"Con un audífono no se resuelve todo, no es como ponerse unas gafas", advierten desde ASPAS Salamanca

ASPAS Salamanca llama a reforzar los recursos de apoyo para garantizar la inclusión de las personas sordas en la ciudad, destacando la falta de intérpretes y sistemas de apoyo a la comunicación oral en hospitales, colegios y espacios públicos

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"Con un audífono no se resuelve todo, no es como ponerse unas gafas", advierten desde ASPAS Salamanca
Eva María Morales Vera y Guadalupe Fernández
El autor esTamara Navarro
Tamara Navarro
Lectura estimada: 5 min.

Hay silencios que no son ausencia de sonido, sino ausencia de comprensión. En ese espacio invisible donde la comunicación se convierte en un puente frágil entre la vida cotidiana y quienes no siempre pueden acceder a ella en igualdad de condiciones, la Asociación ASPAS Salamanca lleva 45 años tendiendo puentes entre familias, infancia y sociedad, acompañando a quienes reciben, de repente, una noticia que cambia el rumbo de una vida: la sordera de un hijo.

En este trabajo cotidiano se encuentran dos voces fundamentales: Eva María Morales Vera, presidenta de la asociación, y Guadalupe Fernández Díaz, coordinadora, que es en muchos casos la primera persona que atiende a las familias cuando el diagnóstico irrumpe sin aviso. Ambas describen un mismo punto de partida: el instante en el que una familia descubre que su hijo tiene una pérdida auditiva, a veces en los primeros días de vida, a veces más tarde, pero siempre sin preparación previa y con un impacto emocional inmediato.

"Lo primero es el acogimiento", explica la presidenta. Porque ese momento inicial abre una grieta emocional profunda en la que todo se desordena: expectativas, miedos y futuro. Guadalupe, desde su papel de coordinadora, es quien recibe ese primer desbordamiento emocional, quien escucha sin prisas y comienza a orientar un camino que nunca es igual para todos. No hay dos historias idénticas, porque la sordera puede ser profunda, media o leve, afectar a uno o ambos oídos y presentarse sola o asociada a otras condiciones como autismo, enfermedades raras u otras discapacidades, lo que hace que cada caso requiera una intervención totalmente personalizada.

 

 

Actualmente, ASPAS Salamanca atiende a más de 100 familias, algunas con más de un hijo con pérdida auditiva, en muchos casos de origen genético. Pero más allá de los datos, lo que atraviesa todo el trabajo es una realidad más profunda: la sordera sigue siendo una gran desconocida socialmente.

Una de las primeras ideas que desmontan es la creencia de que todos los casos son iguales. Otra confusión frecuente es pensar que un audífono o un implante coclear resuelven la situación de forma inmediata, cuando en realidad la diferencia entre oír y comprender es fundamental: el sonido no se recibe automáticamente, sino que se interpreta, se entrena y se aprende.

En el caso de los implantes cocleares, subrayan que el dispositivo no restaura la audición de forma inmediata, sino que requiere un proceso de adaptación prolongado, en el que el cerebro debe aprender a interpretar una nueva forma de recibir el sonido, lo que implica meses o incluso años de rehabilitación intensiva.

La comparación que utilizan es clara: igual que unas gafas no eliminan el esfuerzo de ver, una prótesis auditiva no elimina el esfuerzo de entender.

En la vida cotidiana aparecen dificultades constantes, especialmente en entornos como restaurantes, bares o espacios ruidosos, donde incluso con prótesis auditivas la información se pierde por el ruido de fondo y la superposición de voces.

Las profesionales señalan también un aspecto poco visible: muchas personas sordas, en su día a día, fingen haber entendido una conversación, utilizando expresiones como "sí, sí", lo que puede generar malentendidos constantes.

Esto contribuye a un fenómeno silencioso: el aislamiento social progresivo, que no siempre es una elección voluntaria, sino una consecuencia directa de las barreras comunicativas.

ASPAS trabaja precisamente para evitar ese aislamiento desde la base: la atención temprana en la infancia, el acompañamiento educativo y el apoyo psicológico a lo largo de toda la vida. La atención temprana es clave para el desarrollo del lenguaje y la integración social, ya que cuanto antes se inicia el proceso, mayores son las posibilidades de adquisición del lenguaje oral o de sistemas alternativos funcionales.

El diagnóstico llega sin aviso: en la mayoría de los casos no hay señales durante el embarazo, y en los primeros cribados auditivos neonatales aparece una realidad inesperada que obliga a reconstruir todo el proyecto vital en cuestión de días.

A partir de ahí, cada familia inicia su propio proceso de aceptación, con ritmos distintos: algunas acuden inmediatamente a la asociación en busca de apoyo, otras necesitan más tiempo. ASPAS respeta esos ritmos.

