El sindicato denuncia respuestas "ambiguas" del perito de la empresa
Salamanca se rinde ante Nuestro Padre Jesús Nazareno en el tradicional Besapiés
La histórica talla barroca se acerca a los fieles en una jornada de fe y tradición
Salamanca vive hoy una jornada de recogimiento y devoción en la Iglesia de San Julián, donde cientos de fieles han acudido desde primeras horas de la mañana para participar en el tradicional Besapiés a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
La impresionante talla barroca, obra de 1716 del escultor José de Larra Domínguez, discípulo y yerno de José de Churriguera, ha sido descendida de su retablo para acercarse al corazón de los salmantinos. Durante el día, la iglesia ha permanecido abierta de forma ininterrumpida, desde las diez de la mañana hasta las nueve de la noche, permitiendo a los devotos contemplar cada detalle de la imagen.
El Nazareno luce su histórica túnica de terciopelo burdeos con bordados en hilo de oro, encargada en 1790 por la Junta de Gobierno de la Congregación. Esta prenda, cuyo valor en su momento ascendió a 4.750 reales, fue restaurada en 2019, recuperando además una inscripción oculta en su forro original, testimonio de siglos de fervor. Los fieles recorren con la mirada cada pliegue de la túnica y cada rasgo del rostro doliente del Nazareno. Algunos se arrodillan, otros rezan en silencio, mientras la Eucaristía de las 12:00 horas envuelve el templo en un ambiente de solemnidad y respeto.
La Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha logrado un año más que este Besapiés sea un punto de encuentro entre la imagen y la comunidad. Para muchos, es la oportunidad de sentir la fe de manera más cercana y reencontrarse con la esencia más pura de la tradición salmantina, que cada Viernes Santo recorre la calle de la Amargura en procesión.
Salamanca se detiene por un instante ante la mirada serena y dolorida del Nazareno, donde la devoción se transforma en historia, arte y vida.








