Tomás Vega Alonso, coordinador técnico de la Red Centinela, alerta del deterioro de los hábitos de vida y reclama más inversión en prevención desde la infancia
Los salmantinos presentan menos riesgo cardiovascular que la media regional pese al avance de la diabetes
Tomás Vega Alonso, coordinador técnico de la Red Centinela, alerta del deterioro de los hábitos de vida y reclama más inversión en prevención desde la infancia
Salamanca presenta unos indicadores de riesgo cardiovascular más favorables que la media de Castilla y León. Así lo asegura Tomás Vega Alonso, coordinador técnico de la Red Centinela Sanitaria, tras analizar los resultados del Estudio de Riesgo de Enfermedad Cardiovascular 2024, una investigación realizada sobre más de 4.000 personas que permitirá seguir estudiando durante las próximas décadas la evolución de la salud cardiovascular de la población.
Los participantes fueron seleccionados mediante una muestra aleatoria de pacientes mayores de 14 años pertenecientes a los cupos de médicos y enfermeras que integran la Red Centinela Sanitaria. "El área de Salamanca tiene unos indicadores que están por debajo de la media de Castilla y León", explica Vega Alonso. Durante la presentación de los resultados, el coordinador técnico llegó incluso a trasladar una felicitación a la población salmantina por los datos obtenidos, aunque insiste en que todavía es pronto para determinar qué factores explican exactamente esa situación más favorable.
"No sabemos si es porque se cuidan más o porque tienen otros factores. Hay componentes genéticos que todavía no hemos estudiado, aunque los estudiaremos porque tenemos la información", señala.
Sin embargo, la situación general que refleja el estudio invita a la reflexión. La investigación nació con el objetivo de actualizar los datos obtenidos en 2004 y comprobar cómo habían evolucionado los principales factores de riesgo cardiovascular durante las dos últimas décadas.
"Los estilos de vida de la población no han mejorado, sino que han empeorado, y eso hace que los datos de riesgo cardiovascular también tengan cifras malas y en algunos casos preocupantes", advierte.
Uno de los resultados más destacados es el incremento de la diabetes. Actualmente, el 14,5% de la población presenta un diagnóstico de esta enfermedad, una cifra superior a la registrada hace veinte años y que afecta especialmente a los hombres.
"Estábamos en ocho y pico en 2004 y ahora estamos en catorce y pico. Ajustando los datos, el aumento ha sido aproximadamente de un 50%", señala.
La diabetes no es el único factor que preocupa a los investigadores. El estudio también detecta un aumento significativo de la obesidad abdominal, especialmente entre la población masculina. Aunque la obesidad general se ha mantenido relativamente estable, este tipo de acumulación de grasa constituye uno de los factores de riesgo cardiovascular más importantes.
"Son dos elementos que nos hablan del empeoramiento de los estilos de vida de la población", resume Vega Alonso.
A ello se suman otros factores que también han empeorado durante las dos últimas décadas. La hipertensión arterial y la hipercolesterolemia han aumentado ligeramente, aunque continúan registrando cifras muy elevadas.
Para el especialista, detrás de esta evolución se encuentran principalmente los cambios en los hábitos cotidianos. "Lo que está ocurriendo es un aumento del sedentarismo y la falta de ejercicio, al mismo tiempo que cambios en los hábitos alimentarios. Eso es lo que está llevando a la gente a tener una mayor obesidad, más riesgo de diabetes y también un pequeño aumento de la hipertensión y del colesterol".
Además, advierte de otro fenómeno que considera especialmente preocupante: el aumento del tabaquismo entre las mujeres.
No obstante, los resultados presentados hasta ahora constituyen únicamente una primera aproximación. La investigación ha recopilado también información relacionada con alimentación, actividad física, salud mental, trastornos del sueño y nivel socioeconómico, lo que permitirá profundizar mucho más en los factores asociados al riesgo cardiovascular.
"Tenemos toda esa información recogida de la población que hemos estudiado. En los próximos meses probablemente seamos capaces de establecer asociaciones entre estas condiciones y la aparición de estos factores de riesgo", explica.
Ese análisis permitirá además identificar grupos de población especialmente vulnerables. "Seguramente con un análisis más profundo de los datos seamos capaces de identificar poblaciones especiales de riesgo, poblaciones que están más sometidas al riesgo de padecer estas enfermedades o sufrir un evento cardiovascular, un infarto, una angina de pecho o un fallecimiento".
