El concierto de Tony Hadley, el único de las Ferias que superó de forma puntual los 100 decibelios de ruido
Los recitales oscilaron "de forma general" entre los 89 y los 97 dB, según las mediciones oficiales, lejos del tope de 110 dB "autoimpuestos" por el Ayuntamiento
El nivel de ruido en los conciertos de la Plaza Mayor durante las Ferias y Fiestas de 2026 varió entre los 89,4 decibelios del recital de Antoñito Molina y los 97 dB -con un pico de 100,6- registrados durante el concierto de Tony Hadley. Fue el más ruidoso de todo el programa, pero se mantuvo relativamente lejos del máximo fijado por el Ayuntamiento de Salamanca, establecido en 110 dB.
Según los datos de mediciones, los niveles sonoros se situaron "de forma general" en un intervalo de 89 a 97 dB, con el citado "pico puntual" de los 100,6 dB durante el 8 de septiembre.

Fuentes municipales explican que los 110 dB máximos son un límite máximo "autoimpuesto" fijado por la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes a las empresas encargadas de instalar los equipos de sonido para que no se supere en ningún caso, por calidad de la música, salud auditiva de los asistentes, exigencias técnicas, etc.
En esta línea, se desmarcan de las valoraciones que consideran que el sonido puede dañar la piedra del monumento e insisten en que lo que más afecta a la Plaza son las incidencias propias de la climatología, como las lluvias. Este debate, de hecho, lleva años rondando por el Consistorio e incluso ha llegado al pleno municipal.
Las ordenanzas municipales permiten ruidos máximos de 90 decibelios en los bares y contemplan varias Zonas de Protección Acústica Especial -la mayoría en el casco antiguo- en las que se prohíbe la concesión de nuevas licencias ambientales para determinados locales como discotecas o karaokes.








