Pedro Andrés y Mario Vilau escuchan dos ovaciones cada uno, mientras Diego Mateos pasea una oreja y da una vuelta al ruedo
Premio al buen toreo de Diego Mateos en La Glorieta
Pedro Andrés y Mario Vilau escuchan dos ovaciones cada uno, mientras Diego Mateos pasea una oreja y da una vuelta al ruedo
La Glorieta se ha vestido un fin de semana más de fiesta y Salamanca ha respondido a la llamada de la novillada con los tendidos tomando color, el ambiente creciendo poco a poco y una temperatura agradable que invita a quedarse en la plaza. El paseíllo ya ha quedado atrás y Pedro Andrés, Mario Vilau y Diego Mateos han tomado posiciones ante los seis novillos de Adelaida Rodríguez. La novillería vuelve a tener su sitio en esta plaza. Tres jóvenes, seis animales y una afición dispuesta a acompañarles en una de esas jornadas en las que cada muletazo pesa, cada decisión cuenta y cualquier instante puede cambiarlo todo. La crónica, toro a toro, desde el ruedo salmantino.
Abrió la tarde 'Cara Blanca', herrado con el número 23 y con 444 kilos de peso, negro mulato. Pedro Andrés lo esperó a porta gayola, de rodillas, pero el novillo se apretó contra las tablas y terminó partiéndose un pitón. Tuvo que ser devuelto a los corrales.
Saltó entonces al ruedo el primer sobrero de la misma ganadería, 'Cigarrero', herrado con el número 10 y con 495 kilos, negro. Pedro Andrés volvió a esperarlo a porta gayola, en unos momentos de mucha angustia, con el novillo parado a escasos metros del espada. El novillero aguantó con un valor de acero y, cuando el animal arrancó, lo arrolló, aunque consiguió recomponerse. 'Cigarrero' recibió un puyazo y fue a más en banderillas. Pedro Andrés brindó al público y planteó una faena de muchas intenciones, pero de poco resultado. El novillo acusó la falta de fuerzas, se mostró muy reservón y obligaba a llegarle mucho, además de soltar la cara.
El salmantino lo intentó por ambos pitones, bien cruzado y con exquisita colocación, pero la faena no tomó vuelo. Muy metido en el terreno del astado y muy insistente, volvió a ser cogido de feas maneras, quedando colgado del pitón durante unos instantes que hicieron presagiar lo peor. Pedro Andrés consiguió recomponerse y volvió a ponerse delante. El esfuerzo y el valor no encontraron recompensa con los aceros. Ovación.

El segundo fue 'Hila Mucho', herrado con el número 7 y con 453 kilos de peso, negro mulato, fino de hechuras y cornidelantero. Salió suelto, con ese comportamiento característico de este encaste, y Pedro Andrés trató de recogerlo en los medios, buscando fijarlo en el capote. Recibió un puyazo y salió acusando la falta de fuerzas desde el peto. Muy parado, a la defensiva y con mucho peligro en banderillas, llegó a la muleta ofreciendo pocas facilidades.
Pedro Andrés brindó el toro al matador y empresario de la plaza Antonio Barrera y se fue de rodillas a tierra en la mitad del ruedo para comenzar la faena. Desde ahí fue acortándole terreno hasta las tablas, hasta pasárselo por la espalda en un inicio de faena de mucho riesgo y valor.
El toro, muy reservón y parado, no daba muchas opciones. El barcelonés lo intentó metido entre los pitones, dejando ver un valor seco y un buen concepto del toreo. La faena, sin embargo, provocó en los tendidos más sensación de peligro que de buen toreo, ante las dificultades que planteaba el animal. Apuró al máximo las escasas opciones que ofrecía 'Hila Mucho'. Finalmente enterró el acero hasta los gavilanes, culminando una actuación marcada por el valor ante un novillo que puso muy difícil el lucimiento. Los tendidos sacaron leves pañuelos y la respuesta de la presidencia se tradujo en una ovación para el novillero.

El tercero de la tarde, de nombre 'Ladrón', herrado con el número 20 y de 482 kilos de peso, negro mulato, muy parejo de hechuras y más ofensivo de pitones, fue un novillo de buenas condiciones para el lucimiento. El salmantino Diego Mateos dejó algunas verónicas sueltas de mucha enjundia. Recibió un leve puyazo y, en banderillas, se formó la mundial, con un auténtico desastre en la lidia. Brindó al público un novillo que, hasta el momento, había sido el de más fuerza y movilidad de la tarde, aunque se mostró rajado desde el inicio de la faena.
El salmantino encandiló a la Glorieta con un toreo clásico, de bonito porte y elegante, con la figura muy encajada y cargando la suerte. Abandonándose por momentos, dejó muy buenas sensaciones y un toreo del caro, de ese que llega al aficionado y pone a todos de acuerdo. Estocada. Oreja.

