Por qué el semáforo peatonal de San Pablo será el único de su tipo en Salamanca
Ningún otro punto de la ciudad tiene las peculiaridades del cruce entre San Pablo y Juan de la Fuente
El semáforo peatonal de San Pablo será el único de su especie. Comenzó a funcionar la semana pasada en el cruce entre San Pablo y Juan de la Fuente para alertar a los viandantes de la llegada de autobuses y, según fuentes municipales, no hay previsión de instalar modelos similares otras intersecciones de la ciudad.
El porqué se aprecia a simple vista: el autobús invade la acera de San Pablo al girar 90º a la izquierda. No existe en toda Salamanca un caso 'tan peculiar' y "por eso se ha creado expresamente para ese cruce, este modelo con cámara y semáforo sólo peatonal. No se plantea en ningún otro sitio".
El sistema se basa en dos cámaras: una situada en la calle Juan de la Fuente, que detecta la llegada de los autobuses cuando abandonan la glorieta del Concilio de Trento, y otra con visión de 360º en la esquina de San Pablo con la plaza de Colón. La señalización luminosa y acústica se activa cuando un vehículo de grandes dimensiones entra en la visión de las cámaras.
Otro cruce peliaguado -y donde este modelo de semáforo habría encajado como un guante- era el de Correhuela con Pozo Amarillo. Los vehículos urbanos tenían que ejecutar un giro muy cerrado y prácticamente rozaban el edificio, pero el problema desapareció con los últimos ajustes y modificaciones en las rutas de los autobuses.
La siguiente gran novedad en materia de señalización espera en las inmediaciones del Puente del Soto, donde se ha colocado un sensor que analiza la altura de los vehículos. Si mide más de 3,5 metros de alto -el gálibo del puente-, el semáforo se pondrá en rojo y obligará al conductor a desviarse por la calle San Buenaventura para evitar que pueda quedar encajonado bajo el puente.








