Ciudad Rodrigo borra las huellas del vandalismo en su muralla con limpieza de alta presión

El Consistorio recuerda que los daños al patrimonio histórico son infracciones administrativas muy graves, con sanciones que pueden llegar a los 3.000 euros

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Ciudad Rodrigo borra las huellas del vandalismo en su muralla con limpieza de alta presión
Limpieza de graffitis de la muralla de Ciudad Rodrigo
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 2 min.

El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo ha llevado a cabo la limpieza de los grafitis aparecidos en los últimos días en distintos puntos de la muralla, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Los trabajos han sido realizados por una empresa especializada mediante la técnica de chorro de arena a alta presión, con el objetivo de eliminar las pintadas sin dañar la piedra.

Estas labores han sido encargadas por la delegación municipal de Limpieza y Aseo Urbano, dirigida por Rubén Benito, quien ha querido recordar la importancia de preservar el patrimonio histórico de la ciudad. "Las murallas, puertas, iglesias y edificios históricos de Ciudad Rodrigo no son un simple decorado: forman parte de nuestro patrimonio, nos identifican como ciudad y están protegidos por la ley", ha señalado.

Desde el Consistorio se insiste en que este tipo de actos vandálicos pueden acarrear importantes sanciones económicas. Según la Ordenanza municipal reguladora de convivencia, aseo urbano y protección de bienes e instalaciones, las pintadas en el Conjunto Histórico y en monumentos están consideradas como infracciones muy graves, con multas que pueden alcanzar hasta los 3.000 euros. En el caso de realizarse en otros puntos de la ciudad, se consideran infracciones graves, con sanciones de hasta 1.500 euros.

La normativa municipal establece tres niveles de infracciones: leves, con multas de hasta 750 euros; graves, entre 751 y 1.500 euros; y muy graves, de 1.501 a 3.000 euros. Dentro de este último apartado se incluyen expresamente las pintadas en fachadas, mobiliario urbano o elementos patrimoniales relevantes como la muralla, el Puente Mayor o edificios históricos.

Además, el Ayuntamiento advierte de que estos hechos pueden ir más allá de la vía administrativa. Cuando los daños afectan a bienes protegidos del patrimonio histórico, como ocurre en Ciudad Rodrigo, pueden ser considerados delito. El Código Penal contempla sanciones por daños contra el patrimonio histórico-artístico (artículo 323), que pueden incluir penas de prisión o multa, además de la obligación de asumir el coste de la restauración.

El Consistorio también ha subrayado el impacto económico de estos actos, recordando que el coste de la limpieza recae sobre el conjunto de la ciudadanía. "Ese dinero podría destinarse a mejorar parques, servicios o actividades culturales en lugar de reparar daños innecesarios", apuntan fuentes municipales.

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