Hizo cuarto 'Cala Poco', herrado con el número 3 y con 499 kilos de peso, negro mulato listón, más cuajado que sus hermanos, serio, brocho y avanto de salida. Se empleó en el peto, empujando con la cara abajo, y fue pronto y galopando en banderillas. Sin embargo, un mal inicio de faena, apenas pegado a tablas, donde el toro se golpeó contra ellas y se dio una encorajada, mermó sus buenas condiciones.
Pedro Andrés se echó muy pronto encima del toro, precisamente todo lo contrario de lo que pedía un animal pronto y humillador. El novillero no terminó de entender al que, por condiciones, fue el mejor del encierro de Adelaida Rodríguez, ahogándolo y provocando que comenzara a defenderse por el pitón derecho. Dejó, eso sí, algún muletazo aislado de calidad. Con la espada dejó una gran estocada, realizando muy bien la suerte suprema. Los tendidos respondieron con una ovación.

Saltó al ruedo 'Pinturero', herrado con el número 12 y con 483 kilos de peso, colorado y muy escaso de pelo para este encaste, alto de agujas y muy cornalón. Mario Vilau lo esperó en la puerta de chiqueros y, ya en el tercio, le recetó seis largas cambiadas, firmando un gran saludo capotero.
Muy bareado de carnes y muy falto de fuerza, se estrelló contra el peto y terminó aculado en banderillas, defendiéndose. La protesta creció en los tendidos hasta desembocar en una gran pitada para que fuese devuelto a los corrales, aunque finalmente permaneció en el ruedo.
Vilau lo intentó en varios terrenos y por ambos pitones, sin conseguir más que hacerlo pasar de un lado a otro. El novillo, muy falto de fuerzas, fue desarrollando un sentido cada vez más acusado, quedándose más corto en cada embestida y sabiendo en todo momento dónde estaba el torero, hasta llegar a alcanzarlo. Hubo que destacar la disposición y el valor del catalán, que se mantuvo delante de un animal cada vez más complicado. Dejó una media estocada y escuchó una ovación.

Cerró la tarde 'Comilón', herrado con el número 19 y con 498 kilos de peso, negro mulato, de bonitas hechuras y escasito de encornadura. Diego Mateos lo recibió a porta gayola para después cuajarlo de forma soberbia a la verónica. Tras un puyacito, el astado se quedó sin fuerza y llegó a la muleta sin opción alguna, cayéndose al más mínimo muletazo.
El salmantino intentó agradar, muy dispuesto y dejando ver su buen concepto del toreo. Dejó una estocada que provocó una fuerte petición de oreja, que no fue atendida por la presidencia, y terminó dando una vuelta al ruedo.

FICHA TÉCNICA
Plaza de toros de Salamanca. Novillada con picadores. Cuarta de la Feria de la Virgen de la Vega. Media entrada. Novillos de Adelaida Rodríguez. El primero fue devuelto a los corrales y sustituido por el primer sobrero de la misma ganadería.
PEDRO ANDRÉS, ovación, ovación.
MARIO VILAU, ovación, ovación.
DIEGO MATEOS, oreja, fuerte petición de oreja y vuelta al ruedo.
Los tendidos vuelven a llenarse de aficionados y algunas caras conocidas en una jornada que abre el último fin de semana de la feria taurina de Salamanca
Pedro Andrés, Mario Vilau y Diego Mateos protagonizan esta tarde en La Glorieta una novillada con picadores
El peruano y el joven salmantino cortaron tres orejas cada uno ante una corrida de Garcigrande que dejó siete trofeos y la vuelta al ruedo para el sexto toro
FICHA TÉCNICA
Plaza de toros de Salamanca. Novillada con picadores. Cuarta de la Feria de la Virgen de la Vega. Media entrada. Novillos de Adelaida Rodríguez. El primero fue devuelto a los corrales y sustituido por el primer sobrero de la misma ganadería.
PEDRO ANDRÉS, ovación, ovación.
MARIO VILAU, ovación, ovación.
DIEGO MATEOS, oreja, fuerte petición de oreja y vuelta al ruedo.








