La batalla emocional tras el melanoma: "Muchos pacientes sienten culpa por haberse expuesto al sol"

La psicooncóloga de la AECC Salamanca, Elisa Mendo, alerta del impacto psicológico del cáncer de piel más agresivo y destaca la importancia de la detección precoz para mejorar el pronóstico

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La batalla emocional tras el melanoma: "Muchos pacientes sienten culpa por haberse expuesto al sol"
La psicooncóloga de la AECC Salamanca, Elisa Mendo
El autor esTamara Navarro
Tamara Navarro
Lectura estimada: 4 min.

En la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Salamanca, el trabajo de la psicooncología se mueve en un terreno donde lo clínico y lo humano se entrelazan de forma constante. Allí, la psicooncóloga Elisa Mendo Hernández acompaña a personas que atraviesan un diagnóstico de cáncer, con especial atención en el impacto emocional que provoca el cáncer de piel, y en particular el melanoma, sin perder de vista que cada proceso es distinto y cada historia, irrepetible.

El punto de partida suele ser siempre el mismo y, al mismo tiempo, completamente diferente en cada persona: el momento del diagnóstico. Un instante en el que la vida cotidiana se fractura y aparecen emociones difíciles de ordenar. "Los pacientes llegan con miedo, con incertidumbre, con ansiedad y con tristeza", explica Elisa Mendo Hernández, que describe ese primer impacto como un territorio emocional inestable, donde todo se mueve a la vez.

En esa fase inicial, la intervención no busca acelerar procesos ni ofrecer respuestas cerradas, sino sostener. "Entendemos que un diagnóstico de este tipo es complicado para ellos", señala la psicooncóloga, subrayando la necesidad de acompañar ese desbordamiento emocional sin intentar acallarlo.

A medida que avanza el proceso, uno de los grandes retos aparece en forma de incertidumbre. En el caso del melanoma, esta sensación se ve a menudo atravesada por la necesidad de comprender exactamente qué está ocurriendo y qué implicaciones tiene el diagnóstico. Sin embargo, no siempre la información médica llega de forma clara o comprensible. "Evitando esos tecnicismos que muchas veces en el médico quizás nos dan y llegamos a casa y no sabemos muy bien lo que nos han contado", explica Elisa Mendo Hernández, aludiendo a la importancia de traducir el lenguaje clínico a una comprensión real para el paciente.

En el cáncer de piel, especialmente en el melanoma, emerge con frecuencia una emoción que pesa de forma particular: la culpa. La relación con la exposición solar o con determinados hábitos previos puede generar la sensación de responsabilidad sobre la enfermedad. Esa carga emocional se trabaja desde la consulta no como un juicio, sino como un proceso de aceptación, donde el objetivo es que la persona deje de habitar el pasado para poder situarse en el presente.

El acompañamiento psicológico avanza entonces hacia otras dimensiones del cuidado. El cuerpo, en muchos casos, también empieza a ocupar un lugar central: el descanso, la alimentación o los ritmos cotidianos se convierten en elementos de reconstrucción. En ese proceso, herramientas como el mindfulness o la respiración consciente forman parte habitual del abordaje para ayudar a regular la ansiedad y sostener la estabilidad emocional.

El impacto del cáncer de piel no se limita a lo físico. Cuando la enfermedad deja huella visible, también puede alterar la forma en la que la persona se mira a sí misma. La autoestima y la imagen corporal se ven afectadas, y en ocasiones aparece la necesidad de ocultar aquello que recuerda la enfermedad. En ese punto, el trabajo terapéutico se orienta a recuperar una mirada más amplia sobre la propia identidad, donde los valores personales y los logros vitales ocupen un lugar central.

El acompañamiento que realiza Elisa Mendo Hernández no responde a una estructura cerrada. No hay un número fijo de sesiones ni un recorrido predeterminado. Cada proceso se ajusta a la persona, a su momento vital y a su forma de afrontar la enfermedad. "Cada paciente es un mundo", se desprende de su intervención, en la que la flexibilidad es una parte esencial del cuidado.

En ese recorrido, las estrategias de afrontamiento previas cobran un peso decisivo. La manera en la que cada persona ha enfrentado otras dificultades a lo largo de su vida influye directamente en cómo transita el diagnóstico y el tratamiento, marcando ritmos, resistencias y formas de adaptación.

En algunos casos, el proceso terapéutico también se adentra en escenarios más complejos, donde es necesario acompañar decisiones difíciles o anticipar posibles evoluciones de la enfermedad. Todo ello desde un principio inamovible: el respeto a la autonomía del paciente y a sus tiempos internos.

En el fondo, el trabajo de Elisa Mendo Hernández en la AECC de Salamanca se sostiene sobre una idea sencilla y, al mismo tiempo, profundamente compleja: que nadie debería atravesar el cáncer en soledad. "Aquí estamos, intentamos ayudar en lo que sea posible", resume, como una forma de recordatorio silencioso de que el acompañamiento también puede ser una forma de cuidado.

Y en ese contexto, los datos aportan una dimensión más amplia a lo que ocurre en consulta: en Salamanca se registraron 61 nuevos casos de cáncer de piel, lo que supone aproximadamente un 2,4% de los 2.468 diagnósticos de cáncer en 2025, una cifra que refuerza la importancia de la prevención, la detección precoz y el acompañamiento emocional desde el primer momento.

1 comentario

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usuario anonimo 6/28/2026 - 10:45:40 AM
por si sirve de algo es bastante sencillo detectar un melanoma de piel, aunque ante las sospechas es mejor que sea un especialista el que lo confirme, no todos los lunares o manchas son iguales con una simple lupa o mejor lo que hoy tenemos todos con la cámara de un teléfono móvil se puede detectar es sencillo se aumenta la mancha y se ve si esta compacta o se disemina en porciones se se disemina en porciones el diagnostico es casi melanoma si esta compacta en una sola es posible que sea lunar este comentario es solo una información que en mi caso se detectó asi pero lo suyo es consultar a un especialista ante las sospechas, soy un paciente mas que en mi caso fue una consulta rutinaria y comente ala doctora de cabecera que tenia una pequeña mancha cerca de un ojo y a veces me escocia y picaba. la respuesta fue muy rapida llamo a una compañera y la preguntao que cuando estaba de guardia al dia siguiente me cito en su consulta de guardia y con su teléfono móvil y sus elementos de aumentos para estos casos me lo dijo claro es un melanoma y hay que extírpalo lo antes posible. la pregunté para que me dieran cita a dermatología y la respuesta fue ya me encargo yo de ello sin más en 15 días estaba operado con éxito, y a día de hoy todo perfecto muchas gracias por esta publicación y recomendar que lo que hoy es muy sencillo se puede convertir en algo más grave si no se actúa a tiempo
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