El crimen de Navasfrías: dos muertes a hachazos, una superviviente de 6 años y un siglo de dudas

El investigador Francisco Morales ha recopilado testimonios orales y documentación del atroz asesinato de 1917 y duda de la culpabilidad del único condenado

imagen
El crimen de Navasfrías: dos muertes a hachazos, una superviviente de 6 años y un siglo de dudas
Imagen ilustrativa generada con IA.
El autor esDaniel Bajo Peña
Daniel Bajo Peña
Lectura estimada: 9 min.

¿Quién mató a hachazos a Sebastián y a Agustina y dejó malherida a su nieta Laura? Las novelas negras empiezan con un crimen, un investigador y un trasfondo que sugiere que las cosas no son tan sencillas como parecen.

En este caso, Sebastián, Agustina y Laura fueron personas reales. Los abuelos murieron asesinados en febrero de 1917 en una cabaña de Navasfrías; la nieta vivió hasta 1993 y nunca quiso hablar de lo sucedido.

La justicia de la época condenó a un familiar: Domingo Ferreira Jorge, yerno de los asesinados y tío de la niña. Un jurado popular le declaró culpable y le sentenció a muerte. La pena fue conmutada por una redención de penas por trabajo. Salió de la cárcel en 1929 y se fue Argentina donde prácticamente desapareció del mapa.

La historia oficial le considera el asesino de sus parientes, pero el investigador e historiador mirobrigense Francisco Javier Morales Paíno, con hondas raíces en Navasfrías, no lo tiene tan claro. Ha dedicado varios meses a analizar la prensa de la época, recoger testimonios orales y consultar las cartas que Ferreira remitió a sus parientes en el pueblo. ¿Su conclusión de lo sucedido? Como dijo Arthur Conan Doyle, el 'padre' de Sherlock Holmes: "No hay nada más engañoso que un hecho obvio".

Por qué ahora

La investigación nació "a raíz de los comentarios que circulaban todavía a día de hoy, más de 100 años después, por el pueblo, entre la gente mayor, que todavía se comenta un poco, todavía recuerdan por sus padres, sus abuelos..."

Recorte de prensa de la época.

Un crimen semejante deja una cicatriz en el tejido social y las palabras de su tío, Pedro Paíno, le dieron el empujón definitivo. "Estábamos investigando otra historia completamente diferente y me comentó que a él, por los comentarios que le hacía la gente aquí del pueblo, le parecía que las cosas no habían sido realmente como se habían contado habitualmente".

Se encontró con que la versión popular "no tiene nada que ver con lo que se juzgó en Salamanca después. Entonces ya empiezas a tener en cuenta que algo puede estarse ocultando, que puede haberse reconstruido incluso durante esa época del crimen". Además, "muchos vecinos de Navasfrías tuvieron que acudir a testificar a Salamanca, con lo cual tampoco entendemos muy bien por qué aquí se contaba una versión completamente diferente a la que había surgido en el juicio".

Una visita de madrugada

La versión reconstruida por Morales, puesto que el sumario se ha perdido, se resume en que Domingo Ferreira salió durante la noche del 26 de febrero de 1917 de la casa en la que residía con su madre Wenceslada y su mujer Remigia -hija de los asesinados- y marchó a casa de sus suegros.

Los abuelos no vivían en el núcleo urbano del pueblo sino a unos cuatro kilómetros, en una finca ubicada en el Puerto Viejo, en las faldas del pico de las Mezas. Su vecino más cercano era Felipe Píriz, que residía a unos 150 metros de distancia.

Recorrido entre el pueblo, al norte de la imagen, y la casa de los asesinados.

Según el investigador, "si hacemos caso a la versión oficial que se juzgó en Salamanca", los dos ancianos cuidaban "prácticamente desde su nacimiento" de su nieta Laura Clemente, "que entonces era una niña que tenía 6 años". Los tres están dormidos "cuando al parecer alguien llama a la puerta. Los abuelos le abren la puerta, confiados, porque al parecer es una voz conocida. Hay una pequeña discusión en la parte de la cocina, situada está en la entrada de la casa".

Allí, en la cocina, "se produce la primera de las muertes: el asesinato de Sebastián, el anciano de 75 años que abre la puerta, con un hacha que está en la cocina". Después, el visitante "se traslada a la alcoba donde dormía Agustina, que es la mujer de Sebastián, y allí la deja muerta también a hachazos".

Laura descansaba en el mismo cuarto que Agustina "y allí la ataca brutalmente, exactamente igual que a su abuela, pero propinándole casi 20 hachazos en la cabeza". El atacante piensa que está muerta y abandona la finca. La niña sobrevive milagrosamente. El asesino se marcha sin llevarse las 225 pesetas que había sobre la mesa.

El vecino "se queda sentado"

A la mañana siguiente, tres mujeres del pueblo cacereño de Eljas acuden a la casa para recoger productos agrícolas y hallan los cuerpos.

