La Tarjeta ASI facilita el acceso al Hospital de Salamanca a personas con autismo y discapacidad intelectual

El sistema de Sacyl activa alertas para reducir esperas, adaptar la atención sanitaria y permitir el acompañamiento durante consultas, pruebas e ingresos hospitalarios

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La Tarjeta ASI facilita el acceso al Hospital de Salamanca a personas con autismo y discapacidad intelectual
Tarjeta ASI
El autor esTamara Navarro
Tamara Navarro
Lectura estimada: 6 min.

El Programa A.S.I. (Atención Sanitaria Integral) de Castilla y León está diseñado para ofrecer una asistencia adaptada a personas con discapacidad grave o Trastornos del Espectro Autista (TEA). La iniciativa busca humanizar la atención médica mediante la reducción de tiempos de espera, la adaptación de las consultas y la garantía de acompañamiento permanente. Para facilitar la identificación de los beneficiarios, el sistema implementa la Tarjeta ASI, que permite activar protocolos específicos en centros de salud y hospitales.

Las personas con discapacidad intelectual o con TEA pueden beneficiarse en Castilla y León de la Tarjeta ASI (Atención Sanitaria Integral), una herramienta impulsada por Sacyl que permite ofrecer una atención sanitaria más rápida, adaptada y humanizada en los distintos niveles asistenciales. Este sistema facilita una atención personalizada desde la llegada del paciente al centro sanitario y contribuye a mejorar su experiencia durante todo el proceso asistencial.

Este documento incorpora un sistema de alertas clínicas automáticas que se activa cuando el paciente llega a un centro sanitario, permitiendo a los profesionales identificar sus necesidades específicas y poner en marcha circuitos de atención adaptados. En centros como el Hospital Universitario de Salamanca, este sistema facilita que los profesionales conozcan desde el primer momento las necesidades de apoyo de cada paciente para ofrecer una atención más adecuada durante consultas, urgencias y hospitalización.

El Programa ASI (Atención Sanitaria Integral) es una iniciativa de la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León diseñada para adaptar la asistencia sanitaria a personas que, por sus características, requieren una atención diferenciada e integral. Su objetivo principal es ser proactivos y garantizar el acceso pleno a las prestaciones sanitarias, ajustando los tiempos de espera, la duración de las consultas y facilitando el acompañamiento permanente.

La población diana del programa son personas que presentan una discapacidad grave (física, sensorial, intelectual o psíquica) y/o TEA, siempre que su condición implique la necesidad de acompañamiento permanente para el desarrollo de su vida diaria. En concreto, el programa se dirige a pacientes que se encuentren en alguna de las siguientes situaciones: Trastorno del Espectro Autista (TEA); deterioro cognitivo limitante (MEC < 23) o equivalente a un grado de discapacidad igual o superior al 65%; pacientes incapacitados para tomar decisiones; trastornos conductuales asociados a enfermedad mental descompensada, deterioro cognitivo o cuadro confusional agudo; cuadro confusional con deterioro de la capacidad fluctuante; personas con gran dificultad para la comunicación o mala tolerancia a la espera; y personas con dificultad severa para la movilidad.

Es importante destacar que no es necesario tener reconocida oficialmente la discapacidad para acceder al programa, ya que los criterios sirven de guía para la valoración clínica de los profesionales sanitarios.

La Tarjeta ASI funciona como el documento de identificación oficial en todo el Sistema Sanitario de Castilla y León, acreditando que el usuario pertenece al Programa de Atención Sanitaria Integral.

Estar incluido en el programa y portar la tarjeta ofrece ventajas asistenciales orientadas a mejorar la experiencia del paciente y su entorno. En primer lugar, en el ámbito de prioridad y tiempos de espera, se persigue la reducción de esperas en salas de atención siempre que se acuda con cita previa, así como la agilización de citaciones para optimizar las visitas en centros sanitarios.

En cuanto al acompañamiento y apoyo, se garantiza que el paciente esté acompañado por un familiar o cuidador en todo momento, siempre que la situación clínica lo permita, reconociendo a esta figura como un apoyo imprescindible. Además, se facilita una persona de referencia que establece un canal de comunicación directo con profesionales tanto en Atención Primaria como en hospitales.

Respecto a la adaptación de la asistencia, las consultas se ajustan a las necesidades del paciente en duración y desarrollo, los profesionales deben emplear un lenguaje claro y sencillo, y se favorece un entorno adecuado, incluyendo espacios individualizados si es necesario.

