. Unionistas no ganó porque dominara todos los minutos ni porque no sufriera. Ganó precisamente porque supo sufrir cuando tocaba, esperar cuando era necesario y atacar cuando encontró la oportunidad. En una clasificación que obligaba a reaccionar, el equipo salmantino consiguió tres puntos de enorme valor. Esta vez, en la selva del Reina Sofía, el rey fue el toro de Unionistas.








