Salamanca activa el nuevo sistema que protege a los peatones del giro de los autobuses en San Pablo
Semáforos, cámaras y balizas luminosas coordinan una maniobra especialmente complicada junto a la Torre de Anaya y la plaza de Colón
Salamanca ya cuenta con un nuevo dispositivo para reforzar la seguridad de los peatones en uno de los puntos más delicados del tráfico urbano. El sistema diseñado para controlar el giro que realizan los autobuses entre la calle Juan de la Fuente y San Pablo, junto a la plaza de Colón, ha comenzado a funcionar este viernes.
La actuación se concentra en el entorno de la Torre de Anaya, donde los vehículos pesados disponen de un espacio muy reducido para completar el giro e incorporarse posteriormente a la calle San Pablo. La solución puesta en marcha por el Ayuntamiento busca que los peatones reciban un aviso claro durante los pocos segundos que dura la maniobra.
El funcionamiento es automático. Cuando el sistema detecta que un autobús se aproxima al punto de giro, activa los elementos de señalización instalados en la zona para advertir a los viandantes de que deben esperar hasta que el vehículo haya terminado de pasar. Uno de los principales elementos son los dos nuevos semáforos peatonales instalados en la calle San Pablo, en las inmediaciones de la Torre de Anaya. A ellos se suman varias balizas luminosas colocadas sobre el pavimento que marcan el espacio por el que puede llegar a invadir la acera el autobús durante el giro.
La señalización pretende ser especialmente visible para quienes atraviesan este punto sin prestar atención al tráfico, incluido el caso de peatones que caminan mirando el teléfono móvil o hacia el suelo. Las luces situadas a ras de pavimento funcionan así como un refuerzo de los avisos que llegan desde los semáforos.
Un sistema que sigue al autobús durante toda la maniobra
Para conseguir que la señalización se active en el momento adecuado, el Ayuntamiento ha incorporado tres dispositivos de control del tráfico capaces de seguir el recorrido del autobús.
El seguimiento comienza cuando el vehículo abandona la glorieta del Concilio de Trento y continúa por Juan de la Fuente. Desde allí, el sistema mantiene controlada su trayectoria hasta que completa el giro y deja atrás el tramo conflictivo de San Pablo. Una de las cámaras se encuentra situada en Juan de la Fuente y permite detectar la llegada del autobús. En la intersección se ha instalado además un equipo multisensor con visión de 360 grados, encargado de ampliar el control sobre los movimientos que se producen alrededor del cruce.
El objetivo es que todos los elementos trabajen de manera coordinada y que la señalización no permanezca encendida de forma permanente. El sistema está apagado por defecto y únicamente entra en funcionamiento cuando se produce la maniobra de un autobús.








