Ceuta afronta una madrugada de tensión y con una limpieza cada vez más desbordada

Dos agentes de la Guardia Civil fueron agredidos y un militar con una fractura de peroné en menos de 24 horas, mientras los trabajadores de limpieza reclaman medios

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Ceuta afronta una madrugada de tensión y con una limpieza cada vez más desbordada
Acampada en la playa ceutí (EFE)
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.

Ceuta ha vivido en menos de un día varios episodios que han vuelto a poner el foco sobre la presión que soportan los servicios públicos en distintos puntos de la ciudad. A los incidentes protagonizados durante la madrugada y el viernes por grupos de migrantes se suma la denuncia de los trabajadores de limpieza, que aseguran estar trabajando al límite de sus posibilidades por el incremento de las necesidades del servicio.

Uno de los episodios más recientes terminó con un militar con el peroné fracturado después de caer entre las rocas en la zona de Juan XXIII. El suceso tuvo lugar alrededor de las cuatro de la madrugada, cuando una patrulla procedía a identificar a un grupo de personas que, según la denuncia, se encontraba bajo los efectos del alcohol y ofreció resistencia.

Durante la intervención, uno de los integrantes trató de escapar y empujó a uno de los militares. El agente perdió el equilibrio y cayó, sufriendo además de la fractura lesiones en el hombro. Sus compañeros optaron por atenderlo de inmediato al escuchar sus gritos de dolor, por lo que no pudieron detener en ese momento a los responsables.

El caso será trasladado ahora a la autoridad judicial para determinar las posibles responsabilidades.

Horas antes se había producido otro enfrentamiento, esta vez durante una actuación de la Guardia Civil en la Explanada del Muelle de Poniente. Los agentes habían acudido para apoyar a una patrulla militar que estaba identificando a cinco ciudadanos marroquíes que manifestaban su intención de regresar a Marruecos.

La situación se complicó cuando uno de ellos empujó a un guardia civil y comenzó a forcejear con él. Su compañero tuvo que intervenir para ayudarlo y los tres terminaron en el suelo durante el forcejeo. Los agentes consiguieron finalmente reducir al hombre.

La intervención terminó con una condena de dos años de prisión y la expulsión de España, una medida que el condenado aceptó.

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) utiliza estos dos sucesos para reclamar una mayor dotación de medios y efectivos en la ciudad. La organización considera insuficientes los refuerzos puntuales y pide que exista una presencia permanente que permita afrontar la situación en la frontera con mayores garantías.

Pero la presión no se limita a los cuerpos de seguridad. El Sindicato Independiente de Trabajadores (SITA) ha advertido también de las dificultades que atraviesa el servicio municipal de limpieza viaria y recogida de residuos.

Según la organización sindical, el aumento de las necesidades está provocando que los trabajadores tengan que prolongar sus jornadas para poder cubrir todos los puntos de la ciudad. Uno de los problemas señalados es la actividad de personas que rebuscan en los contenedores y dejan parte de los residuos esparcidos por la vía pública, lo que obliga posteriormente a los operarios a realizar tareas adicionales.

SITA pone especialmente el foco en la conocida como playa del Trampolín, donde denuncia que se acumulan residuos y excrementos de forma habitual. El sindicato considera que la zona requiere una limpieza diaria y advierte de los riesgos que afrontan los trabajadores encargados de realizarla.

La organización recuerda que ya solicitó hace aproximadamente un mes equipos de protección individual para los empleados que realizan estas labores y reclama que la petición sea atendida.

Además, SITA plantea una solución para aliviar la situación: recurrir a la bolsa de trabajo existente y ampliar así los efectivos de la plantilla municipal. El sindicato cuestiona que se contraten empresas privadas para determinadas actuaciones mientras existen trabajadores disponibles en esa bolsa.

Para la organización, aprovechar los recursos propios permitiría reforzar el servicio y reducir el coste para las arcas públicas, al tiempo que se evitaría que toda la carga del aumento de trabajo termine recayendo sobre los empleados actuales.

Las dos denuncias dibujan así una misma preocupación desde ámbitos diferentes: más necesidades y servicios públicos sometidos a una presión creciente. Mientras los agentes reclaman mayor protección y recursos para afrontar las intervenciones en la frontera, los trabajadores de limpieza piden más personal y medios para responder al incremento de las tareas.

1 comentario

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usuario anonimo hace 54 minutos
Los imanes de las mezquitas de España dicen cada viernes que votar al PP o a VOX es pecado, bueno, pues nada, creo que están cometiendo un delito de odio y por tanto que vayan a "predicar" a Marruecos, EXPULSIÓN,
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