"Acuden rápidamente a la vivienda de Felipe Píriz, que estaba muy cercana, a apenas 100-150 metros de la casa de Sebastián, para dar cuenta de lo que ha sucedido, y Felipe Píriz para nada se altera. Esto sale todo en el juicio. Se queda sentado diciendo a las mujeres que esperen en la puerta y manda a su hijo y a su mujer a que bajen al pueblo y avisen de lo que ha sucedido a las autoridades, y es cuando se entera todo el pueblo de Navasfrías, pero Felipe Píriz se queda sentado esperando acontecimientos", explica Francisco Javier Morales.

Restos de la casa de los ancianos. (Fotos: Fco. Javier Morales)

Domingo Ferreira es el primer familiar que llega a en la casa. Cruza la puerta y descubre que su sobrina Laura aún vive. Según el investigador, sale de la vivienda gritando y pidiendo ayuda. Dos vecinos -Félix Gómez y Julia Repoila- la trasladan al pueblo en una mula.

La pregunta de quién es el asesino ya flota en el aire, pero los protocolos policiales y judiciales no eran lo que son hoy. "Al parecer la Guardia Civil no sabe por dónde tirar y detiene a seis personas, a seis vecinos de Navasfrías. Cuatro de ellos tienen relación con la familia de Felipe Píriz, que era su vecino más cercano" y que "por otra parte había tenido una actitud bastante sospechosa, como se revela en el juicio". Piriz y Sebastián tuvieron "disputas" en su día "porque tenían tierras colindantes, los ganados se pasaban de una tierra a otra..."

La envidia de los cuñados

Los otros dos arrestados son yernos de los asesinados: Teodoro Astorga y Domingo Ferreira. La Benemérita sospechaba de "un miembro de la propia familia política de los ancianos".

¿Cuál fue el móvil del asesinato? La prensa recoge que dentro de la casa "todo ha aparecido como el pobre matrimonio lo tenía",  pero "en todos los testimonios populares que yo he recopilado" aparece como supuesto motivo del asalto "el robo de un dinero, un dinero que los ancianos tenían oculto en aquella casa". 

Noticia de lo sucedido.

Las habladurías mencionaban "un puchero" o algún otro recipiente "que los ancianos tenían guardado fuera de la casa, en una pared de un corral, oculto con un montón de dinero que habían ido atesorando porque ellos querían ya bajarse al pueblo" a vivir y habían ahorrado "para poderse retirar a Navasfrías definitivamente". Los testimonios "eran muy variopintos" pero "absolutamente todos" las que circulaban de boca en boca aludían a los ahorros de los ancianos. 

Para colmo, la relación de Domingo con sus parientes no era la mejor. En su momento tuvo encontronazos con su suegro por unas tierras y además los cuñados "le tenían cierta envidia" porque pensaban que Sebastián y Agustina "le estaban regalando cosas". Los celos hacia Domingo y su mujer Remigia empujaron a ambos a dejar la casa familiar de Puerto Viejo para mudarse a la vivienda de la madre de él. "Los propios cuñados le están haciendo la vida imposible y quejándose continuamente de los favores que el matrimonio está haciéndole a la joven pareja". 

Rumores de dinero escondido, problemas con la familia política y un antecedente por peleas -algo común en la época, por otra parte-. Domingo empezaba a tener serios problemas. 

El testimonio de Laura

El periódico España Nueva, editado en Madrid, publicó el 23 de marzo el siguiente titular: "La niña lo descubre todo". La niña es Laura Clemente; la historia ya ha llegado a la capital del país.

La columna informativa desvela que Laura ha despertado de sus heridas y ha hablado con el juez y el fiscal. Según Francisco Javier Morales, el testimonio "es demoledor" porque acusa directamente a su tío. La noticia reproduce "frases enteras y completas" de la declaración de Laura. 

El juez le preguntó cómo estaba segura de que había sido su tío "y ella relata que lo recuerda con claridad porque aquella misma noche, cuando llaman a la puerta, su abuela en la cama escucha la voz de Domingo y pregunta en voz alta ¿qué traerá tu tío Domingo a estas horas?". También, que cuando el atacante le pegó, dijo que lo hacía "por lagarta". Esa frase "se hizo célebre en el pueblo. Todos los testimonios orales reproducen con reiteración que la golpeó 'por lagarta'. Es algo que ha quedado a fuego".

Detalle de la columna informativa.

Sin embargo, Morales Paíno recuerda que Domingo fue la primera persona que entró en la casa, que vio con vida a Laura y que salió pidiendo ayuda para su sobrina. ¿Lo habría hecho, se pregunta, si hubiera sido el verdadero asaltante?

Enseguida surgen más testigos que "aparecen justamente después de que la niña declare. Hasta que la niña declara no hay prácticamente nadie que acuse a Domingo Ferreira. A partir de que la niña lo acusa, pues ya aparecen en cascada varios testimonios que son extremadamente tardíos. Todos declaran prácticamente un mes después de los asesinatos".

¿Ejemplos? Los dos vecinos que la bajaron en mula atestiguaron el 16 de marzo, "prácticamente coincidiendo con el testimonio de la niña", que mientras trasladaban a Laura, ésta les confesó "que había sido su tío Domingo". 

