El cabeza de lista de Vox por Salamanca, Carlos Menéndez, arremetió este lunes contra las medidas anunciadas por el presidente de la Junta y candidato a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, a quien acusó de recurrir a "paguitas" con fines electorales. Entre ellas citó el bono de 900 euros para que los jóvenes puedan sacarse el carnet de conducir, así como otras ayudas dirigidas a autónomos o la gratuidad del transporte público en la Comunidad.
Durante un desayuno informativo, Menéndez calificó estas iniciativas como "medidas socialistas" y defendió que "no son gratis", ya que, según subrayó, se financian con los impuestos de los ciudadanos de Castilla y León. En su opinión, los autónomos no reclaman ayudas puntuales, sino una reducción sostenida de la carga fiscal y menos trabas administrativas para desarrollar su actividad.
El dirigente de Vox cuestionó además la credibilidad de los anuncios realizados por Mañueco en campaña. Recordó que el presidente lleva siete años al frente del Gobierno autonómico y sostuvo que el balance está marcado por "más promesas incumplidas que cumplidas".
En este sentido, puso como ejemplo retrasos en infraestructuras sanitarias, como el centro de salud del Zurguén, y defendió que durante los dos años de gobierno de coalición entre PP y Vox se aprobaron los presupuestos de 2023 y 2024 gracias —según dijo— a la "lealtad" de su formación.
Vox abandonó el Ejecutivo autonómico a mediados de 2024, una decisión que Menéndez calificó de "sensata y meditada" por el "incumplimiento reiterado" del pacto por parte del Partido Popular. Desde entonces, aseguró, la Junta ha mostrado "incapacidad para gestionar y dialogar".
Preguntado por posibles pactos tras las elecciones, evitó pronunciarse y afirmó que su partido "sale a ganar" en todos los niveles institucionales.
Cinco ejes para "romper 40 años de modelo agotado"
Menéndez presentó el programa de Vox como una alternativa a lo que definió como "cuatro décadas de modelo agotado" en Castilla y León. La propuesta se articula en cinco pilares básicos:
- Regeneración institucional, con un discurso centrado en combatir la corrupción y el "bipartidismo" de PP y PSOE.
- Defensa del mundo rural y del sector primario, con menos burocracia y mayor protección para agricultores y ganaderos.
- Apoyo a la familia y respuesta a la crisis demográfica, vinculando este problema a las políticas migratorias actuales.
- Mejora de los servicios públicos, especialmente en sanidad y educación, donde denunció listas de espera, saturación y carencias en infraestructuras.
- Alivio fiscal, con el objetivo de facilitar el emprendimiento y la actividad económica.
El candidato por Salamanca insistió en que la Comunidad sufre problemas de despoblación, estancamiento económico y pérdida de oportunidades para jóvenes y emprendedores. Frente a ello, defendió un "cambio de rumbo firme y basado en el sentido común". La campaña entra así en una fase en la que el cruce de acusaciones entre antiguos socios de gobierno marca el debate político en Castilla y León, con las ayudas públicas y la política fiscal como uno de los principales ejes de confrontación.








