Golpe de calor: "Si no mejora, hay que actuar", claves ante una emergencia por altas temperaturas

Una especialista en Medicina Familiar explica los síntomas de alarma y las medidas básicas de actuación ante un golpe de calor, una urgencia que puede agravarse rápidamente

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Golpe de calor: "Si no mejora, hay que actuar", claves ante una emergencia por altas temperaturas
La médico de familia Paula Casas
El autor esTamara Navarro
Tamara Navarro
Lectura estimada: 2 min.
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El calor extremo no solo resulta incómodo: puede transformarse en una emergencia médica en cuestión de minutos, cuando el organismo deja de ser capaz de regular su propia temperatura. Es en ese punto donde aparece el golpe de calor, una situación que requiere una respuesta rápida y coordinada.

La médico que interviene en el vídeo de @Salud_JCYL es Paula Casas, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud de Laguna de Duero. En su explicación, recuerda que este cuadro puede empezar de forma engañosa, pero pronto da la cara a través de signos como confusión, comportamiento inusual, dolor de cabeza intenso, mareo, náuseas o enrojecimiento de la piel, señales que deben activar todas las alarmas. Esta información forma parte de los contenidos divulgativos de la Escuela de Pacientes de la Junta de Castilla y León.

Cuando aparecen estos síntomas, el tiempo juega en contra. La primera respuesta pasa por alejar a la persona del sol, buscar un lugar fresco y a la sombra, aflojar la ropa y facilitar la ventilación del cuerpo, intentando frenar el avance del cuadro.

En paralelo, se recomienda colocar a la persona en posición semi-incorporada, para favorecer la circulación y reducir la sobrecarga hacia el cerebro, y comenzar medidas de enfriamiento físico como compresas frías o hielo en zonas clave como la cabeza, la cara o las axilas. La hidratación solo debe ofrecerse si la persona está consciente, en pequeños sorbos de agua o bebidas isotónicas, y nunca si ha perdido el conocimiento.

Si la persona está inconsciente pero respira, debe colocarse en posición lateral de seguridad, mientras se mantiene la vigilancia hasta la llegada de ayuda sanitaria.

La activación de emergencias se convierte en un punto clave del protocolo: se recomienda llamar al 112 si la persona no mejora con las medidas iniciales, presenta alteración de la conciencia o no responde a las indicaciones, en un escenario en el que la evolución puede ser rápida y potencialmente grave.

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