Otro caso: un ciudadano portugués residente en el pueblo compareció en junio, cuatro meses después de los asesinatos, y afirmó que había visto salir a Domingo de su casa en plena noche y aventurarse por el camino hacia la finca de sus suegros. "Pero Domingo tenía una coartada sólida, porque después de cenar se había reunido con varios vecinos y con su mujer, durante las horas que supuestamente, según los forenses, se habían cometido los crímenes. Estaba en una tertulia vecinal".

El juicio y la condena

Tras un año de instrucción, Domingo Ferreira acabó delante de un tribunal popular en Salamanca. La cuestión del dinero escondido no se citó en todo el juicio, pero sí de las tierras de los abuelos. El móvil fue la "codicia".

Juzgados de Salamanca. (Foto: Cedida)

Ferreira se mantuvo sereno durante todo el proceso y reiteró su inocencia. El médico del pueblo, Florencio Montero, aseveró que el ataque no se produjo de madrugada, sino a última hora de la noche "cuando Domingo tenía una coartada sólida", insiste el experto. Además, dos catedráticos de Medicina añadieron que era "imposible" que Laura, dado el tremendo 'shock' que sufría, "pudiera haber recordado todo lo que supuestamente recordaba". 

El jurado se reunió y en 20 minutos declaró culpable a Domingo "pese a todas las inconsistencias que se demuestran en el juicio". Fue indultado de su condena a muerte y enviado a prisión "como en tantas otras ocasiones por entonces. Se hacía por las dudas que se ofrecían en este tipo de juicios populares, para no causar un daño irreparable". La justicia española pecaba de "primitivismo".

Qué fue de Domingo y de Laura

Domingo Ferreira acabó en la colonia penal de El Dueso para redimir la pena por el trabajo. Allí se hizo alpargatero, mostró buen comportamiento y siguió defendiendo su inocencia, aunque "obviamente, eso lo haría cualquiera".

La conmutaron la pena y salió en libertad provisional en 1929. Volvió a su pueblo, pero allí ya estaba señalado ("fue un infierno para él") y por consejo del juez de paz acabó marchando a Argentina. Remitió varias cartas a sus parientes en el pueblo (significativamente a Agustina Naváis Jorge, hija de su prima hermana Feliciana) pero jamás regresó a España. Falleció a mediados de los años 60 en Córdoba, donde está enterrado. Familiares lejanos de Domingo aún mantienen vínculos estrechos con el pueblo.

Laura se marchó a León y "nunca contó absolutamente nada de lo que había sucedido"

Laura Clemente se mudó a León, donde residió hasta 1993. "Nunca contó absolutamente nada de lo que había sucedido" ni de las "posibles presiones" que pudo sufrir durante el proceso. "La familia nunca supo nada", explica el historiador, aunque con el tiempo algunos nietos "empezaron a indagar sus orígenes" y a atar cabos sobre la vida de su abuela. Varios descendientes de Laura viajaron este verano a Navasfrías invitados por Francisco Javier Morales para asistir a una conferencia sobre la investigación. 

Conclusiones y una nueva hipótesis

La historia, según Morales Paíno, arroja más sombras que luces. "La conclusión que sacamos de esto es que la cuerda siempre se rompía por la parte del más débil" y en este caso había "muchos intereses cruzados". El catedrático de Derecho Pedro Dorado Montero "ya denuncia esta situación que se está dando en muchos juicios que él presencia, es decir, que siempre se acusaba a la persona más débil del pueblo cuando no se sabía a quién echar la culpa, pues había muchos intereses familiares, cuando la Guardia Civil estaba perdida, no había pruebas, no había nada... pues de echarle todas las culpas a la persona más débil", que en este caso era Domingo Ferreira.

Antes de dar carpetazo al caso hay que barajar otra hipótesis: que el asesino fuera un forastero. La casa estaba a caballo entre Navasfrías y Extremadura "y a todo el mundo que pasaba por allí le ofrecían alojamiento, porque era una vivienda de paso en la sierra, había mucha gente que hacía noche, etc., y eso está atestiguado por vecinos, que aquella vivienda servía como lugar de posada. Pudo ser una persona totalmente ajena, que en una discusión matara a los dos ancianos". 

Dinero, tierras, envidias, ganado, antecedentes por peleas... una noche en una finca apartada y una tragedia de la que aún se habla casi 110 años después.

Más Info.

Un vecino de Navasfrías, Tomás Acosta Píriz, ya abordó en 2013 el crimen de Puerto Viejo. En su blog, disponible en este enlace, pueden consultarse recortes de prensa de la época, la transcripción de las noticias publicadas con información del caso -entre ellas la sesión principal del juicio- y notas del propio autor sobre sus averiguaciones.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Más Info.

Un vecino de Navasfrías, Tomás Acosta Píriz, ya abordó en 2013 el crimen de Puerto Viejo. En su blog, disponible en este enlace, pueden consultarse recortes de prensa de la época, la transcripción de las noticias publicadas con información del caso -entre ellas la sesión principal del juicio- y notas del propio autor sobre sus averiguaciones.

Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App