El parque se convierte en un punto de encuentro donde coleccionistas transforman el intercambio de cromos en un ritual que crece con el Mundial de fútbol
De viajes soñados a biberones: la pareja de Salamanca que convirtió su jubilación en una misión de acogida
Una pareja salmantina transforma su jubilación en una experiencia de acogimiento familiar con tres menores y descubre en casa la misión que pensaban buscar fuera
Camilo, de 65 años, y Pilar, de 69, imaginaban una jubilación distinta. Después de décadas de trabajo y de sacar adelante a sus dos hijas, pensaban que había llegado el momento de viajar, descansar y dedicarse a ellos mismos. Incluso habían valorado marcharse de misiones al extranjero, quizá a América Latina, para colaborar en algún proyecto humanitario. Sin embargo, la vida les llevó por otro camino y hoy su hogar en Salamanca se ha convertido en un refugio temporal para menores dentro del programa de acogimiento familiar que desarrolla Cruz Roja junto a la Junta de Castilla y León, según informa ICAL en este reportaje. Una experiencia que, aseguran, les ha cambiado la vida y les ha permitido encontrar aquella misión que llevaban años buscando sin necesidad de salir de su ciudad. "Nosotros queríamos dar nuestro tiempo", explica Pilar. "La idea era habernos marchado de misiones y vimos que la misión se podía hacer aquí".
La historia comenzó gracias a una conversación familiar. Su hija mayor conocía a dos mujeres que tenían menores acogidos, una en Extremadura y otra en Salamanca, y fue ella quien les habló por primera vez de esta posibilidad. Hasta entonces apenas habían escuchado hablar del acogimiento familiar y, como ocurre todavía con buena parte de la población, lo confundían con la adopción o desconocían su funcionamiento. Sin embargo, cuanto más se informaban, más sentido cobraba para ellos. "Nosotros ya teníamos nuestra familia hecha", recuerda Pilar. "No queríamos sustituir a nadie ni tener más hijos. Lo único que queríamos era ayudar". A partir de ahí comenzó un proceso largo de entrevistas, formación y valoración para poder participar en el programa.
El acogimiento familiar es una medida de protección para menores cuyos padres no pueden hacerse cargo temporalmente. En esos casos, la Junta de Castilla y León asume la tutela y busca hogares donde puedan vivir hasta que su situación se resuelva. La psicóloga del Servicio de Acogimientos Familiares de Cruz Roja, Sonia Juanes, explica que el objetivo es evitar que los menores crezcan en centros residenciales cuando pueden hacerlo en un entorno familiar. "La investigación es muy clara respecto a las oportunidades de desarrollo emocional y social que tiene un niño viviendo en una familia frente a un centro", señala. La normativa establece además que ningún menor de seis años debería permanecer en un centro residencial salvo excepciones.
El acogimiento puede adoptar distintas modalidades -a tiempo completo, de fines de semana o estancias temporales- adaptándose a las necesidades de los menores y a la disponibilidad de las familias. "Hay gente que quiere ayudar, pero no puede asumir una convivencia permanente", explica Sonia. "Entonces existen otras formas de colaborar".
Fue durante la formación cuando Camilo y Pilar entendieron que el acogimiento iba mucho más allá de cuidar. "Te dejan muy claro que el niño no es tuyo", explica Pilar. También aprendieron que los menores mantienen contacto con sus familias biológicas mediante visitas supervisadas y puntos de encuentro, e incluso que en Salamanca se intenta que familias biológicas y acogedoras puedan conocerse.
Camilo recuerda el encuentro con la madre de la primera bebé que acogieron, de apenas seis meses. "Le dijimos que solo íbamos a cuidar de su hija", cuenta. "Y la madre se quedó mucho más tranquila". Para la psicóloga, esta transparencia es fundamental para que el proceso funcione y para reforzar que el acogimiento es un apoyo temporal a las familias de origen.
Desde que comenzaron, han acogido a tres menores, dos de ellos bebés y otro niño de cuatro años, experiencias que describen como muy diferentes entre sí. "Cada acogida es una aventura", resume Pilar. "No tiene nada que ver un bebé con un niño que ya viene con una historia detrás". En su caso, siempre pensaron que se adaptarían mejor a bebés, aunque el último acogimiento les ha supuesto nuevos retos. "Un bebé te da trabajo porque no duerme, pero un niño más mayor viene con otras cargas emocionales", explica Camilo.
Cruz Roja ofrece apoyo continuo, formación específica y atención 24 horas, ya que el acogimiento requiere a menudo una crianza adaptada a menores que han vivido situaciones difíciles. "Es una crianza terapéutica", resume la psicóloga Sonia Juanes.
Uno de los aspectos más complejos es la incertidumbre: las familias no saben cuándo terminará el acogimiento. "No puedes organizar tu vida pensando que tal día el niño ya no va a estar", explica Pilar. Esa realidad afecta a la vida cotidiana, pero también al vínculo emocional. "Claro que lloras", admite. "¿Cómo no les vas a querer?". Los dos primeros menores siguen en contacto con ellos, aunque no saben si ocurrirá lo mismo con el actual.
"La pena existe, pero la satisfacción es muchísimo mayor", resume Camilo en este reportaje.
Tanto familias como profesionales coinciden en que el acogimiento sigue siendo una realidad poco conocida. El programa está abierto a distintos perfiles: familias con o sin hijos, monoparentales o parejas mayores como ellos. "Hay muchas maneras de ayudar", recuerda la psicóloga. "No hace falta poder dedicar las 24 horas del día".
Mientras hablan, se interrumpen y completan frases, y en su relato aparece una mezcla de cansancio, emoción y satisfacción. Uno de los menores ya les llama "abuelitos", algo que les hace sonreír. "Son muchas alegrías", resume Pilar. "Ellos nos dan más de lo que nosotros damos".
La pareja que imaginaba una jubilación entre viajes y misiones en el extranjero acabó encontrando su propósito en su propia casa. "Al final", concluye Camilo, "la misión estaba aquí".
El OAGER emitió 8.002 certificados, 230 de ellos por videollamada, y refuerza la digitalización de los trámites municipales para facilitar la gestión a los ciudadanos
La imagen sale del colegio en Canalejas y realiza su recorrido junto al parque de los Jesuitas acompañada por alumnos, familias y la Agrupación Musical La Expiración
Una pareja salmantina transforma su jubilación en una experiencia de acogimiento familiar con tres menores y descubre en casa la misión que pensaban buscar fuera