En el ámbito de recursos y formación, se incluye acceso a asesoramiento sobre prestaciones sanitarias y recursos sociales, asesoramiento telefónico sobre cuidados desde el centro de salud, así como la posibilidad de participar en actividades formativas sobre autocuidados y grupos de ayuda mutua.

Es importante recordar que el usuario debe llevar siempre consigo la Tarjeta ASI para que el personal sanitario pueda activar los protocolos específicos de atención en cualquier nivel asistencial (Atención Primaria, hospitales o emergencias).

 

Cómo se solicita la inclusión en el programa ASI

La solicitud para formar parte del Programa de Atención Sanitaria Integral (ASI) se inicia siempre a través de Atención Primaria, que actúa como punto de entrada para la valoración de los pacientes.

El proceso comienza con una valoración inicial realizada por el médico y/o enfermera de familia, que determinan si la persona cumple los criterios de inclusión, es decir, si presenta una discapacidad grave o TEA que requiera acompañamiento permanente.

Si la valoración es positiva, el profesional médico elabora un Informe de Salud, en el que deben figurar los diagnósticos, el tipo de discapacidad y las limitaciones del paciente. En el apartado de "cuidados" debe incluirse expresamente la frase: 'Ruego incluir en Programa ASI'.

A continuación interviene el Trabajador Social, que informa al paciente o tutor legal sobre el programa, gestiona la firma del consentimiento informado para el tratamiento de datos personales y cumplimenta el formulario oficial de solicitud de la Tarjeta ASI, incluyendo datos como domicilio, teléfonos de contacto y cuidador.

El trabajador social remite la solicitud a la Gerencia de Atención Primaria o de Asistencia Sanitaria correspondiente, que a su vez solicita mensualmente las tarjetas a los servicios centrales de la Gerencia Regional de Salud para su fabricación. Finalmente, las tarjetas se envían al centro de salud, donde el trabajador social realiza la entrega física al paciente o cuidador.

 

Cómo puedo solicitar la tarjeta ASI para un familiar

Para solicitar la Tarjeta ASI para un familiar en Castilla y León, el proceso también se inicia obligatoriamente en Atención Primaria.

El paciente debe acudir a su médico o enfermera de familia, que realiza una valoración integral para comprobar si cumple los criterios (discapacidad grave o TEA con necesidad de acompañamiento permanente). Si es así, el médico redacta un Informe de Salud en el que debe constar la indicación: "Ruego incluir en Programa ASI".

Después se cita al paciente o tutor legal con el Trabajador Social de la Zona Básica de Salud, donde se informa del programa, se firma el consentimiento de protección de datos y se cumplimenta la solicitud oficial con los datos del paciente y del cuidador.

Posteriormente, el trabajador social envía la solicitud a la Gerencia correspondiente, que tramita la fabricación de la tarjeta a través de la Gerencia Regional de Salud. Una vez elaborada, la tarjeta se envía al centro de salud y se entrega al cuidador o contacto del paciente.

Es importante que el paciente lleve siempre consigo la tarjeta para activar los protocolos de atención preferente y adaptada en cualquier centro sanitario o servicio de emergencias. En caso de pérdida, debe contactarse de nuevo con el trabajador social para tramitar un duplicado.

Dentro del Programa ASI, los cuidadores principales, familiares o personas de apoyo asumen una serie de responsabilidades para garantizar el correcto funcionamiento del sistema.

Deben colaborar con el equipo sanitario, participar en la gestión de la documentación necesaria (incluido el consentimiento informado y formularios), y seguir tanto las recomendaciones médicas como las pautas de autocuidado. También deben garantizar el uso responsable, personal e intransferible de la Tarjeta ASI, asegurando que el paciente la lleve siempre consigo.

Además, deben presentar la tarjeta en admisión, consultas o urgencias para activar los protocolos de atención, y devolverla en caso de baja del paciente en el programa, ya sea al trabajador social o a través de asociaciones de pacientes para su destrucción.

También es responsabilidad del cuidador disponer de los datos de contacto y horarios de los profesionales de referencia tanto en Atención Primaria como en el hospital.

En caso de pérdida o extravío, el procedimiento comienza comunicándolo al profesional de trabajo social del Equipo de Atención Primaria. Este verifica que el paciente sigue incluido en el programa y, posteriormente, se inicia el circuito administrativo para la emisión de un duplicado a través de la Gerencia de Atención Primaria o de Asistencia Sanitaria y la Dirección Técnica de Cuidados.

Una vez fabricada la nueva tarjeta, esta se envía al centro de salud para su entrega. Es fundamental realizar este trámite lo antes posible, ya que la tarjeta es necesaria para activar los protocolos de atención adaptada y prioridad en la asistencia.

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