La AECC destina 6,6 millones de euros a la investigación contra el cáncer en Salamanca
La Asociación mantiene 25 ayudas vigentes en la provincia y respalda proyectos sobre leucemias, cáncer de pulmón, páncreas y colorrectal, entre otros tumores
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha destinado en los últimos años más de 6,6 millones de euros a proyectos de investigación y formación en Salamanca, consolidando su apoyo a la investigación oncológica que se desarrolla en centros de referencia de la ciudad.
En la actualidad, la Asociación mantiene 25 ayudas vigentes en Salamanca por un importe de 6.650.000 euros, entre las que se encuentran proyectos centrados en diferentes tipos de tumores. Entre ellos figuran investigaciones sobre cáncer de pulmón, leucemia linfoblástica aguda, leucemia mieloide crónica, cáncer de páncreas y cáncer colorrectal, además de proyectos dirigidos al estudio del cáncer en general y de tumores poco frecuentes.
Con motivo del 10º aniversario del Día Mundial de la Investigación en Cáncer (World Cancer Research Day), la AECC ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir impulsando la investigación para aumentar la supervivencia en cáncer. En este marco, la sede de Salamanca acoge este jueves, 24 de septiembre, un encuentro con los investigadores Dr. Alberto Orfao y Dra. Julia Almeida, previsto a las 11:30 horas, para acercar a la sociedad el trabajo que se desarrolla en el ámbito de la investigación oncológica.
Entre las ayudas concedidas en Salamanca destaca el programa Grupos Aceleradores, liderado por el Dr. Alberto Orfao de Matos, del Centro de Investigación del Cáncer, que recibió 1.565.000 euros para el estudio de la leucemia linfoblástica aguda y la leucemia mieloide crónica.
También se ha respaldado con 1.200.000 euros un proyecto coordinado, liderado por Isidro Sánchez en el Centro de Investigación del Cáncer, centrado en la leucemia linfoblástica aguda.
A estas investigaciones se suman otros proyectos relacionados con el cáncer de pulmón, entre ellos los desarrollados por Matthias Drosten y José Manuel Muñoz, así como iniciativas destinadas al estudio de otros tipos de tumores.
La AECC también cuenta entre sus proyectos en Salamanca con el Programa Excelencia AECC, liderado por el Dr. David Santamaría en el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC-Universidad de Salamanca), que cuenta con una financiación de 2 millones de euros destinada a la investigación en cáncer de páncreas, pulmón y colorrectal.
El apoyo de la Asociación alcanza igualmente proyectos de menor cuantía, programas de excelencia, acreditación de centros y ayudas destinadas a jóvenes investigadores y profesionales en formación, entre ellas las Ayudas Ideas Semilla, la formación clínica de alumnos y diferentes programas de apoyo a la investigación.
Salamanca, dentro de una red nacional de investigación
La investigación que se desarrolla en Salamanca forma parte de la mayor red de investigación en cáncer de España apoyada por la AECC, que cuenta con más de 157 millones de euros adjudicados en 792 ayudas en desarrollo.
Esta red está integrada por más de 3.000 investigadores e investigadoras que, desde 2020, han generado 1.950 avances contra el cáncer, mientras que solo en 2025 alcanzaron 352 nuevos resultados. Además, la Asociación promueve 37 ensayos clínicos y desarrolla actividades de divulgación que han llegado ya a más de 500.000 personas en todo el ámbito nacional.
La AECC señala que aumentar la supervivencia pasa por incrementar la capilaridad y el conocimiento en red por todo el país, con el objetivo de que los pacientes que se encuentran en lugares más alejados de los centros tengan especialistas que participen en estos proyectos.
Salamanca también participa en la investigación sobre glioblastoma
La presencia de Salamanca en los proyectos de investigación de la AECC también se extiende al glioblastoma, el tumor cerebral más frecuente.
En el marco del Mes Mundial de la Investigación en Cáncer, la Asociación ha presentado la segunda convocatoria de sus Ayudas Reto AECC 70% Supervivencia, mediante las que destinará 10 millones de euros a investigar este tumor.
El proyecto 'GLIOLIFE-AECC: Descifrar el glioblastoma para prevenirlo y mejorar la inmunoterapia', liderado por el Dr. Joan Seoane, del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) de Barcelona, y el Dr. Juan Manuel Sepúlveda, del Hospital 12 de Octubre de Madrid, cuenta con un equipo distribuido en más de 22 centros de 12 provincias, además de una red de 24 hospitales de 13 provincias.
Entre ellos se encuentra Salamanca, desde donde trabaja la Dra. Mª Aránzazu Tabernero, directora del Instituto de Neurociencias de Castilla y León y beneficiaria de una ayuda Trascan de la Asociación.
El objetivo de esta investigación es estudiar el origen del glioblastoma, uno de los tumores con peor pronóstico, para avanzar en su prevención y desarrollar nuevas inmunoterapias que contribuyan a superar el 70% de supervivencia en cáncer para el año 2030.
La AECC ha presentado durante este mes la campaña 'Investigación con impacto: Proyectos de investigación que impulsan proyectos de vida', centrada en mostrar cómo los avances científicos financiados actualmente se traducen en resultados concretos para los pacientes, entre ellos una mayor supervivencia y una mejor calidad de vida.
En Salamanca se ha realizado también este formato. Los investigadores Pablo Rodríguez y Cristina Díaz recibieron a Leticia Navarro en el Centro de Investigación del Cáncer para hablar de sus proyectos y, finalmente, descubrir su historia de vida.
La iniciativa se enmarca en la reivindicación de la AECC de contar con una financiación estable y a largo plazo para la investigación contra el cáncer, ante unas previsiones que apuntan a que en España podrían diagnosticarse más de 350.000 nuevos casos de cáncer en 2050. Según los datos facilitados por la Asociación, uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrá cáncer a lo largo de su vida.
La Asociación desarrolla además el programa Patient Advocacy, una iniciativa que busca incorporar la experiencia de los pacientes para orientar mejor la investigación contra el cáncer y permitir que las personas afectadas aporten su visión sobre las necesidades clínicas que afrontan durante el proceso de la enfermedad.









