La USAL homenajea a Domingo de Soto con un vítor en el Edificio de Físicas

Una famosa cita sobre el movimiento de los cuerpos adorna desde hoy la fachada de la Facultad de Ciencias para reivindicar el legado de su profesor del siglo XVI

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Vitor dedicado a Domingo de Soto en la Universidad de Salamanca (Fotos: A. Santana)
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 3 min.

La Universidad de Salamanca ha homenajeado a uno de sus profesores más destacados, el dominico y teólogo Domingo de Soto (1495-1560), con la inauguración de un vítor en la fachada del Edificio de Físicas de la Facultad de Ciencias. El reconocimiento se enmarca en los actos conmemorativos del V Centenario de la Escuela de Salamanca.

El vítor luce la inscripción: "Cuando un grave cae desde lo alto por un medio uniforme, se mueve más velozmente en el fin que en el principio", una frase que resume una de las aportaciones científicas más relevantes de De Soto al estudio del movimiento.

Durante el acto, el rector de la USAL, Juan Manuel Corchado, ha destacado que el pensador ocupa "un lugar de honor en la historia de la ciencia moderna" por haber introducido de forma pionera conceptos fundamentales relacionados con la resistencia interna de los cuerpos y la caída de los graves como un movimiento uniformemente acelerado respecto al tiempo.

Estas ideas fueron recogidas en una obra publicada en 1551, donde el profesor dominico comentaba los libros de la Física de Aristóteles. Sus planteamientos, posteriormente verificados experimentalmente por Galileo Galilei y desarrollados matemáticamente por Isaac Newton, constituyen algunos de los pilares de la física moderna.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias, Antonio Martínez Graña, ha subrayado la importancia de Domingo de Soto en la historia de la física matemática y su contribución para situar a Salamanca en una posición destacada dentro del desarrollo intelectual que condujo al nacimiento de la ciencia moderna.

Martínez Graña ha recordado además que la obra de De Soto se convirtió en uno de los principales textos de referencia para profesores y estudiantes salmantinos durante el siglo XVI, compartiendo protagonismo académico con los trabajos de Nicolás Copérnico. La teoría heliocéntrica del astrónomo polaco fue incorporada a los estudios universitarios salmantinos como materia optativa en 1561 y pasó a ser obligatoria a partir de los Estatutos de 1594.

La inauguración del vítor ha reunido a cerca de medio centenar de personas y forma parte de un programa de actividades impulsado por la Facultad de Ciencias junto al Instituto de Física Fundamental y Matemáticas para poner en valor la herencia intelectual de la Escuela de Salamanca.

Un referente académico y científico

Nacido en Segovia en 1495, Domingo de Soto llegó a Salamanca en 1525 tras ingresar en la Orden de Predicadores. Formado en las universidades de Alcalá y París, fue discípulo de Francisco de Vitoria y desarrolló una brillante trayectoria docente en la Universidad de Salamanca, donde ocupó importantes cátedras de Teología.

Además de sus aportaciones científicas, destacó por su reflexión sobre cuestiones sociales, económicas y jurídicas. Defendió los derechos de los más desfavorecidos, reflexionó sobre la legitimidad de los préstamos y la actividad bancaria, y abordó el debate sobre la propiedad privada y colectiva desde una perspectiva ética y filosófica.

Su interés por la física matemática se gestó durante su estancia en París, donde conoció las teorías de destacados pensadores medievales que impulsaron la cuantificación de los fenómenos físicos. Fruto de esa formación, Domingo de Soto desarrolló una visión innovadora que contribuyó a conectar las matemáticas con la observación de la realidad, anticipando algunos de los principios que darían forma a la ciencia moderna.

Comprometido con la Universidad de Salamanca hasta el final de su vida, rechazó en 1549 el obispado de Segovia ofrecido por el emperador Carlos I para continuar su labor académica. Falleció en Salamanca en 1560, dejando un legado que hoy sigue siendo objeto de reconocimiento y estudio.

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