Los hombres que se visten de musgo vuelven a conquistar Béjar en una fiesta que mezcla historia y leyenda

El Corpus Christi en Béjar reúne de nuevo a los Hombres de Musgo en una tradición única declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional

imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
Hombres de musgo (Fotos: Ical)
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.

La localidad salmantina de Béjar ha vuelto a convertirse este domingo en escenario de una de las celebraciones más singulares de España: la aparición de los Hombres de Musgo, protagonistas de una tradición que cada año atrae a cientos de vecinos y visitantes durante la festividad del Corpus Christi. La jornada se ha desarrollado en el marco de la celebración de Corpus Christi, una cita profundamente arraigada en la ciudad y reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional, en la que historia, simbolismo y devoción se entrelazan en un mismo relato.

A primera hora de la mañana, los seis hombres seleccionados este año han sido vestidos con los característicos trajes de musgo natural, que pueden llegar a pesar hasta quince kilos. El ritual se ha llevado a cabo en el convento de San Francisco, donde se prepara cada edición este singular atuendo que convierte a los participantes en figuras casi irreconocibles.

Ser uno de los elegidos no es algo habitual. De hecho, el honor de encarnar a los Hombres de Musgo se reserva con años de antelación, ya que la lista de aspirantes permanece cerrada durante más de una década. En Béjar, participar en esta tradición es considerado un símbolo de identidad y orgullo colectivo.

Tras su caracterización, los Hombres de Musgo han recorrido el casco histórico de la ciudad hasta llegar a la Plaza Mayor, donde han sido recibidos entre aplausos por vecinos, visitantes y autoridades municipales, encabezadas por el alcalde, Luis Francisco Martín. El ambiente festivo ha acompañado todo el trayecto, marcado por la expectación y la emoción de la tradición.

El momento más solemne ha llegado con la misa en la iglesia de Santa María la Mayor y la posterior procesión del Santísimo, que ha culminado en el encuentro con los Hombres de Musgo en las inmediaciones de la plaza de San Juan Bosco. Un instante cargado de simbolismo que cada año marca el punto álgido de la celebración.

Una leyenda que sigue viva siglos después

El origen de esta tradición se remonta, según la leyenda, al año 1267, en plena época de conflictos y asedios. La historia relata que los habitantes de Béjar, refugiados en la sierra tras la invasión musulmana, idearon un plan para recuperar la ciudad: cubrirse con musgo y avanzar de noche hasta las murallas.

Los centinelas, al ver aquellas figuras cubiertas de vegetación, habrían creído enfrentarse a seres sobrenaturales, lo que provocó su huida y facilitó la entrada de los bejaranos en la ciudad. De aquel episodio derivan símbolos locales como la llamada Puerta de la Traición, aún presente en el trazado urbano, y la ermita de Santa Marina, vinculada a la tradición popular.

Con el paso del tiempo, esta leyenda se integró en la celebración del Corpus Christi, dando lugar a una de las manifestaciones culturales más singulares del calendario festivo español. Hoy, siglos después, Béjar sigue manteniendo viva esta historia entre la devoción religiosa y la recreación popular, transformando cada año sus calles en un escenario donde la tradición vuelve a cobrar vida bajo un manto verde de musgo.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App