Vega Alonso recuerda que la Red Centinela ha desempeñado hasta ahora una función fundamentalmente investigadora, generando información de gran valor sobre la situación de salud de la población. Sin embargo, considera que los resultados obtenidos deben servir ahora para impulsar actuaciones concretas que permitan reducir el riesgo cardiovascular.
"Lo que se debe hacer ahora es ver estos datos y establecer poblaciones de actuación prioritaria, por ejemplo las mujeres con el tabaco, los hombres con la obesidad abdominal o actuar sobre la alimentación desde las primeras edades para evitar el desarrollo de diabetes".
Para el coordinador técnico de la Red Centinela, el verdadero valor de estos resultados está en su capacidad para orientar futuras actuaciones de salud pública.
"Debe haber programas de prevención muy intensos y continuados en el tiempo, de tal manera que no nos limitemos como sistema de salud únicamente a tratar con pastillas estos factores de riesgo, sino que seamos capaces de prevenirlos".
En este sentido, considera fundamental actuar desde edades tempranas. "Desde salud pública pensamos que para actuar en la prevención se debe intervenir desde la etapa más temprana, desde la infancia. Es ahí donde vamos a conseguir los mejores resultados".
El especialista recuerda además que la prevención exige una visión a largo plazo. Los cambios en los hábitos de vida no producen resultados inmediatos y, en muchos casos, los beneficios tardan años en hacerse visibles. Por ello insiste en la necesidad de mantener políticas preventivas estables y sostenidas en el tiempo.
"Como es un trabajo continuo, los resultados no se ven inmediatamente y se tardan años en producir efectos. Yo creo que cuanto antes comencemos, mejor".
El experto reclama además una mayor implicación institucional. "Creemos que debe haber una sensibilización no solamente de la población sino también de las administraciones para que hagan un mayor esfuerzo de inversión en salud pública y dispongamos de más recursos para actuar sobre todo en la prevención".
Incluso va un paso más allá: "Tendría que haber un trasvase de recursos desde la parte asistencial a la parte preventiva, porque es donde vamos a actuar con mayor eficacia y donde vamos a obtener los mejores resultados".
Preguntado por el posible papel del teletrabajo en el aumento del sedentarismo, Vega Alonso considera que todavía es pronto para establecer una relación clara.
"No podría asegurarlo. El teletrabajo lleva poco tiempo instalado en nuestra sociedad y a lo mejor todavía no se ven los efectos". A su juicio, se trata de un fenómeno mucho más complejo. "Yo creo que es algo más multifactorial y que el problema no viene de las personas que se ponen a teletrabajar con 30 o 40 años, sino de la educación de los niños y los adolescentes, donde empiezan a establecerse malos hábitos de alimentación, de ejercicio o de consumo de tabaco".
La investigación presentada tampoco termina aquí. De hecho, el seguimiento de la población estudiada en 2004 continúa activo y los participantes incorporados en 2024 seguirán siendo observados durante los próximos años.
"Esto no ha hecho más que empezar. El estudio que hicimos en 2004 todavía no ha finalizado y seguramente seguiremos estudiando a la población incluida en 2024 durante los próximos 20 o 25 años".
Junto a ello, la Junta de Castilla y León dispone ya de una amplia base de datos sobre enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo, con información clínica, epidemiológica y genética que podrá ser utilizada por investigadores y centros académicos.
"La información que se ha recogido es de una excelente calidad y la Junta de Castilla y León pone a disposición de los centros investigadores y los académicos toda esta información para tratar de arrojar más luz sobre este grave problema de salud".
Mientras tanto, Vega Alonso insiste en la importancia de que la población tome conciencia del riesgo. Muchas de estas enfermedades avanzan silenciosamente durante años.
"La diabetes era la epidemia silenciosa. Te va a matar y no te duele nada. Como no duele, no le tienes miedo. El colesterol tampoco duele y tampoco le tienes miedo hasta que tienes un infarto o un accidente cerebrovascular".
Por ello, anima a quienes presentan algún factor de riesgo a controlarlo y cuidarse para preservar su salud futura. Y para resumir esa filosofía de prevención, recupera una frase que le dijo un paciente hace años y que nunca ha olvidado: "Hay que cuidarse por si acaso llegamos a viejos".
La manifestación recorre el centro de la ciudad para reclamar más protección frente a las agresiones y defender los derechos conquistados
Salamanca registra uno de los mayores trasvases de funcionarios desde la sanidad privada al sistema público tras la crisis del concierto
El reconocimiento de UNICEF España avala el trabajo municipal en protección infantil, participación juvenil y apoyo a familias desde 2016








