Cate Blanchett en Cannes: "Al 'Me Too' lo mataron muy pronto"

Defendió el impacto del movimiento en la diversidad del cine, alertó sobre los riesgos de la IA sin regulación y lamentó la situación global de los desplazados

imagen
Cate Blanchett en Cannes: "Al 'Me Too' lo mataron muy pronto"
Cate Blanchett
Nerea González
Lectura estimada: 3 min.
Última actualización: 

"Al 'Me Too' lo mataron muy pronto", consideró este domingo la actriz Cate Blanchett durante un encuentro con el público del Festival de Cannes, donde habló de temas como su visión del cine, la inteligencia artificial (IA) y su defensa de valores como la igualdad y el apoyo a los desplazados. La intérprete, ganadora de dos Óscar, instó a reflexionar sobre por qué fue desactivado un movimiento que invitó a mujeres con un altavoz público a hablar de los abusos y discriminaciones que habían sufrido, animando a otras a decir: "a mí también".

"Reveló una capa sistémica de abuso, no solo en esta industria", recordó Blanchett, nacida en Ivanhoe en 1969, en Cannes, donde presidió el jurado de la Palma de Oro en 2018. La actriz defendió que la presencia de mujeres y la diversidad en general tienen un impacto positivo en el trabajo, porque, según afirmó, "cuando las voces son todas las mismas, todo se vuelve beige". Por eso, consideró que el movimiento Me Too ha tenido un efecto positivo en "lo que vemos" en pantalla.

Como ejemplo, la actriz de Tár o de la saga The Lord of the Rings explicó que otro título icónico de su carrera, Carol, apenas logró financiación en una época en la que casi no existían historias centradas en relaciones no heterosexuales. En aquel momento era una "proposición arriesgada", razonó, pero ahora "hay muchas más narrativas que reflejan el mundo", algo de lo que había "hambre", y a lo que los productores se suman con mayor facilidad.

La intérprete que encarnó a Katharine Hepburn en The Aviator consideró que el estado actual del mundo es "desolador" y lamentó que situaciones como la de Palestina y otros conflictos tengan que denunciarse en festivales de cine, en lugar de en los espacios donde realmente se toman decisiones.

Blanchett trabaja especialmente en el ámbito del desplazamiento forzado -es embajadora de buena voluntad de ACNUR- y además impulsa la iniciativa Displacement Fund, destinada a ayudar a cineastas afectados por esta problemática. Recordó que hace dos años, cuando lanzó el programa, había 60 millones de desplazados en el mundo y que esa cifra "se ha duplicado".

Otro de los asuntos espinosos que abordó fue la separación entre el autor y la obra, una "pregunta eterna". Blanchett dijo pertenecer "a la escuela de que la gente evoluciona", aunque añadió que, cuando existen conductas reprobables y no hay cambios reales, simplemente hay que dejar de trabajar con esas personas.

La IA, el consentimiento y el futuro del cine

La actriz también expresó su visión sobre los cambios que atraviesa la industria cinematográfica. "Desde la creación del cine, siempre ha sido una guerra", afirmó, destacando la necesidad de tener "resiliencia" para "manejar el caos", especialmente ante la irrupción de la inteligencia artificial.

Para Blanchett, el principal problema es que la IA es una herramienta muy poderosa que todavía no está regulada, especialmente en cuestiones relacionadas con el consentimiento para utilizar la voz, la imagen o el trabajo creativo de los artistas. "Como toda herramienta poderosa, debe manejarse con respeto y cautela", argumentó, recordando además que la última huelga de profesionales del cine en Hollywood logró poner este debate sobre la mesa.

La actriz admitió que la IA puede ser "un juguete interesante" en el cine, pero señaló que, en términos generales, le resulta poco inspiradora y problemática cuando su uso no está claramente identificado. También alertó de que muchas veces no se piensa en ella para facilitar el arte, sino porque "es más barato".

A sus 57 años, Blanchett repasó una carrera en la que ha trabajado con cineastas como David FincherAlfonso Cuarón o Martin Scorsese, y compartió detalles sobre cómo construye sus personajes, un proceso que definió como una inmersión "lenta".

Tras salir de la escuela de interpretación, explicó que buscaba "tierra firme" en sus personajes, pero con el tiempo entendió que, "sin importar la rama artística, siempre trabajas sobre arenas movedizas". "Y creo que, en realidad, trabajo mejor así", opinó, antes de asegurar que la pasión por su oficio sigue intacta.

También habló de rodajes intensos y caóticos como el de Babylon, que la llevaron a reflexionar sobre la forma de comunicarse en un set de filmación, o del de Tár, el proyecto que más la transformó a nivel personal y que le hizo pensar sobre la "brutalidad" de los procesos creativos.

Sobre Carol, prefirió no revelar qué pensó sobre su escena final, defendiendo la importancia del final abierto: "Cuando haces una obra, ya no te pertenece", respondió a una espectadora. "Definirlo para la audiencia minimiza el enigma de lo que ocurre".

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App