Uno de los pilares del trabajo es la comunidad entre iguales, familias que comparten experiencias y se acompañan en decisiones complejas como el implante coclear o la elección de sistemas de comunicación.

En el plano educativo y comunicativo, la asociación defiende un enfoque flexible, en el que no todo puede resolverse únicamente con lengua de signos ni exclusivamente con oralismo, sino que cada niño requiere un equilibrio distinto según su evolución. La lengua de signos, además, puede ser en muchos casos la lengua principal de comunicación.

El problema no es solo individual, sino también estructural, ya que la sociedad no está completamente preparada para la discapacidad auditiva. Por ello, ASPAS reivindica una accesibilidad universal real basada en bucles magnéticos, sistemas FM y subtitulado en directo.

En Salamanca se han instalado más de 30 bucles magnéticos en espacios municipales como teatros, bibliotecas y salones de actos, lo que permite activar la posición en 'T' de las prótesis auditivas y recibir el sonido sin interferencias del ruido ambiental.

En el ámbito sanitario persisten carencias importantes, especialmente la falta de intérpretes de lengua de signos en hospitales, donde la comunicación depende en muchos casos de familiares como intermediarios. Aunque se han mejorado sistemas como pantallas en hospitales, todavía existen situaciones en las que las personas sordas no se enteran de llamadas en salas de espera o no pueden acceder a información médica con autonomía. Además, en muchos casos no aparece la opción de intérprete de lengua de signos en los sistemas de atención, a diferencia de otros idiomas.

También se señalan situaciones cotidianas críticas como ascensores sin sistemas accesiblesemergencias sin señales luminosas, espacios donde una persona puede quedar aislada sin poder comunicarse o sistemas de cita telefónica inaccesibles.

La llamada mochila vibratoria permite percibir la música a través de vibraciones sincronizadas en conciertos. Aunque se valora como una innovación, la asociación insiste en que no debe ser el centro del debate sobre accesibilidad, ya que la inclusión real se juega en el día a día, no en eventos puntuales.

El equipo de ASPAS, formado por entre 9 y 13 profesionales, resulta insuficiente para la demanda creciente, especialmente en el área psicológica, donde la adolescencia supone un momento clave de identidad, autoestima y pertenencia social.

A pesar de todo, la asociación funciona como una red de apoyo emocional y profesional, donde las familias no solo reciben ayuda técnica, sino también acompañamiento humano.

La sordera suele llegar sin aviso, y ASPAS acompaña todo el proceso sin imponer ritmos ni decisiones.

Al final, el mensaje que atraviesa todo el reportaje es uno solo: la necesidad de una comprensión social real, porque la sordera no es únicamente no oír, sino vivir en un entorno que todavía no siempre garantiza la igualdad comunicativa.

Y solo cuando esa sociedad se adapta, la vida deja de ser una barrera para convertirse en un espacio compartido.

 

Más Info.

'Salamanca sabe signar' 

En ese esfuerzo por hacer visible la comunicación en lengua de signos más allá del ámbito educativo o sanitario, ASPAS Salamanca impulsa también iniciativas de sensibilización social. Con motivo del Día de la Lengua de Signos Española, la asociación ha puesto en marcha la campaña 'Salamanca sabe signar', una acción colectiva que invita a la ciudadanía a utilizar la lengua de signos y compartirlo en redes sociales a través de un mismo lema.

La propuesta busca que, durante ese día, Salamanca se reconozca a sí misma como una ciudad capaz de comunicarse también en lengua de signos, normalizando su uso y acercándolo a la vida cotidiana. La campaña se acompaña de vídeos y contenidos participativos en los que entidades, familias y personas oyentes se suman al gesto de signar, creando una red simbólica de visibilidad compartida.

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'Salamanca sabe signar' 

En ese esfuerzo por hacer visible la comunicación en lengua de signos más allá del ámbito educativo o sanitario, ASPAS Salamanca impulsa también iniciativas de sensibilización social. Con motivo del Día de la Lengua de Signos Española, la asociación ha puesto en marcha la campaña 'Salamanca sabe signar', una acción colectiva que invita a la ciudadanía a utilizar la lengua de signos y compartirlo en redes sociales a través de un mismo lema.

La propuesta busca que, durante ese día, Salamanca se reconozca a sí misma como una ciudad capaz de comunicarse también en lengua de signos, normalizando su uso y acercándolo a la vida cotidiana. La campaña se acompaña de vídeos y contenidos participativos en los que entidades, familias y personas oyentes se suman al gesto de signar, creando una red simbólica de visibilidad compartida.

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